Altos mandos militares de EEUU y de Cuba se reúnen junto a la base de Guantánamo en plena asfixia de Trump a la isla
ResumenY, en medio de esa incertidumbre sobre qué pasará en pleno bloqueo energético estadounidense, sin combustible y con carencias constantes de corriente eléctrica, este viernes EEUU difundía una imagen de altos mandos de ambos países reunidos en el perímetro de la base militar de Guantánamo. "El comandante del Mando Sur (SOUTHCOM), general Francis L. Donovan, se reunió con el general Roberto Legrá Sotolongo, primer viceministro del Estado Mayor General y otros altos mandos militares cubanos en el perímetro de la Base Naval de la Bahía de Guantánamo, Cuba, para un breve intercambio de información sobre seguridad operacional", afirma el comunicado del Ejército estadounidense: "El general Donovan también dirigió una evaluación de seguridad del perímetro de la base naval y conversó con los oficiales de la base sobre la protección de las fuerzas, la seguridad de los militares y sus familias, y la preparación operacional. La Base Naval de la Bahía de Guantánamo es un centro operativo y logístico vital que apoya los esfuerzos militares de Estados Unidos para contrarrestar las amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio".
Cuba vive en una calma tensa. Y, en medio de esa incertidumbre sobre qué pasará en pleno bloqueo energético estadounidense, sin combustible y con carencias constantes de corriente eléctrica, este viernes EEUU difundía una imagen de altos mandos de ambos países reunidos en el perímetro de la base militar de Guantánamo. "El comandante del Mando Sur (SOUTHCOM), general Francis L. Donovan, se reunió con el general Roberto Legrá Sotolongo, primer viceministro del Estado Mayor General y otros altos mandos militares cubanos en el perímetro de la Base Naval de la Bahía de Guantánamo, Cuba, para un breve intercambio de información sobre seguridad operacional", afirma el comunicado del Ejército estadounidense: "El general Donovan también dirigió una evaluación de seguridad del perímetro de la base naval y conversó con los oficiales de la base sobre la protección de las fuerzas, la seguridad de los militares y sus familias, y la preparación operacional. La Base Naval de la Bahía de Guantánamo es un centro operativo y logístico vital que apoya los esfuerzos militares de Estados Unidos para contrarrestar las amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio". La reunión se produce en uno de los momentos de mayor tensión entre los dos países desde la crisis de los misiles de 1962, donde parecía que la Guerra Fría podría estallar: Cuba lleva desde enero sometida a una asfixia energética por parte de EEUU, que ha supuesto que solo haya entrado en la isla un petrolero ruso desde entonces, con las consecuencias que eso tiene para la vida de la isla, con apagones de corriente y ausencia de combustible para toda actividad económica –salvo que lo importen actores económicos privados–. El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, por su parte, ha informado que "ambas delegaciones valoran de forma positiva el encuentro, donde se abordaron temas vinculados con la seguridad en torno al perímetro divisorio del enclave militar". Un empresario y el nieto de Raúl Castro El mismo día de la cita en Guantánamo, este viernes, un empresario estadounidense y candidato republicano a la Cámara de Representantes de EEUU por Rhode Island, aseguró haber sostenido una reunión de varias horas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y considerado una figura clave en los contactos entre La Habana y Washington. Según reveló la agencia AFP, Vic Mellor aseguró que ambos hablaron sobre oportunidades de negocios y cooperación económica entre la isla y Estados Unidos. "Es hora de cambiar, y Raúl también lo cree", declaró Mellor a AFP, agregando que el militar cubano entiende que "los negocios son el camino a seguir" y que la cooperación económica con Estados Unidos sería clave para la prosperidad de Cuba. La reunión se produce en medio de uno de los momentos de mayor tensión bilateral en décadas: sanciones económicas y acusación federal contra Raúl Castro y crecientes presiones de Washington sobre GAESA, el grupo empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas.