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Minerva, el secreto mejor guardado de Montblanc, presenta su reloj sin corona

Resumen

Durante años, Minerva pertenecía al grupo de firmas que los aficionados nombran en corrillos para averiguar el grado de conocimiento de su público. Es una manufactura pura, incluso fabrican sus propias espirales..." serían algunas de las frases intercambiadas. Una placa de oro rosa atornillada a la caja nos recuerda el año de fundación de Minerva. Esta pequeña firma de Villeret, un pueblo del Jura suizo que no supera el millar de habitantes, vivió en este plácido secretismo hasta que fue comprada en 2006 por el gigante del lujo Richemont y un año más tarde incorporada a la estructura de su firma Montblanc.

Durante años, Minerva pertenecía al grupo de firmas que los aficionados nombran en corrillos para averiguar el grado de conocimiento de su público. "¿No conoces Minerva? Pues no sabes lo que te pierdes... Sí, sí, muy antigua, de 1858... Los mejores cronógrafos son los suyos... Es una manufactura pura, incluso fabrican sus propias espirales..." serían algunas de las frases intercambiadas. Una placa de oro rosa atornillada a la caja nos recuerda el año de fundación de Minerva. Esta pequeña firma de Villeret, un pueblo del Jura suizo que no supera el millar de habitantes, vivió en este plácido secretismo hasta que fue comprada en 2006 por el gigante del lujo Richemont y un año más tarde incorporada a la estructura de su firma Montblanc. La estrategia era clara: aportar a la casa todo el bagaje relojero artesanal, acompañada de una impresionante cartera de complicaciones, para elevar su estatus en el mercado. El proyecto ha continuado durante estos 20 años, aunque ahora llegan tiempo de cambio. Así nos lo explica Laurent Lecamp, director de relojería, instrumentos de escritura y accesorios de Montblanc y, desde el pasado mes de abril, consejero delegado de la marca. "Queremos dar a Minerva una mayor autonomía para que aproveche todo su potencial. A partir de ahora, va a tener su propio catálogo de producto y red comercial, muy exclusiva, con solo 35 puntos de venta en todo el mundo, incluyendo algunas de las boutiques más estratégicas de Montblanc". Hay antecedentes parecidos en la industria que auguran el éxito del movimiento, como la transformación de Grand Seiko en firma independiente en el año 2017, a la cual ha seguido un enorme éxito comercial tanto en Japón como en el extranjero. El Minerva The Unveiled Crownless es un reloj sin corona, inspirado en los relojes militares que la manufactura produjo en los años 20. La caja es de acero con un diámetro de 41,50 mm. El bisel, de oro rosa, sirve para dar cuerda al mecanismo y mover las agujas. Para esto último hay que activar un gatillo alojado en el fondo de la caja. Minerva cuenta con todos los instrumentos para conseguirlo. Posee una buena cartera de movimientos de fabricación artesanal propia, de extraordinario nivel técnico y una estética vintage que los sitúan entre los más bonitos que un aficionado exigente puede encontrar hoy en día en el mercado. La nueva etapa coincide también con una apuesta por creaciones más originales que refuercen el carácter único de la marca. El movimiento M15.08 de carga manual, con reserva de marcha de 80 h y realizado por la manufactura. Estuche de madera con apertura secreta El mejor ejemplo es el nuevo Minerva The Unveiled Crownless, un precioso reloj de corte clásico, aunque muy innovador técnicamente, ya que no dispone de corona. Así, las operaciones de carga y ajuste se realizan por medio del bisel y un gatillo discretamente alojado en el fondo de la caja. Su precio es de 39.000 euros y se entrega en un curioso estuche de madera de apertura secreta con la que estuvimos varios minutos hasta dar con la clave para abrirla. Mereció la pena ya que el premio fue tener este reloj en nuestra manos.