España, arrinconada ante la reunión de la UE por la crisis migratoria en Ceuta
ResumenLa tibia respuesta de España ante la avalancha de inmigrantes irregulares llegados a Ceuta en los últimos días, entre 50.000 y 60.000, ha instalado un estado de alta preocupación entre los socios europeos por lo que consideran un "ataque" y un "abuso" del sistema de migración europeo. Son dos de los términos plasmados por los 22 países de la Unión Europa en una carta que remitieron el sábado a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, -y al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, cuyo país ejerce la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE-. Esta misiva se produjo horas después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, denunciase la falta de solidaridad de algunos Estados miembro, también en otra carta remitida a la cúpula de las de las instituciones comunitarias, después de que algunos países sostuvieran públicamente a través de representantes gubernamentales la posibilidad de excluir a España del espacio Schengen. El choque frontal ha resultado en la convocatoria urgente de una reunión telemática de los ministros de Interior de la UE que tendrá lugar el martes, en la que se tratará de alcanzar una posición común ante la crisis.
La tibia respuesta de España ante la avalancha de inmigrantes irregulares llegados a Ceuta en los últimos días, entre 50.000 y 60.000, ha instalado un estado de alta preocupación entre los socios europeos por lo que consideran un "ataque" y un "abuso" del sistema de migración europeo. Son dos de los términos plasmados por los 22 países de la Unión Europa en una carta que remitieron el sábado a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, -y al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, cuyo país ejerce la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE-. Esta misiva se produjo horas después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, denunciase la falta de solidaridad de algunos Estados miembro, también en otra carta remitida a la cúpula de las de las instituciones comunitarias, después de que algunos países sostuvieran públicamente a través de representantes gubernamentales la posibilidad de excluir a España del espacio Schengen. El choque frontal ha resultado en la convocatoria urgente de una reunión telemática de los ministros de Interior de la UE que tendrá lugar el martes, en la que se tratará de alcanzar una posición común ante la crisis. La reunión fue solicitada primero por el presidente Sánchez y también posteriormente por los 22 países europeos que enviaron una respuesta formal. Cabe recordar que esta interpelación de España tuvo lugar una horas después de que Italia anunciara el cierre del espacio Schengen con España -a efectos prácticos, un mayor control sobre las llegada de extracomunitarios procedentes de suelo español- y de un endurecimiento de los controles en los pasos fronterizos con España. En todo caso, las posturas parten enfrentadas de cara a la reunión. El Gobierno ha justificado la crisis migratoria en la acción de las mafias que han realizado una interpretación espuria de la reciente sentencia del Tribunal Supremo -que impide las devoluciones en caliente de irregulares- que no hayan sorteado obstáculos para cruzar la frontera. Mientras que los países de la UE van más allá. Aunque vinculan la entrada masiva de los últimos días con la sentencia del Supremo, también advierten de que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes pueden actuar como "factores de atracción". "No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", avisan los dirigentes comunitarios en la carta elevada a las máximas autoridades europeas. Elevada sensibilidad Más allá de la respuesta más contundente ejecutada por Italia, la elevada sensibilidad del tema migratorio ha hecho que los países europeos se muevan en la equidistancia casi tanto como el Gobierno de España, que en su primer balance de la crisis despejó de la ecuación una posible responsabilidad de las autoridades marroquíes. Ni Francia, ni Irlanda, ni Luxemburgo o Portugal firmaron la carta de respuesta a España. Así, los firmantes también celebraron la cooperación entre España y Marruecos para garantizar el rápido retorno de las personas que accedieron a Ceuta y han confiado en que, con el respaldo de la Unión, la situación quede "completamente bajo control". Para tratar de templar los ánimos antes del encuentro, el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, insistió en la últimas horas en que España cuenta con el respaldo de la UE a la hora de lidiar con la reciente crisis migratoria desatada en Ceuta y sus consecuencias. "Estamos comprometidos con la protección de nuestras fronteras exteriores y con el apoyo a España", aseguró. Cabe recordar que en juego está no solo la integridad territorial de España, que el presidente Sánchez asegura que ha sido violada por este episodio, y por ende de la UE, sino también el modelo de tránsito de personas por el continente. El Grupo de los Socialistas y Demócratas (SandD) del Parlamento Europeo ha exigido por carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "intervenir de inmediato" para aclarar las normas del espacio Schengen, después de que Italia impusiera controles fronterizos a España. El grupo parlamentario pide al Ejecutivo que aclare se ha cumplido la ley con la orden del Gobierno de Giorgia Meloni, y que se vele por el cumplimiento del Tratado. Ascienden a 72 los fallecidos en la entrada irregularEn el contexto de alta crispación política por el episodio de entrada de irregulares a Ceuta procedentes de Marruecos, y con el baile de cifras sobre el volumen de llegadas, de regresos en las últimas horas, de personas que aún permanecen en las calles de la ciudad autónoma, los únicos datos concretos son los de la catástrofe humana. A cierre de esta edición, las autoridades españolas habían elevado a 72 los fallecidos en la costa fronteriza.En cuanto a la situación del flujo de inmigrantes, en la madrugada de ayer apenas se produjeron algunos intentos de entrada a nado que fueron controlados por personal del Ejército, y también se habían reducido sensiblemente los retornos a Marruecos, que se concentraron la mayoría durante el viernes y sábado. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que prácticamente todas las personas procedentes de Marruecos que estaban en Ceuta ya habían regresado. Las autoridades españolas habían instalado previamente una barrera de contención de 500 metros de longitud en la frontera marítima entre Ceuta y el país vecino.Sobre esta circunstancia se ha centrado el cruce de declaraciones en las últimas horas. Tras haberse superado los peores momentos de tensión en las calles de la ciudad autónoma, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), advirtió el sábado de que la ciudad "no ha recuperado" la normalidad porque todavía hay "miles de personas" por las calles, por lo que ha sostenido que la crisis "sigue abierta". Mientras que el secretario general del PP, Miguel Tellado, dijo ayer que el Gobierno debería desplegar "todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Ceuta para que no quede ni uno de los inmigrantes ilegales que han entrado de forma ilegal" en los últimos días.En todo caso, las calles más céntricas de la ciudad, y sobre todo algunas del exterior y en la zona de monte, todavía mantienen la presencia de varios grupos de migrantes que entraron el pasado jueves y que se niegan a retornar de forma voluntaria a su país de origen. Según explicaron a Efe fuentes policiales, el número de estas personas que se niegan a irse de la ciudad es muy difícil de cuantificar, a pesar de que se aprecian pequeños grupos de entre tres y cinco migrantes que siguen por distintas zonas.Los efectivos del Ejército de Tierra y de la Policía Local están informando a estas personas que se tienen que ir hacia la frontera ya que no van a ser regularizados de ninguna de las maneras por haber entrado de forma ilegal en el país y que la única solución es su deportación. Mientras, más de 1.000 migrantes, principalmente subsaharianos, esperaban ayer a las puertas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) para poder acceder, que no sólo tiene ocupadas sus 512 plazas disponibles sino que, además, mantiene una ocupación de más de 700 personas.La Casa Real emitió un comunicado en el que el Rey Felipe VI expresó su "preocupación e indignación" por los "graves" acontecimientos ocurridos, señalando que el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que estos hechos vuelvan a repetirse.