Adif advierte de que la vía en el punto del siniestro de Adamuz vuelve a presentar deformaciones
ResumenLa vía en el punto del siniestro de Adamuz (Córdoba) vuelve a presentar “al menos tres” deformaciones. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) solicitó el pasado 20 de octubre autorización judicial para acceder a esa zona y realizar trabajos de mantenimiento. Los peritos designados por el juzgado de Montoro (Córdoba), al cargo de las investigaciones del accidente, han accedido a que se realicen estos trabajos, pero muestran su asombro porque ese área fue, precisamente, la que se reconstruyó tras la colisión el pasado 18 de enero entre un Alvia y un Iryo en la que murieron 46 personas. La obra que se había realizado meses antes, además, todavía está en garantía.
La vía en el punto del siniestro de Adamuz (Córdoba) vuelve a presentar “al menos tres” deformaciones. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) solicitó el pasado 20 de octubre autorización judicial para acceder a esa zona y realizar trabajos de mantenimiento. Los peritos designados por el juzgado de Montoro (Córdoba), al cargo de las investigaciones del accidente, han accedido a que se realicen estos trabajos, pero muestran su asombro porque ese área fue, precisamente, la que se reconstruyó tras la colisión el pasado 18 de enero entre un Alvia y un Iryo en la que murieron 46 personas. La obra que se había realizado meses antes, además, todavía está en garantía. De acuerdo a la documentación de la investigación a la que ha tenido acceso EL PAÍS, ocho días antes de que se produjera el accidente de Urda (Toledo) en esta misma vía que conecta Madrid con Sevilla, Adif requirió luz verde a la jueza para “actuaciones de mantenimiento” sobre los desvíos 631 y 632. Los peritos judiciales señalaron que, al desarrollarse estos trabajos en la cabecera norte de la estación de Adamuz, no interferían con el desarrollo del dictamen pericial que estaban elaborando y añadieron que eran labores de “ineludible atención”, por lo que no se oponían a ellas. Pero dejaron patente su perplejidad. Destacaron que era “cuanto menos curioso” que, precisamente, hubiera que actuar sobre las obras que se habían realizado tras la rotura de un carril que provocó el accidente mortal. Adif, además, había realizado el 19 de diciembre de 2025 actuaciones de renovación de los desvíos en ese tramo, apenas 30 días antes de ese accidente, por lo que todavía estaba en el plazo de garantía cuando sucedió el choque de trenes, pues no habían pasado dos años desde la ejecución. Ante las dudas suscitadas por la necesidad de nuevos trabajos, los peritos judiciales han requerido a la instructora de la causa que Adif les entregue distinta documentación que quieren comprobar sobre las reformas llevadas a cabo en ese tramo. En primer lugar, los informes de auscultación en la vía uno y dos, con “especial énfasis”, dicen, en los realizados en octubre de 2025, es decir, previos a la obra de diciembre de ese año y del trágico accidente del 18 de enero de 2026. Además, demandan también los informes de mantenimiento que se realizaron después de la obra de emergencia. Una última petición es que se les haga entrega de todo el expediente de la “citada obra de emergencia por la que se rehízo toda la infraestructura tras el accidente, de la que no tenemos ninguna documentación”, inciden. Nuevas revisiones sobre el tren de Iryo siniestrado, que fue el que descarriló por una supuesta rotura de vía y ocasionó el posterior choque frontal del Alvia, están aún pendientes del traslado de parte del convoy. Sobre cómo mover el tren para su inspección en taller, una de las opciones que estaba sobre la mesa pasaba por llevar la composición desde la estación de Villanueva de Córdoba, donde está actualmente estacionado y precintado, hasta el taller de La Sagra (Toledo), titularidad de Renfe, para la revisión de los bogies, la estructura que une los distintos ejes de rodadura. La compañía expresa que este traslado presenta “inconvenientes” porque no se podría garantizar que los ejes de los coches se mantuvieran en el estado en el que se encuentran en la actualidad y porque el espacio de la base de mantenimiento de La Sagra no cuenta con fosos ni plataformas elevadoras necesarias para el análisis. En consecuencia, Iryo sugiere separar los bogies de las cajas de los coches para su traslado en camión hasta dependencias de Alstom en Madrid, que sí cuenta con los medios técnicos para la investigación y la inspección de este material. Eso se llevaría unas 24 horas por carretera, frente a varias jornadas previstas con la primera opción. La ventaja que reconoce la compañía sería que podría comenzar a revisar el arreglo y reutilización de esos coches. La Guardia Civil no ha encontrado los registradores de datos que iban instalados en el tren Alvia siniestrado, a pesar de que se han removido toneladas de material. Ante el resultado negativo que obtuvieron en una primera búsqueda, el pasado 23 de octubre efectivos de la Guardia Civil acudieron a las instalaciones de la empresa Ingles Steel, en la localidad de Dos Hermanas (Sevilla), donde se acumulan los restos achatarrados del accidente. En concreto, realizaron la búsqueda dos agentes de la benemérita y dos técnicos de la empresa Actren (encargada del mantenimiento ferroviario), que utilizaron una grúa para manipular todos los elementos y esparcirlos por una zona segura para poder inspeccionarlos de forma minuciosa. Movieron unas 350 toneladas de peso y localizaron dos armarios de conexiones donde se encontraban los registradores, pero no los encontraron allí integrados.