Prosegur entra en el negocio de la Defensa y aspira a contratos militares
ResumenProsegur desembarca en el sector de la Defensa y aspira a entrar como subcontratista en diversos programas militares, tanto en España como en los otros países en los que opera la compañía. Para ello, la empresa ha creado una nueva área denominada Prosegur Technology & Defense, que viene a ampliar el actual vertical de tecnología y que formará parte de Prosegur Security, una de las cuatro grandes áreas de actividad del grupo junto a Alarmas, Prosegur Cash y Avos Tech. Según explica a EXPANSIÓN el director global de Defensa y Tecnología de Prosegur Security, Manuel Rodríguez, las previsiones pasan por que esta nueva área genere entre el 20 y el 25% de la facturación de Prosegur Security en los próximos dos años. Los cálculos de la compañía apuntan a que Prosegur Security acabe el actual ejercicio con unos ingresos de unos 2.800 millones de euros, por lo que, en el caso de que esa cifra se mantuviera -lo normal es que crezca-, la nueva área de Defensa facturaría entre 500 y 700 millones de euros para finales de 2028.
Prosegur desembarca en el sector de la Defensa y aspira a entrar como subcontratista en diversos programas militares, tanto en España como en los otros países en los que opera la compañía. Para ello, la empresa ha creado una nueva área denominada Prosegur Technology & Defense, que viene a ampliar el actual vertical de tecnología y que formará parte de Prosegur Security, una de las cuatro grandes áreas de actividad del grupo junto a Alarmas, Prosegur Cash y Avos Tech. Según explica a EXPANSIÓN el director global de Defensa y Tecnología de Prosegur Security, Manuel Rodríguez, las previsiones pasan por que esta nueva área genere entre el 20 y el 25% de la facturación de Prosegur Security en los próximos dos años. Los cálculos de la compañía apuntan a que Prosegur Security acabe el actual ejercicio con unos ingresos de unos 2.800 millones de euros, por lo que, en el caso de que esa cifra se mantuviera -lo normal es que crezca-, la nueva área de Defensa facturaría entre 500 y 700 millones de euros para finales de 2028. Para su entrada en el sector de la Defensa, el grupo negocia tejer una red de alianzas con empresas de primer nivel y socios para confeccionar un catálogo propio de servicios con el que crecer en este segmento de negocio, en el que busca posicionarse como un integrador de soluciones avanzadas para generar valor operativo. Rodríguez detalla que la propuesta de Prosegur en Defensa contempla cinco líneas de actuación prioritarias. Por un lado, está el ámbito del mando y control -conocido en el ámbito militar como C2- y el de la interoperabilidad. La segunda línea de actuación se centra en la simulación, la inteligencia artificial y el apoyo a la decisión, y la tercera tiene que ver con la seguridad, la vigilancia y la operación integrada. A todo ello, se suman los campos de la ciberseguridad y ciberresiliencia, así como también la intención de la compañía de participar en programas colaborativos y de desarrollo en Europa. La intención de Prosegur es competir en el segmento de negocio que se sitúa en la zona intermedia entre la Defensa y la seguridad privada con tecnología propia y sello español en un momento en el que Europa busca autonomía estratégica y, además, dejar atrás su dependencia de terceros países, como Estados Unidos y China. También en un momento en el que la tecnología de Defensa israelí está vetada en España. Sin embargo, la empresa confía en su experiencia en el ámbito civil para trasladar su propuesta de valor al mundo militar. Prosegur considera que hay un nicho de mercado por explotar al que no llega el sector tradicional de la Defensa, lo cual provocará que algunas empresas de seguridad privada con las capacidades adecuadas puedan ocupar ese espacio que queda libre en la zona intermedia entre la seguridad y la Defensa. "Las capacidades en las que queremos centrarnos serían la inteligencia artificial, la analítica avanzada, plataformas de datos, comunicaciones críticas y seguras, 5G privados, drones, robótica, vehículos autónomos, ciberseguridad y la plataforma que tenemos propia que se llama xMDR", explica Rodríguez. La compañía ha detectado un aumento del interés en esta zona intermedia entre la Defensa y la seguridad por parte de determinados clientes, sobre todo de aquellos que operan infraestructuras críticas, como las grandes energéticas. A modo de ejemplo de por qué ha crecido la demanda, el pasado marzo Amazon sufrió un ataque con drones que afectó a tres centros de datos de la compañía, dos en Emiratos Árabes Unidos y otro en Baréin. Este tipo de infraestructuras se han convertido ya en objetivos militares debido al volumen, a lo sensible de la información que procesan y al impacto que tiene dejar instalaciones de este tipo fuera de combate. De hecho, Prosegur lanzó a comienzos de este año un sistema antidrones para reforzar la seguridad aérea en espacios críticos. Una solución capaz de detectar, rastrear y, "cuando proceda y conforme a la normativa vigente", neutralizar drones no autorizados en perímetros aéreos sensibles. "Vamos a ir a por los planes de modernización militar (PEM). En esta fase, en la que todavía no tenemos a lo mejor las capacidades que pueda tener una gran empresa tractora, lo más razonable es tratar de colaborar en ese ecosistema de socios con esas empresas tractoras y poniendo estas tecnologías y capacidades a su servicio, y complementar la propuesta que hagan al Ministerio de Defensa", asegura Rodríguez. No obstante, las miras de Prosegur no se limitan a los programas nacionales y quiere competir por los contratos que puedan surgir en el entorno OTAN al calor del aumento de los presupuestos estatales para Defensa.