El Aston Martin, ni por la pista y con otro drama: "Viene el peor circuito del año"
ResumenA cada carrera que pasa, Aston Martin sabe que queda una menos para su momento más esperado, el del paquete de mejoras que revolucionará el AMR26 en Hungría. Es un replanteamiento del monoplaza a todos los niveles, con un paso al frente en lo aerodinámico y la consiguiente reducción de peso. Además, en Zandvoort llegará la esperada evolución de la unidad de potencia de Honda. El reto será devolver a los de Silverstone a la zona noble de la Fórmula 1 tras fines de semana difíciles y con problemas apareciendo en un coche que cierra parrillas.
Budapest... ya se ve. A cada carrera que pasa, Aston Martin sabe que queda una menos para su momento más esperado, el del paquete de mejoras que revolucionará el AMR26 en Hungría. Es un replanteamiento del monoplaza a todos los niveles, con un paso al frente en lo aerodinámico y la consiguiente reducción de peso. Además, en Zandvoort llegará la esperada evolución de la unidad de potencia de Honda. El reto será devolver a los de Silverstone a la zona noble de la Fórmula 1 tras fines de semana difíciles y con problemas apareciendo en un coche que cierra parrillas. El drama ya vive desde Australia y la fase de aceptación de la realidad es un periodo que lleva un tiempo instalado en el equipo británico. Aunque no impide que salgan de Grandes Premios, como el último de Gran Bretaña, con elementos a vigilar. En sus dos coches surgieron problemas. A Fernando Alonso se le paró el coche durante la vuelta de formación. "El coche se apagó sólo. No hay explicación, pero esto no puede volver a pasar", explicó el bicampeón mundial. Y Lance Stroll, siempre tan vocal, coleccionó momentos difíciles nada positivos. Las vivencias del competidor de Montreal tuvieron hasta su momento viral que enseña la triste realidad. En carrera, Stroll peleó con Alonso en su propia liga y se veía a los AMR26, especialmente el del hijo del jefe, trazar con dificultad. Se salió con asiduidad de pista y conllevó tres sanciones en nueve vueltas. Casi que alguna especie de récord debe haber batido. Stroll no ocultó su lucha sin premio y enseñó más carencias del Aston Martin. "Tuvimos mucho subviraje porque estaba el coche dañado. Es muy difícil mantenerse así dentro de los límites", contó. Pero a los problemas de la propia carrera se suman los males endémicos de la primera versión del AMR26. "El coche tiene un comportamiento muy diferente en cada vuelta, en cada curva...", añadió Lance. Pero no es cosa sólo de Silverstone. Seguirá hasta la mejora de Hungría y en Bélgica el único reto de Aston será encontrar algo de consistencia, cosa que Alonso sí que percibió. Aunque el drama continuará y como broche negativo llegará un punto quizá más bajo. No esperan nada en Spa... y nada llegará. "Sabemos que será realmente difícil y probablemente el peor circuito del año para nosotros", cerró Stroll. Lo único bueno es que no hay más dramatismo, la fe sigue depositada en Hungría. "Esperamos que tenga una gran mejora en el rendimiento", sentenció.