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Expansión ·

Pistas para invertir ahora con un euro bajo presión

Resumen

El euro lleva dos semanas anclado muy cerca de su nivel más bajo en casi año y medio frente al dólar. Ayer se cambiaba a 1,119 dólares, lo que representa una pérdida de valor del 4,72% respecto a su cotización en el arranque de 2026, y del 7,37% desde el máximo anual de 1,2 euros que alcanzó el 27 de febrero. ¿Estamos asistiendo a un fortalecimiento del dólar o un debilitamiento del euro? Para una buena parte de los expertos se trata de una combinación de ambas situaciones.

El euro lleva dos semanas anclado muy cerca de su nivel más bajo en casi año y medio frente al dólar. Ayer se cambiaba a 1,119 dólares, lo que representa una pérdida de valor del 4,72% respecto a su cotización en el arranque de 2026, y del 7,37% desde el máximo anual de 1,2 euros que alcanzó el 27 de febrero. ¿Estamos asistiendo a un fortalecimiento del dólar o un debilitamiento del euro? Para una buena parte de los expertos se trata de una combinación de ambas situaciones. Detrás de la depreciación de la moneda única "encontramos, por un lado, una economía estadounidense que sigue mostrando mayor capacidad de crecimiento y resistencia de la demanda interna y, por otro, una economía europea mucho más vulnerable al encarecimiento de la energía, a la debilidad de su actividad industrial y a las incertidumbres políticas y presupuestarias", comenta Antonio Castelo, analista de iBroker. A esto hay que añadir el diferencial de tipos de interés a favor de EEUU, que ofrece un incentivo para mantener posiciones en dólares, y el hecho de que las dificultades fiscales de Francia y la ampliación de las primas de riesgo soberanas están introduciendo un elemento adicional de desconfianza en Europa. "Todo ello favorece al dólar, que también recupera su función de refugio ante la incertidumbre geopolítica", sentencia Castelo. En opinión de Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB España, los movimientos en el tipo de cambio entre las dos principales divisas del mundo están más ligados a la debilidad del euro -la divisa del G-10 que peor se ha comportado claramente en el último mes, según remarca- que a la fortaleza del dólar, pero incide en que el billete verde "tampoco está demasiado bien". Argumenta, de hecho, que la semana pasada se vio un comportamiento "muy llamativo", cuando cayeron las tecnológicas con fuerza en Bolsa y el dólar "no consiguió ser refugio, sino todo lo contrario: se convirtió un poco en el chivo expiatorio, al descontarse que la venta de [acciones] de empresas tecnológicas podía impactar también en más salidas de dólares y, por tanto, que se depreciase". De momento el dólar se mantiene firme pero su fortaleza es temporal, según David A. Meier, economista de Julius Baer. Sostiene que el apoyo que le brindan los elevados precios del petróleo, los flujos hacia activos refugio, el mejor comportamiento del crecimiento estadounidense y las expectativas de una política agresiva de la Fed probablemente se vaya desvaneciendo con el tiempo, allanando el camino para que los factores adversos estructurales cobren mayor importancia. A la vista del escenario en el que se mueve en estos momentos el euro/dólar, ¿qué estrategia de inversión puede ser ahora más aconsejable? En renta variable, Castelo buscaría fundamentalmente compañías europeas con una elevada exposición comercial a mercados que operan en dólares, pero seleccionándolas por la calidad de sus negocios, sus valoraciones y su capacidad de trasladar los mayores costes a los precios de venta. En España apunta a Acerinox, ACS, Ferrovial, Grifols e Iberdrola. En el resto de Europa señala que el aeroespacial, la industria farmacéutica, los bienes de equipo o el lujo pueden beneficiarse de un euro más competitivo, y cita compañías como Safran, Airbus, LVMH o ASML. En Estados Unidos, el analista de iBroker mantendría una exposición selectiva, "pero evitaría incrementar agresivamente las posiciones únicamente porque el dólar esté subiendo". Guillermo Santos, socio de iCapital, se inclina por infraponderar las grandes tecnológicas, "a la espera de retrocesos", y sobreponderar los valores estadounidenses de pequeña y mediana capitalización, aprovechando, "con un enfoque value", sectores como el de cuidados de salud y biotecnología. En XTB creen que los próximos ganadores ligados a la inteligencia artificial (IA) van a ser cada vez más las compañías que adopten esta tecnología y que la mejor manera para capturar este movimiento es a través de ETF que replican índices "equiponderados", como el S&P 500 Equal Weigth, que proporcionan mayor diversificación. También consideran que Latinoamérica lo puede hacer bien en los próximos meses, como ya se observa en Brasil. "Son países que tienen una responsabilidad fiscal mayor de lo que hemos visto en Europa, por ejemplo. Un ETF del MSCI AWCI, que tenga exposición a Latinoamérica y otros emergentes, nos parece que puede ser interesante", dice Pinto. Las apuestas de XTB en renta fija se concentran en deuda soberana de EEUU "por la posibilidad de generar plusvalías sólo con la divisa" y porque creen que, "a diferencia de lo que ocurría hasta ahora, la Fed ya no dirige al mercado, sino que es el mercado el que dirige la Fed, que es lo que dice Kevin Warsh". Prefieren los bonos de 1 a 3 años y para perfiles más arriesgados se puede ir a duraciones de hasta 7 o incluso 10 años. Castelo también cree que los treasuries "vuelven a representar una alternativa interesante", y se inclinaría por vencimientos cortos y medios, aproximadamente entre dos y cinco años, evitando asumir demasiada duración mientras persistan las presiones inflacionistas y la incertidumbre sobre las próximas decisiones de la Fed. En iCapital se muestran a favor asimismo de sobreponderar la deuda soberana de EEUU, mediante compra de TIPs (bonos ligados a inflación), dado el nivel de los tipos reales (3% en 10 años). En general, la recomendación de Santos es "aumentar la duración total de las carteras de renta fija pero infraponderando la corporativa, excepto bonos flotantes de buena calidad crediticia e inversión en bonos convertibles y ABS (bonos respaldados por activos) de alta calidad, centrando este nicho de inversiones en Europa y en euros". A Castelo le parece "especialmente interesante el crédito corporativo de grado de inversión en euros, siempre que ofrezca una prima suficiente frente a la deuda pública equivalente", y en deuda soberana europea sería selectivo. "España y otros emisores de la periferia pueden presentar oportunidades, pero siempre valorando el diferencial de rentabilidad, la sostenibilidad de sus cuentas públicas y el riesgo de nuevas alzas de tipos", detalla. El socio de iCapital aconseja estar neutral en renta fija emergente "a la que un dólar alto no ayuda". El oro debería tener un papel relevante en la cartera de inversiones, según Pinto. "Consideramos que siempre hay que mantener una posición importante en oro: depende del perfil y del horizonte, pero hasta el 10%. Creemos que ahora mismo incluso merece incorporar algo más porque ya hemos visto que, durante la última caída fuerte de las tecnológicas, el oro lo hizo lo hizo muy bien. Tenemos plena confianza. Si hay caídas en Bolsa, el oro ya ha demostrado que lo va a hacer bien; y si no las hay y se producen subidas de bolsas y bonos, pensamos que habrá un momento que la administración de EEUU diga hasta aquí, los tipos no pueden subir más, y también le irá bien", explica Pinto. Dos ETF que señala para jugar esta partida son el iShares Physical Gold y el Invesco Physical Gold.