Las claves de un culebrón… sin salida
ResumenNervioso, con la voz temblorosa, intentando medir todo lo que pasa por su cabeza desde hace meses, demasiados meses. Así habló Julián tras el Argentina-Austria pidiendo una salida del Atlético que cada vez se antoja más difícil por el escenario creado tanto por el futbolista como por su entorno directo. Aunque esta semana ha sido clave por ese “sueño” que dice perseguir, la realidad es que el culebrón todavía no ha vivido todas las etapas que se esperan. De momento, la decepción en el Atlético ya no se oculta como demostraron las palabras de Gil Marín, especialmente duras con el Barça pero también afeando el comportamiento del todavía jugador franquicia de los del Metropolitano.
Nervioso, con la voz temblorosa, intentando medir todo lo que pasa por su cabeza desde hace meses, demasiados meses. Así habló Julián tras el Argentina-Austria pidiendo una salida del Atlético que cada vez se antoja más difícil por el escenario creado tanto por el futbolista como por su entorno directo. Aunque esta semana ha sido clave por ese “sueño” que dice perseguir, la realidad es que el culebrón todavía no ha vivido todas las etapas que se esperan. De momento, la decepción en el Atlético ya no se oculta como demostraron las palabras de Gil Marín, especialmente duras con el Barça pero también afeando el comportamiento del todavía jugador franquicia de los del Metropolitano. Un club donde, hasta el pasado lunes, veían reconducible la situación. Sabían de primera mano la intención del jugador (así lo adelantó MARCA el pasado 25 de mayo) pero entendían que existía margen de sobra para dar un giro y convencer a Julián de seguir siendo la bandera del proyecto al menos un curso más. No hay que olvidar, por ahí, que la próxima temporada no es una más: la final de la Champions será en el Metropolitano. Jugarla sería más fácil con un delantero que el pasado ejerció marcó 10 dianas en este exigente torneo. De ahí que la palabra más repetida sea “decepción”. Las palabras de Julián, como explicó el consejero delegado, no venían a cuento durante la disputa del Mundial. Consideran que es un desagradecido tras la gran apuesta que se hizo hace dos años por convertirle en la estrella del proyecto. También, que ahora su continuidad se antoja más que complicada tras unas declaraciones que, por si fuera poco, debilitan la posible posición negociadora de los rojiblancos. Hablando de negociaciones, en el Atlético no piensan hacerlo con el principal candidato a su fichaje: el Barça. Las relaciones están tan rotas que habrá denuncia a la FIFA por entender que han sido ninguneados por los catalanes, que han utilizado la misma estrategia que hace un año con Nico Williams. Eso sí, la estrella del Athletic nunca llegó a manifestar su voluntad de salir de su club. Con el Madrid, el otro equipo al que querría irse la Araña, tampoco se quiere facilitar una venta al ser un rival directo por todos los títulos, Otro escenario diferente es una posible venta al extranjero. PSG y Arsenal son las dos opciones que llevan meses sobre la mesa pero el futbolista, al menos a día de hoy, no se plantea cambiar de campeonato. París no le seduce pese a ser el doble campeón de Champions y su experiencia en la Premier no fue lo feliz que la habría gustado. La situación se ha enquistado tanto que en el Atleti no descartan ninguna medida de presión más por parte de Julián. Las declaraciones han podido ser el primer paso hacia un escenario que cada vez sea más complicado de resolver. Hay procedentes de jugadores que se quisieron marchar forzando la máquina y el argentino, por lo visto hasta ahora, puede seguir ese camino. Todo son dudas al respecto. Desde el primer momento que Julián pidió salir las voces en los despachos son discrepantes. Desde los que le cierran la puerta q los que consideran que la mejor opción es buscar un traspaso por la mayor cantidad posible para tener dinero para encontrar un sustituto a su nivel. Hasta llegar a este punto han sido varios los que han hablado con el jugador (no hay que olvidar que manifestó su deseo antes de que acabara la temporada de clubes) y todos se han dado con bruces con la postura inamovible de un jugador que se quiere marchar a dar un salto en su carrera si o si. De ahí que el culebrón Julián tenga difícil solución.