Jonas Klingström, experto en hantavirus: «Aunque la situación es inquietante, el riesgo de un gran brote es muy pequeño»
ResumenHasta su doctorado, el virólogo Jonas Klingström, actualmente profesor de la Universidad de Linköping (Suecia) y uno de los mayores expertos mundiales de los hantavirus, no había oído hablar de ellos. Le llamó la atención que, aunque son muy simples (apenas producen entre cuatro o ... cinco proteínas), logran manipular muchas funciones de la célula, tanto de las infectadas como de las vecinas. Además, producen la temida 'hiperinflamación', una respuesta inmunitaria exagerada.
Hasta su doctorado, el virólogo Jonas Klingström, actualmente profesor de la Universidad de Linköping (Suecia) y uno de los mayores expertos mundiales de los hantavirus, no había oído hablar de ellos. Le llamó la atención que, aunque son muy simples (apenas producen entre cuatro o ... cinco proteínas), logran manipular muchas funciones de la célula, tanto de las infectadas como de las vecinas. Además, producen la temida 'hiperinflamación', una respuesta inmunitaria exagerada. No obstante, en sus huéspedes naturales, los roedores, no provocan síntomas y causan «infecciones asintomáticas de por vida», según explica. El problema llega cuando la enfermedad pasa a los humanos: en nuestra especie se producen cuadros clínicos que, como ha demostrado el brote ocurrido en el barco M/V Hondius , pueden llevar a la muerte . Aquí es donde entra el equipo de Klingström, que estudia desde hace años cuáles son los mecanismos detrás de las patologías causadas por hantavirus y trabaja en posibles nuevas vías de tratamiento. «Todavía hay muchas cosas que no comprendemos; se necesita más investigación para entenderla y diseñar terapias».—¿Cuándo se descubrieron por primera vez los hantavirus?—El virus Hantaan, el hantavirus que provoca fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS, por sus siglas en inglés) fue aislado en 1976 y, después de él, se identificaron el virus de Puumala, el de Seúl y el virus Dobrava, entre otros. Pero el Andes, causante del brote presente en el barco y que provoca síndrome pulmonar por hantavirus (HPS, por sus siglas en inglés), fue descubierto en 1995. Existen 60 virus reconocidos dentro del género orthohantavirus, de los cuales alrededor de 20 pueden causar enfermedad en humanos; en concreto, los que se transmiten por roedores. —¿En qué se diferencian unos de otros? ¿Cómo son de letales en cada caso?—Los virus causantes de HFRS están en Europa y Asia y tienen una mortalidad del 1%, similar a la de la gripe, excepto el virus Dobrava, que se eleva al 10%. Pero los virus causantes de HPS, como el Andes, afectan únicamente en América. Este es el más vírico y su mortalidad es la más elevada, con 30-40% de muertes. El HPS y el HFRS son similares en la fase inicial: los pacientes suelen presentar síntomas gripales, dolor corporal, dolor de cabeza, fiebre y síntomas gastrointestinales. Después sí son diferentes: los pacientes con HFRS suelen desarrollar insuficiencia renal, mientras que los pacientes con HPS presentan insuficiencia respiratoria potencialmente mortal. —¿Ha habido alguna vez un brote de hantavirus que se desarrollara hasta convertirse en epidemia?—No, hasta el punto de convertirse en pandemia, aunque estos virus están volviendo a emerger. El número de pacientes varía con el tiempo, y algunos años presentan más casos que otros.«El virus Andes no podría expandirse tan rápido como lo hizo el covid»—Algunas personas están comparando esta situación con las primeras etapas del covid-19. ¿Podríamos enfrentarnos a algo similar?—No lo creo, aunque es muy difícil predecir lo que ocurrirá. Sin embargo, existen diferencias importantes, entre ellas que el período de incubación del HPS es bastante largo: la media es de 18 días. Por tanto, incluso si hubiera una mayor propagación, el virus Andes no podría expandirse tan rápido como lo hizo el SARS-CoV-2. Además, los pacientes infectados por el Andes suelen encontrarse bastante enfermos ya durante la fase inicial, lo que facilita identificar y aislar casos para prevenir una mayor transmisión.