Venezuela busca volver al espacio internacional y pide el "levantamiento de las restricciones económicas"
ResumenEl canciller Oliver Blanco debutó en su primera cumbre internacional con un discurso que lo hubiera firmado la ausente Delcy Rodríguez, en el empeño de la presidencia tutelada por Washington de regresar al espacio internacional con el consiguiente levantamiento de las (pocas) sanciones que quedan. Blanco ha pedido el "levantamiento de las restricciones económicas" y ha celebrado proceso de transición de su país por ser "una oportunidad para la región". "Venezuela forma parte activa de este futuro. Estamos convencidos de que una Venezuela más estable, más democrática y más próspera, plenamente integrada en los mercados internacionales, contribuirá al desarrollo de toda Iberoamérica.
El canciller Oliver Blanco debutó en su primera cumbre internacional con un discurso que lo hubiera firmado la ausente Delcy Rodríguez, en el empeño de la presidencia tutelada por Washington de regresar al espacio internacional con el consiguiente levantamiento de las (pocas) sanciones que quedan. Blanco ha pedido el "levantamiento de las restricciones económicas" y ha celebrado proceso de transición de su país por ser "una oportunidad para la región". "Venezuela forma parte activa de este futuro. Estamos convencidos de que una Venezuela más estable, más democrática y más próspera, plenamente integrada en los mercados internacionales, contribuirá al desarrollo de toda Iberoamérica. El proceso de transformación democrática impulsado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, representa una oportunidad no solo para Venezuela, también para nuestra región. Esa Venezuela que renace puede aumentar las oportunidades de toda la región", describió Blanco durante su intervención. En su primera semana al frente de la Cancillería venezolana, Blanco se entrevistó con Marco Rubio y acudió a la cita de Madrid, donde apuntaló el plan de las tres fases (estabilización, recuperación, reconciliación y transición democrática con elecciones libres) ideado por el secretario de Estado. Blanco, que procede del campo opositor, destacó la Ley de Amnistía, la reforma de la ley del odio, el desbloqueo de 38 portales informativos y la cooperación con organismos de derechos humanos. También aplaudió las negociaciones entre Asambleas que se lleva a cabo en Caracas, cuyo primer gran logro será la imposición de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a mediados de diciembre. "Asfixia económica" Cuba carga contra EEUU en plena estrategia de la Administración Trump para buscar el cambio en la isla. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, se ha valido del escenario de la XXX Cumbre Iberoamérica para acusar a EEUU, como viene siendo habitual, de su "asfixia económica". "Durante los últimos diez meses, el pueblo cubano ha sufrido el bloqueo económico estadounidense, la imposición de un cerco energético equivalente al bloqueo naval y la aplicación de sanciones secundarias a individuos o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba", ha declarado Rodríguez en una clara alusión a la Administración Trump: "Estados Unidos ha llevado su obsesiva guerra y asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos". Rodríguez aprovechó para dar las gracias a aquellos países iberoamericanos que votaron a favor de la resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU el pasado 28 de octubre en contra del embargo estadounidense. En su intervención posterior, el canciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke, mostró su apoyo a Cuba, al igual que el enviado brasileño y uruguayo. "Enfrentamos un contexto internacional convulso marcado por el unilateralismo, la pretensión imperialista inviable de imponer la paz mediante la fuerza, la proliferación de las violaciones del Derecho Internacional, de los Derechos Humanos y el impacto del cambio climático", adujo el canciller. "Frente a la arbitrariedad y el uso abusivo del poder, debemos actuar en apego a los principios fundacionales de la comunidad", apuntó en otra clara referencia a EEUU. Washington aprovechó el éxito de su operación del 3 de enero en Venezuela, que acabó con la captura del dictador Nicolás Maduro, para prolongar su bloqueo marítimo contra la isla. El corte abrupto del petróleo venezolano, que durante 25 años ha mantenido económicamente a Cuba, ha profundizado lo que ya era una enorme crisis sistémica, alargando los apagones eléctricos y dificultando el transporte en la isla, además de hundir un poco más una economía fracasada. En paralelo, el Departamento de Estado de EEUU comenzó unas negociaciones secretas con el entorno de Raúl Castro, en especial con su nieto favorito, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, a quien todos conocen en la isla como el Cangrejo. En estos diálogos, que no han avanzado, no participaron ni el presidente Miguel Díaz-Canel, ni los diplomáticos castristas. Trump ha insistido en que aprovechará el regreso a su país de los buques desplegados en el conflicto con Irán para presionar a su gobierno. Mientras tanto el régimen revolucionario ha aumentado aún más la represión y ha disparado la cifra de presos políticos, que se eleva por encima de los 1.300. Una cifra enorme si se la compara con el segundo país en la lista de las violaciones de derechos humanos en las Américas, Venezuela, que con una población tres veces más numerosa mantiene en prisión más de 300 presos políticos tras las órdenes de Washington de abrir las mazmorras. La posición de Rodríguez en el actual escenario político revolucionario se ha visto debilitada por el incidente que protagonizó la semana pasada en Naciones Unidas, que acabó con la expulsión de EEUU de uno de sus diplomáticos, Richard Tur de la Concepción. El funcionario cubano intentó arrebatar el teléfono a un ayudante del embajador estadounidense, Mike Waltz, cuando grababa esa especie de acto de repudio transnacional, además de lanzar varios manotazos, en el corazón de la ONU. El intento de resucitar la diplomacia revolucionaria, que tanto gustaba a Fidel Castro, acabó sin pena ni gloria, aunque Rodríguez aprovechó su intervención ante mandatarios y homólogos iberoamericanos para recordar lo dicho hace 30 años por el gran líder del castrismo. Aunque la oposición cubana no ha tenido espacio en este encuentro, la fundadora de Cuba Decide, Rosa María Payá, aprovechó el marco de la Cumbre para impulsar el pasado martes el 'Acuerdo de Liberación', un proyecto de transición en el que han participado organizaciones de dentro y fuera de la isla. Payá reunió en la capital española a diversos miembros de la sociedad cubana, del Parlamento Europeo y, en especial, al secretario general de la Organización de Estados Americanos. Previamente, se reunió con el presidente de Chile, José Antonio Kast, al que agradeció su solidaridad con el pueblo cubano.