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El País ·

El relato de los afectados en Oliva: “Ha sido una noche de miedo y nervios”

Resumen

Maria Cots Pizarro (79 años) ha subido a casa de su vecino a las 6 de la mañana, cuando ha notado que el agua llegaba hasta su colchón. Vive en el Pau Pi, la zona de la playa vieja de Oliva, una de las zonas más afectadas por la dana Adam, donde ha fallecido una mujer este lunes. A las 4.00, recuerda, ha empezado a llover “a lo bestia” y ha comenzado a retirar un poco de agua de su casa. Dos horas después, se ha visto obligada a buscar refugio en las plantas superiores de su edificio.

Maria Cots Pizarro (79 años) ha subido a casa de su vecino a las 6 de la mañana, cuando ha notado que el agua llegaba hasta su colchón. Vive en el Pau Pi, la zona de la playa vieja de Oliva, una de las zonas más afectadas por la dana Adam, donde ha fallecido una mujer este lunes. A las 4.00, recuerda, ha empezado a llover “a lo bestia” y ha comenzado a retirar un poco de agua de su casa. Dos horas después, se ha visto obligada a buscar refugio en las plantas superiores de su edificio. Esta mañana le ha llegado el agua hasta la cintura. La mujer de 79 años asegura que en los más de 50 que lleva viviendo en la zona no había visto nunca nada similar. Al bajar a su casa para coger su medicación para la diabetes y algunas provisiones para comer, se ha encontrado la nevera flotando. “Todo está flotando: los muebles, las sillas, los canapés de las camas, los colchones mojados... Un desastre”, explica alarmada. En esa misma localidad, donde residen 26.800 personas, se encuentra Laura, que señala que su mayor preocupación en esta mañana eran sus padres, de 79 y 93 años. “Les ha subido el agua hasta un metro de altura. Se encuentran en una primera planta, pero aun así se está filtrando el agua”, ha relatado en una intervención en la Cadena SER. Sus padres ahora tienen muy mala cobertura y habla con ellos cuando puede. No había podido acceder la UME todavía. En ese momento, Carles García, redactor de Radio Gandía, explicaba también en el programa de hace unas horas que era “imposible” y que “no había forma humana” de acceder al municipio de Oliva por las inundaciones. La Generalitat Valenciana ha confirmado a las 11.30 en un mensaje emitido por su cuenta de X la orden de confinamiento principalmente en la zona sur de Valencia y la costa norte de Alicante. Sandra García (25 años) ha ido con su pareja y sus cuñados a pasar el fin de semana en Oliva. No han podido volver a su casa por las intensas lluvias que han comenzado en las primeras horas del día. Se han asustado cuando esta mañana su suegra ha llamado para avisarles de que se estaban produciendo inundaciones en la zona, una de las más afectadas por el temporal. A las 5.30 les ha sonado una nueva alarma del ES-Alert y no ha sido hasta casi las 9 cuando ha llegado la UME. Ahora, aseguran, lo peor ya ha pasado, pero han sido horas de mucha tensión y preocupación. Al mismo tiempo, Laura permanecía en un tercer piso de la localidad valenciana de la Safor y no podía salir de casa por la cantidad de agua que transcurría fuera: “Mi calle está totalmente anegada. Ahora se puede empezar a circular en un tramo. Estoy viendo que están los helicópteros también circulando para ver cómo está la situación”. En otra zona del municipio, Carmen Sáez, de 58 años, todavía está temblando. “Ha sido una noche horrorosa”, relata. Cree que su zona no es de las más afectadas del municipio, pero aun así ha llovido “como nunca jamás”. El agua les ha llegado hasta las rodillas. “Ahora mismo está lloviendo normal, pero ha sido una noche con mucho miedo y muchos nervios. Parecía que se nos iba a caer el cielo encima”, detalla.