Donald Trump reconoce un diálogo "positivo" con Irán y pospone su ultimátum mientras Teherán niega conversaciones
ResumenEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pasado de anunciar la aniquilación del régimen de Teherán a negociar con él. Este lunes dio un paso atrás en sus planes de atacar la red eléctrica de Irán, al afirmar que Washington y Teherán han mantenido conversaciones "constructivas" y que cualquier ofensiva contra infraestructuras energéticas quedará aplazada. La decisión se produce después de que Irán amenazara con atacar plantas eléctricas en Israel y aquellas que abastecen a bases estadounidenses en la región del Golfo si Washington golpea su red eléctrica. Trump añadió que el diálogo "positivo" continuará a lo largo de la semana, informa Reuters.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pasado de anunciar la aniquilación del régimen de Teherán a negociar con él. Este lunes dio un paso atrás en sus planes de atacar la red eléctrica de Irán, al afirmar que Washington y Teherán han mantenido conversaciones "constructivas" y que cualquier ofensiva contra infraestructuras energéticas quedará aplazada. La decisión se produce después de que Irán amenazara con atacar plantas eléctricas en Israel y aquellas que abastecen a bases estadounidenses en la región del Golfo si Washington golpea su red eléctrica. Trump añadió que el diálogo "positivo" continuará a lo largo de la semana, informa Reuters. Poco después, Irán comunicó a través de su agencia Fars que no mantiene "conversaciones directas o indirectas" con Estados Unidos. En un mensaje en Truth Social, Trump aseguró que ambas partes han mantenido en los últimos dos días "conversaciones muy buenas y productivas" encaminadas a una "resolución completa y total" de las hostilidades en Oriente Próximo. En paralelo, EEUU había ordenado el despliegue de dos grupos anfibios de Marines con 5.000 infantes a bordo que están en ruta hacia Oriente Próximo. Trump añadió que ha ordenado al Departamento de Defensa retrasar durante cinco días cualquier ataque contra centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes, condicionado al avance de las negociaciones en curso. Los mercados reaccionaron de inmediato: el dólar cayó y las bolsas subieron. El barril de petróleo Brent se desplomó hasta un 13% en Europa. Después Irán lo desmintió. Trump explicó horas después a la prensa que existen "puntos de acuerdo importantes" en las conversaciones, pero que tienen que resultar en la renuncia de Teherán a sus ambiciones nucleares y a sus reservas de uranio enriquecido. Según el republicano, Washington estaría hablando con "una persona del más alto nivel", pero no con el líder supremo del país. "Tienen muchas ganas de llegar a un acuerdo. Nosotros también quisiéramos alcanzarlo", aseguró Trump, quien añadió que podría haber una reunión presencial. "No queremos ver ninguna bomba nuclear, ningún arma nuclear", continuó. Estrecho de Ormuz La decisión llega después de que el sábado Trump advirtiera de que las centrales eléctricas iraníes serían destruidas si Teherán no "abría completamente" el Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo en un plazo de 48 horas, fijando como límite la noche del lunes. En estos momentos Irán sigue controlando ese mismo Estrecho y no hay evidencias de que esté permitiendo el tránsito de embarcaciones por él, más allá de sus propios petroleros o los de China. Los ataques iraníes han cerrado de facto el Estrecho, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. El conflicto, iniciado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, ha causado más de 2.000 muertos y ha sacudido los mercados globales, encareciendo la energía, alimentando temores inflacionarios y tensionando la alianza occidental.