Roca Rey pasa la noche en la UCI: «Ha sido una cornada muy grande, pero limpia»
ResumenUna nube de cámaras se arremolinaba en las puertas del hospital para conocer la última hora sobre Andrés Roca Rey, herido de mucha gravedad el jueves en la Maestranza . Un cornadón de 35 centímetros de extensión que le partía el muslo derecho. había cuajado la faena más rotunda de la Feria de Abril, una faena de primerísima figura a un toro muy exigente, y no quería dejar escapar el triunfo. A matar o morir se tiró a Soleares en una dramática hora final, en el que la propia espada, ya hundida, salió despedida con la propia chaquetilla del torero.
Una nube de cámaras se arremolinaba en las puertas del hospital para conocer la última hora sobre Andrés Roca Rey, herido de mucha gravedad el jueves en la Maestranza . Un cornadón de 35 centímetros de extensión que le partía el muslo derecho. El peruano ... había cuajado la faena más rotunda de la Feria de Abril, una faena de primerísima figura a un toro muy exigente, y no quería dejar escapar el triunfo. A matar o morir se tiró a Soleares en una dramática hora final, en el que la propia espada, ya hundida, salió despedida con la propia chaquetilla del torero. Después de pasar la noche en la UCI, al mediodía pasó a planta y en la habitación 102 contaba que se había preocupado mucho. Pero no por la cornada, sino por ver si el toro, después de que el acero volara, doblaba. Hacia Soleares se dirigía su mirada camino de la enfermería, con el público conmocionado y Roca con una única preocupación. La de la muerte del toro, que coronó una faena de dos orejas de tremendo mérito por la dimensión de la faena y por las dificultades del rival. Incluso antes de ser operado, ya envuelto en olor a cloroformo, antes de ser anestesiado, preguntaba al doctor si había caído el toro. Cosas de toreros, cosas de una figura del toreo. Viruta, su subalterno, le llevaría el galardón a la enfermería. Temblando aún. «Yo me asusté mucho, este tío es muy grande», decía en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz de Sevilla, donde tendrá que permanecer varios días. No hay plazos fijos para la recuperación, pero por la extensión y los grandes destrozos musculares los médicos hablan de al menos un mes. Con los toreros nunca se sabe ... «La cornada ha sido muy grande, pero de esas que llamamos limpia. Decía el doctor Octavio Mulet que había tenido mucha suerte, que podría haber sido mucho peor», contaba a ABC su apoderado, Luis Manuel Lozano . Explicó que había pasado la noche »bien«, con las molestías lógicas. No paraba de sonar el teléfono, con cientos de llamadas y mensajes en el móvil interesándose por el estado del torero y felicitándole por la faena. A la una del mediodía salió a la puerta del hospital para hablar con las televisiones: «La cornada es fuerte, muy extensa, tiene mucho destrozo muscular. Gracias a Dios, a nivel de arterias y nervios no ha afectado mucho; solo los ha tocado. El médico está contento de cómo ha salido la operación». Dijo que Andrés estaba «contento, lo que menos le importa es la cornada; él está feliz por el triunfo y por la actuación que tuvo, con el público de Sevilla tan entregado». Noticia relacionada general No No La primavera sangrienta de Sevilla Rosario PérezUn milagro en la MaestranzaUna hora después de su encuentro con la prensa, Roca Rey era trasladado a planta tras realizarle distintas pruebas para descartar más lesiones . Dentro le esperaban sus más íntimos. Su mozo de espadas, Larita, con el rostro agotado por la larga noche, hablaba de lo «inconmensurable» que había estado su matador, al que 24 horas antes vestía con un precioso terno azul y oro inspirado en un manto de la Macarena. Divino el capotillo que le echó la Virgen para que la cornada no fuese peor: «Ha sido un milagro, si le llega a seccionar vasos y nervios, el gran temor, hablaríamos de otra cosa...», decían los suyos. Francisco Rivera Ordóñez, conocedor de la dureza de la profesión, tuvo palabras de elogio para Roca Rey tras visitarlo en el hospital: «Es un figurón, un torero muy grande». «A un número 1, a un referente de estas tres décadas atrás. Va por usted». Fue el brindis de Roca Rey a El Juli con la faena de la gloria, con el toro que lo hirió de gravedad después de cuajarlo soberbiamente, como el propio Julián comentaba. Cosas del destino, precisamente un toro de la ganadería de Victoriano del Río, también con el hierro de Cortés, propinó a la figura madrileña la cornada más terrorífica de su trayectoria. Y precisamente fue en este mismo escenario, en la Maestranza, donde ostenta el récord de Puertas del Príncipe: siete, que se dice pronto, siete, que no tiene nadie más. Fue Julián López uno de los primeros en acercarse a la puerta de la enfermería, donde las primeras noticias hablaban de una cornada muy extensa. El parte confirmó la dureza: «Cornada muy grave en el tercio superior del muslo derecho con una trayectoria total de 35 centímetros, una descendente de 20 y otra ascendente de 15, con una extensa rotura de músculos del vasto interno y sartorius, disecando y contundiendo el paquete vásculo-nervioso de la femoral superficial, sin producir lesión vascular».Pasadas las diez de la noche, tras una larga intervención , abandonaba la enfermería de la Maestranza para ser trasladado al Viamed, el mismo hospital donde se recuperaba Morante de su cornada en la región anal. Antes de que Roca Rey subiese a planta , el maestro de La Puebla abandonaba el citado centro médico junto a su apoderado , Pedro Jorge Marques. Noticia relacionada general No No Morante abandona el hospital y continuará su recuperación en casa Rosario PérezTodo el mundo del toro está pendiente ahora de la evolución del Cóndor y de Morante. La caída de los dos ases de la temporada descabala carteles y ferias, a la espera de los plazos de recuperación de ambas figuras. En el caso de Roca, se verá obligado a cancelar su viaje a México, donde tenía tres compromisos consecutivos a primeros de mayo: el 1, en Monterrey; el 2, en Aguascalientes, y el 3, en Apizaco. Su siguiente paseíllo en España es en Valladolid el 10 de mayo (acartelado con Morante) y después en Jerez, el 15 de mayo. Luego llegará su cita crucial, la de San Isidro, el 28 de mayo, en la Corrida de la Prensa, que ya tiene colgado el cartel de 'No hay billetes', al igual que su tarde de Beneficencia, el 14 de junio.