Pánico en Italia
ResumenEl fantasma de las Repescas Mundialistas (ahora llamados 'play-offs' por la UEFA) se asoma ante Italia como lo hace un monstruo de cuento a la cama de un niño pequeño. Si en 2018 fue Suecia en Milán y en 2022 fue Macedonia del Norte en Palermo, ahora es Irlanda del Norte la selección que puede dejar a Italia fuera del Mundial por tercera edición consecutiva. De nuevo en la Repesca, de nuevo en la segunda y última oportunidad. El formato cambió para Qatar 2022: ya no es una eliminatoria a doble partido con un encuentro en cada país.
El fantasma de las Repescas Mundialistas (ahora llamados 'play-offs' por la UEFA) se asoma ante Italia como lo hace un monstruo de cuento a la cama de un niño pequeño. Si en 2018 fue Suecia en Milán y en 2022 fue Macedonia del Norte en Palermo, ahora es Irlanda del Norte la selección que puede dejar a Italia fuera del Mundial por tercera edición consecutiva. De nuevo en la Repesca, de nuevo en la segunda y última oportunidad. El formato cambió para Qatar 2022: ya no es una eliminatoria a doble partido con un encuentro en cada país. Ahora son dos eliminatorias a partido único con el primer duelo en casa del cabeza de serie (Italia) y el segundo, la final de un cuadro de cuatro países, en una sede al azar. En este caso, Italia ya sabe que jugará de visitante si gana hoy: Bosnia o Gales... el próximo martes 31 de marzo. "No necesité ver los playoffs anteriores, los tengo grabados en la cabeza. La verdad es que si Jorginho marca en el Olímpico, cuando falló el penalti ante Suiza, hubieramos estado en el Mundial, la suerte forma parte del fútbol... pero al final, no hemos estado en un Mundial desde 2014. Eso es pasado, pensemos en el futuro", analizaba Gattuso ante la prensa. El primero de los dramas italianos llegó justo antes del 2018. Tras perder 1-0 en Estocolmo (gol de Johansson), la 'Azzurra' no pudo remontar en San Siro y el 13 de noviembre de 2017, tras un triste 0-0 en un partido arbitrado por Mateu Lahoz, se quedó fuera de su primer Mundial desde 1958. La anécdota del enfado de De Rossi (jugador) con Ventura (seleccionador) porque quería sacarlo a él y no a Insigne fue el ejemplo de un grupo desintegrado que no tenía guía... y que ya adolecía por la edad y falta de calidad técnica. Lo de Conte en la Eurocopa de 2016, cuando eliminaron a España, había sido un milagro. El mazazo para Italia fue aun mayor en esta ocasión. ¿La razón? Venían de coronarse campeones de Europa en Wembley apenas unos meses atrás. Las expectativas estaban por las nubes... pero empates con Bulgaria y otros tantos traspiés con Suiza, el día del famoso penalti fallado por Jorginho en Roma, complicaron todo. Italia quedó encuadrada en un 'bracket' mortal: primero Macedonia del Norte en casa; después, Portugal o Turquía. Y aun así, había algo de confianza. Pero Mancini se la pegó... e Italia con él. Fueron los balcánicos los que con un solitario 0-1 (Trajkovski, un ex del Palermo, precisamente, la ciudad en la que se jugó el partido) no hicieron necesario que la 'Azzurra' se midiera a una Portugal que acabó llegando a Qatar 2022.