—Resulta llamativo que, aunque la transmisión entre humanos se considera rara y normalmente requiere contacto estrecho, en este caso haya habido alrededor de ocho casos confirmados o sospechosos y, entre ellos, tres muertes. ¿Consideraría esto una cifra normal o podría verse como algo alarmante?—Es inusual, aunque ya hubo un gran brote anterior en Argentina entre 2018 y 2019 con 34 casos en total y 11 muertes. Por tanto, si la misma variante o una similar con el mismo potencial está causando las infecciones en el barco, encajaría con aquel brote. Esto es algo preocupante, pero, como se demostró en 2018, puede contenerse siempre que se apliquen las contramedidas adecuadas.—En ese momento se señaló a un 'supercontagiador'. ¿Podría tratarse de la misma situación?—Son muy poco comunes, pero algo similar podría haber ocurrido en el barco.—Con lo que se sabe, ¿sería posible que fuera una nueva variante del virus Andes?—Creo que está causado por una subvariante del virus Andes, pero esto necesita ser confirmado. Se está realizando la secuenciación del virus. Están tardando un poco más de lo previsto, pero espero que nos lo comuniquen pronto. Noticia relacionada general No No El cumpleaños con 11 muertos en Argentina que demostró que existen 'supercontagiadores' Guadalupe Piñeiro Michel— Actualmente no existe una cura específica para la infección por hantavirus. Aun así, ¿qué tratamientos se aplican habitualmente?—No existen vacunas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. o la Agencia Europea de Medicamentos, ni tratamientos específicos. El procedimiento es de soporte e incluye una monitorización cuidadosa. En pacientes infectados por Andes se recomienda atención de soporte avanzada, idealmente en hospitales con unidades de cuidados intensivos y acceso a ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea ). Dado que muchos pacientes con hantavirus no son diagnosticados hasta encontrarse ya muy graves, es importante trasladarlos a estos centros ante la mera sospecha, ya que pueden evolucionar en cuestión de horas hacia un estado muy severo con disfunción pulmonar potencialmente mortal.—Su equipo trabaja en tratamientos dirigidos. ¿Podría explicar exactamente qué investigan?—Intentamos comprender los mecanismos que hay detrás de las enfermedades causadas por hantavirus. Los huéspedes naturales, los roedores, no presentan síntomas de la infección. Pero, ¿qué provoca la enfermedad en los humanos? Nosotros, y otros investigadores, creemos que estas enfermedades son al menos parcialmente inmunomediadas, trastornos en los que el sistema inmunitario ataca por error tejidos sanos del propio cuerpo, y que el hantavirus produce una hiperinflación crónica y daños orgánicos. En general, investigamos si tratamientos antiinflamatorios amplios y específicos pueden ser beneficiosos y si, combinados con tratamientos antivirales, podrían constituir una terapia capaz de tratar incluso a pacientes gravemente enfermos.«Es probable que se detecten algunos casos más y es importante rastrear a las personas que estaban en el barco y las que ya lo han abandonado»—Como experto, ¿qué mensaje transmitiría a la sociedad para tranquilizarla?—Aunque este es un virus preocupante y la situación resulta inquietante, el riesgo de un gran brote es muy, muy pequeño. Es probable que se detecten algunos casos más, y es importante rastrear a las personas que estaban en el barco y a quienes ya lo han abandonado y, si es posible, mantenerlas en autocuarentena. Lo positivo de un largo período de incubación es que hay tiempo para rastrear contactos e informarles, por lo que el rastreo de contactos es importante y ya está en marcha. Y si el virus comenzara a propagarse en una zona, la protección respiratoria sería eficaz: estos virus necesitan infectar mediante inhalación, por lo que puede impedirse que entren en nuestros pulmones.—¿Deberíamos, entonces, preocuparnos por este virus?—Sí, hasta cierto punto, de forma similar a otras enfermedades infecciosas con tasas de mortalidad comparables. Sería positivo contar con una mejor preparación frente a estas enfermedades. Actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico, por lo que un brote mayor, aunque muy improbable, podría tener un impacto negativo.