El petróleo se dispara por encima de 100 dólares y castiga las Bolsas
Resumen"Los mercados petroleros han entrado en pánico", advierten los analistas de Julius Baer. El escenario base para el petróleo barajado por las firmas de análisis se tambalea. La tesis mayoritaria apuntaba a una guerra corta, con subidas contundentes, hasta los 100-110 dólares el barril de Brent, antes de dar paso a una progresiva moderación. El viernes pasado el barril de Brent escaló hasta los 92 dólares, por debajo aún de los triples dígitos.
"Los mercados petroleros han entrado en pánico", advierten los analistas de Julius Baer. El escenario base para el petróleo barajado por las firmas de análisis se tambalea. La tesis mayoritaria apuntaba a una guerra corta, con subidas contundentes, hasta los 100-110 dólares el barril de Brent, antes de dar paso a una progresiva moderación. El viernes pasado el barril de Brent escaló hasta los 92 dólares, por debajo aún de los triples dígitos. Hoy, en solo unas horas, el petróleo ha subido más que en toda la semana pasada. Los primeros cruces de la sesión registraron un rally de hasta el 30%. En plena subida libre, el barril de Brent llegó a rozar los 120 dólares, un nivel inédito desde los inicios de la guerra de Ucrania en 2022. Cuatro años después, otra guerra es el detonante de esta escalada. Las instalaciones energéticas de Irán se han convertido este fin de semana en objetivo de los ataques de EEUU e Israel. A su vez, el régimen de Teherán, como represalia, ha atacado instalaciones petrolíferas y gasistas de países vecinos, y ha intensificado el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el paso por el que circula cerca de un 20% de todo el transporte marítimo de petróleo. El temor a un shock energético se extiende por los mercados. La magnitud histórica de la subida del barril de Brent, y los niveles alcanzados, máximos desde 2022, suponen toda una amenaza para el conjunto de los mercados por sus efectos inflacionistas y sobre el consumo. El G7 estudia liberar reservas Las alarmas activadas sobre la desestabilización económica y de los mercados que podría causar el petróleo han provocado la reacción del G7. Aunque la reunión del G7 ha terminado sin acuerdo para liberar conjuntamente reservas estratégicas de petróleo coordinadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la opción sigue abierta, según ha informado el titular francés, Roland Lescure, al término del encuentro telemático. La convocatoria de la reunión de emergencia para estudiar la liberación de reservas estratégicas ha reducido las subidas del petróleo. El barril de Brent comenzó el día con un rally inicial del 30%. Unas horas después el petróleo se revaloriza un 7%, para situarse en el entorno de los 100 dólares. Caídas en Bolsa A pesar de esta mayor contención, los niveles alcanzados por el petróleo generalizan las desinversiones en Bolsa. Los mercados de Asia han sufrido de lleno los efectos del rally inicial del 30% en el pecio del crudo. Con el petróleo desbocado, índices como el Nikkei japonés y el Kospi coreano han cerrado la sesión con correctivos superiores al 5%. Wall Street, por el contrario, cotiza con recortes moderados y el Nasdaq incluso cotiza por momentos en positivo. Europa, más dependiente energéticamente que EEUU, ha profundizado en las caídas de la semana pasada. Los principales índices bursátiles europeos han abierto con desplomes próximos o superiores al 3%, aunque al cierre, se ha moderado por debajo del 1%. El impacto del petróleo sobre los distintos mercados bursátiles varía sustancialmente en función de su grado de dependencia energética. Los analistas de Citi ya señalaron al inicio de la guerra en irán que Japón, el conjunto de Asia y Europa suelen ser los más damnificados por la escalada de los costes energéticos. Por el contrario, el Ftse británico sería el menos perjudicado debido a su gran exposición al sector energético y de materias primas, seguido de Estados Unidos y emergentes. El freno sustancial en las exportaciones de crudo y gas desde Oriente Próximo ponen especialmente en el punto de mira del mercado a Asia. Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, pone de relieve que "aproximadamente el 90% del petróleo que atraviesa el Estrecho de Ormuz tiene como destino Asia, mientras que cerca del 82% del gas natural licuado exportado desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos también se dirige a compradores asiáticos". Los inversores no pasan por alto esta dependencia, como ha quedado patentes con los desplomes superiores al 5% sufridos hoy por el NIkkei y el Kospi. Según señala Manuel Pinto, "en el caso de Japón y Corea del Sur, más del 60% de sus importaciones de petróleo dependen de la ruta del Estrecho de Ormuz, lo que los convierte en los países más expuestos a una interrupción prolongada del suministro".