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El investigador de Gürtel asegura que Kitchen fue «una operación policial sin autorización judicial»

Resumen

El investigador principal del caso Gürtel, Manuel Morocho , ha asegurado este miércoles en su declaración en el juicio por la operación Kitchen que recibió presiones por parte de sus superiores para que el nombre del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, «expresamente no saliera» ... En su declaración como testigo en la vista oral, que se ha extendido cuatro horas y que continuará este jueves, Morocho ha sostenido que la cadena de mando le instó a que no incluyera en sus conclusiones quiénes eran los «receptores de los fondos de la contabilidad» B. «Una persona que aparecía como apoderada en cuenta no se podía incluir», ha referido, aclarando que esa persona era, en concreto, la exministra María Dolores de Cospedal. El investigador, que ha asegurado que Kitchen fue «una operación policial sin autorización judicial», ha afirmado que sus superiores le llegaron a decir que los papeles «eran una ideación de Bárcenas, que no tenían ninguna verosimilitud y que la contabilidad del partido era la que estaba reglada en el Tribunal de Cuentas».Noticia relacionada general No No Juicio Kitchen Sáenz de Santamaría niega que conociera el espionaje a Bárcenas y que Rajoy se interesara por ello Juanma Poderoso DíazEl inspector de la UDEF ha afirmado que recibió «toda una serie de objeciones» a la hora de analizar la prueba de la que disponía su unidad.

