Rey de Arabia
ResumenEn su cuarta temporada en Al Nassr y tras 124 goles en Arabia Saudí, Cristiano Ronaldo levantó su primer título. El primero en el fútbol de clubes desde 2021, cuando ganó la Coppa Italia con la Juventus. CR7 quebró su mala fortuna, firmó doblete, se emocionó, rompió a llorar y levantó el título número 37 de su carrera. Camina ahora con una gran sonrisa, rumbo al Mundial 2026.
Se acabó la espera. En su cuarta temporada en Al Nassr y tras 124 goles en Arabia Saudí, Cristiano Ronaldo levantó su primer título. El primero en el fútbol de clubes desde 2021, cuando ganó la Coppa Italia con la Juventus. CR7 quebró su mala fortuna, firmó doblete, se emocionó, rompió a llorar y levantó el título número 37 de su carrera. Camina ahora con una gran sonrisa, rumbo al Mundial 2026. Levantó la décima liga de Al Nassr y se convierte, por fin, en Cristiano I de Arabia. Era el gran día de Al Nassr. Tras la doble decepción de no poder celebrar ante Al Hilal y la Champions 2 de Asia perdida con Gamba Osaka, Cristiano Ronaldo no podía, ni debía, asumir más decepciones. Tres temporadas y media de sequía en Arabia se hacían demasiadas para un animal competitivo del nivel de CR7... y las combinaciones eran sencillas: si el Al Nassr de Iñigo Martínez, Joao Félix y Cristiano ganaba en casa a un Damac que se jugaba no descender, era campeón. Ya antes del encuentro, Cristiano lucía como el líder deportivo y espiritual de Al Nassr. Para la posteridad dejó su charla al once titular en la previa del pitido inicial. Metió presión Al Hilal con su 0-1 a domicilio. Ya solamente les valía ganar a los de Jorge Jesus. Y fue lo que hicieron. Tras varias manos salvadoras de un Kewin muy motivado, llegó el primero del partido. Sadio Mané se alzaba al cielo de Riad para cabecear el saque de esquina de Joao Félix. Se concretó tras la media hora, justo después del 'cooling break'. Un tanto que derrumbó por completo las defensas que había levantado un Damac que, con la derrota, se iba camino de Segunda División. Justo tras la reanudación, Coman hizo el 2-0. La tranquilidad del primero daba paso a la euforia y el Al-Awwal Park entraba en ebullición. Una 'conexión Bayern' que hacía sonreír a CR7. Pero un encuentro sin susto no es un partido de Al Nassr. Los locales se metieron en problemas con una mano de Simakan que acabó en penalti transformado por Sylla. Un 2-1 que metía el miedo en el cuerpo y recordaba fantasmas del pasado. Pero entonces apareció Cristiano Ronaldo. El de Madeira llevaba dos partidos sin 'mojar'. Ni ante Al Hilal ni ante Gamba Osaka, en la final perdida de la Champions de Asia 2. Pero en la fiesta del título, se sumó. Pidió una falta escorada, casi más un córner que una oportunidad directa de gol. Pero buscó el segundo palo, con bote, y encontró el respaldo de la defensa y el portero, que pusieron de parte. Un 3-1 que volvía a desatar la locura. Sin embargo, aún le quedaba un puntito más. Su gol 974. Cazó un balón muerto en el área y fusiló a Kewin. Doblete y otro hueco que llena en su museo. Un 'check' a la liga saudí y lágrimas, las que dejó tras el 4-1, que ejemplifican lo mucho que le ha costado llegar a este final feliz. A sus 41 años, vuelve a reinar. Y Cristiano se quitó un peso de encima. Uno enorme que le atenazaba desde su llegada a Arabia Saudí: lograr su primer título como jugador de Al Nassr pues la FIFA no reconoce el Campeonato de Clubes Árabes que ganó en 2023. El número 34 a nivel de clubes en su prolífica carrera. Además, los tres que ha conquistado con Portugal... a falta del Mundial. Una Eurocopa y dos Nations League.