El investigador principal del caso Gürtel, Manuel Morocho , ha asegurado este miércoles en su declaración en el juicio por la operación Kitchen que recibió presiones por parte de sus superiores para que el nombre del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, «expresamente no saliera» ... en sus informes sobre la caja B del PP. En su declaración como testigo en la vista oral, que se ha extendido cuatro horas y que continuará este jueves, Morocho ha sostenido que la cadena de mando le instó a que no incluyera en sus conclusiones quiénes eran los «receptores de los fondos de la contabilidad» B. «Una persona que aparecía como apoderada en cuenta no se podía incluir», ha referido, aclarando que esa persona era, en concreto, la exministra María Dolores de Cospedal. El investigador, que ha asegurado que Kitchen fue «una operación policial sin autorización judicial», ha afirmado que sus superiores le llegaron a decir que los papeles «eran una ideación de Bárcenas, que no tenían ninguna verosimilitud y que la contabilidad del partido era la que estaba reglada en el Tribunal de Cuentas».Noticia relacionada general No No Juicio Kitchen Sáenz de Santamaría niega que conociera el espionaje a Bárcenas y que Rajoy se interesara por ello Juanma Poderoso DíazEl inspector de la UDEF ha afirmado que recibió «toda una serie de objeciones» a la hora de analizar la prueba de la que disponía su unidad. En concreto, a Morocho le pusieron pegas a la hora de referirse a la contabilidad extracontable del PP, a «quienes aparecían de donantes o receptores de fondos» de la caja B. «Y por supuesto la no aparición de ninguna persona de cargo público (en sus informes)», ha detallado.Los donantes de la caja BSegún avanzó la investigación que dirigía la Audiencia Nacional, se puso «en tela de juicio» incluso la «correlación en la salida de flujo de la caja B», dirigida a la «reforma de la sede» del Partido Popular situada en la calle Génova. Preguntado por la representación de Bárcenas, Morocho ha aclarado quiénes no estaban de acuerdo con plasmar esas cuestiones: «Toda la escala de mando, el jefe de sección, el comisario general...». Uno de los informes que más quebraderos de cabeza le supuso fue uno en el que el instructor le pedía que determinase la «veracidad» de los papeles de Bárcenas. El juez, en concreto, quería saber si las personas que aparecían eran «reales o no». «Lo que trataba era de definir la naturaleza de los apuntes, si había una corriente ajena en la tesorería del PP», ha indicado. Pero sus responsables directos, siempre según la versión de Morocho, dudaban del extesorero del PP. «Me dijeron que estos eran unos papeles que a saber Bárcenas porque los había hecho, que eran cosas de él pero no de la formación para la que trabajaba», ha indicado. No propuso seguimientosA preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, el encargado de indagar en la caja B del PP y en los papeles de Bárcenas ha negado que su unidad pidiera apoyo a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional mientras él estaba a cargo de investigar Gürtel. En este contexto, ha dejado claro que nunca pidió realizar seguimientos al entorno de Bárcenas, y que tampoco le informaron de que el Cuerpo hubiese captado a Sergio Ríos, el chófer del extesorero, para facilitar información. Y no lo hizo, a pesar de que se lo pidieron. El comisario José Luis Olivera y el exjefe de Morocho en la UDEF, Manuel Vázquez, le lanzaron algunas propuestas. Entre las mismas, que solicitaran pinchazos a la mujer de Bárcenas. «Yo no lo propuse en ningún momento, ni por escrito ni verbalmente», ha aclarado. Durante su declaración, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha llamado la atención a Morocho en numerosas ocasiones, pidiéndole que se ciñese a contestar a las preguntas, y conminándole a que no se extendiera más allá de lo necesario. «Trato de documentar la respuesta», le ha llegado a espetar el investigador. La «bestia negra» del PPMorocho era un «elemento incontrolable en la UDEF», cuyos dirigentes pensaban que «iba por libre», como él mismo ha relatado. Y que a su juicio no se ajustaba a la realidad, en tanto que él se limitaba a cumplir con su labor.«Una de las cosas de las que se me acusaban era que daba titulares a la prensa o que era la bestia negra del Partido Popular. Yo no doy titulares; yo analizo cosas. Si yo me paso me lo habrían recriminado, y no fue así», ha aseverado. Esa visión que tenían sobre él sus responsables llevó a que Olivera le ofreciera «un puesto en Lisboa», una forma de apartarle de la investigación de Gürtel. «Le dije que no quería, y recibió una llamada en el móvil», ha indicado. Olivera le dio a entender que era el ministro, pero él insistió: «No voy a aceptar un cambio». «Tendrías que estar muerto»«Como no sabían cómo quitarme de en medio, en una situación de hostilidad manifiesta, le ofrecemos un puesto con un complemento económico y lo va a coger. Se les ocurre ofrecerme un curso del FBI en Quantico. Me quieren largar a EEUU y no quiero irme. Tuvieron la mala suerte de que hubo un 'shut down' -cierre temporal- de la administración Obama y me fui cuando ya estaban los informes hechos», ha explicado.Su presencia provocaba tal «desasosiego» en el cuerpo que el que fuera jefe de la UCAO, Enrique García Castaño, que quedó eximido de ser juzgado por su estado de salud, se dirigió de forma agresiva a Morocho en una ocasión: «Tú que haces aquí, si tendrías que estar muerto». Lo que se «pretendía», ha opinado, es que «vulnerara la neutralidad» que se le supone al investigador y que «empezara a hacer interpretaciones» que no se amparaban en la «metodología de trabajo de los delitos de corrupción». «A mí se me estaba hablando de cosas que yo no veía (…) Yo tenía que prevenir el contenido de los informes a toda cosa para levantar el velo», ha apostillado. «Torpedear» la GürtelLos altos mandos policiales, ha denunciado, dirigían «maniobras» que buscaban «torpedear» la investigación o «dar armas para que luego» pudiera pedirse una nulidad de la causa. «Teníamos que ir sobre bases sólidas: hay que cumplir una normativa», ha continuado. Sus jefes, al no lograr apartarle de las pesquisas, le instaron a revisar directamente sus informes. También le pidieron de forma directa el teléfono de Rosalía Iglesias, la mujer de Bárcenas, justo después de que éste ingresara en prisión. «El escenario que yo percibía es que iba a haber una acción en el entorno de Bárcenas», ha opinado.