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El PSOE explora una lista unitaria de izquierdas en el Senado para arrebatar su control al PP

Resumen

El adelanto de las urnas al 29 de noviembre ha obligado a todas las fuerzas políticas a hacer un esfuerzo de recomposición electoral de cara a la configuración de las candidaturas. Con la práctica totalidad de las encuestas augurando una mayoría de derechas en ... el Congreso, desde el espectro progresista se mira al Senado como una suerte de contrapeso, con la vocación de armar un proyecto que permita optimizar sus recursos . En este sentido, en el PSOE están explorando la posibilidad de concurrir en una lista conjunta con otras fuerzas de izquierdas para dificultar que el PP mantenga la mayoría absoluta actual.La Cámara Alta, a la que habitualmente se sitúa en un segundo plano, se concibe ahora como una suerte de contrapoder al Gobierno, después de que durante esta legislatura Alberto Núñez Feijóo haya explotado al máximo las posibilidades de utilizarla como ariete legislativo alternativo al Parlamento.

El adelanto de las urnas al 29 de noviembre ha obligado a todas las fuerzas políticas a hacer un esfuerzo de recomposición electoral de cara a la configuración de las candidaturas. Con la práctica totalidad de las encuestas augurando una mayoría de derechas en ... el Congreso, desde el espectro progresista se mira al Senado como una suerte de contrapeso, con la vocación de armar un proyecto que permita optimizar sus recursos . En este sentido, en el PSOE están explorando la posibilidad de concurrir en una lista conjunta con otras fuerzas de izquierdas para dificultar que el PP mantenga la mayoría absoluta actual.La Cámara Alta, a la que habitualmente se sitúa en un segundo plano, se concibe ahora como una suerte de contrapoder al Gobierno, después de que durante esta legislatura Alberto Núñez Feijóo haya explotado al máximo las posibilidades de utilizarla como ariete legislativo alternativo al Parlamento. «Defenderemos España desde el Senado» , llegó a avanzar el líder popular. La idea ha tenido buena acogida en los centros de poder socialista que, sin embargo, están a la expectativa de que se acabe de reconfigurar el espacio a su izquierda —qué partidos acaban finalmente integrados en el Frente Amplio— para poder iniciar los contactos en serio. Sin embargo, tal como confirman diversas fuentes, esta posibilidad cobra relevancia dentro del plan estratégico que debe desplegarse en los próximos días.El 16 de octubre vence el plazo para presentar coaliciones y, hasta entonces, «todas las opciones están abiertas». El sistema de elección del Senado sigue la máxima de que 'el ganador se lo lleva todo', esto es, en la mayoría de las provincias, quien obtiene la primera fuerza acapara el grueso de asientos, mientras que el segundo apenas consigue una ínfima representación. En los entornos progresistas que han lanzado esta propuesta ven una oportunidad en la división de las derechas —PP y Vox— que podrían aprovechar desde la izquierda si consiguen armar una candidatura de unidad. Algo que también entraña una evidente dificultad, que también reconocen los dirigentes consultados.En el ámbito legislativo, la capacidad del Senado es limitada, solo de enmienda o veto temporal a algunas iniciativas, ya que cualquier modificación que se introduzca puede ser revertida finalmente por el Congreso. Sin embargo, donde sí mantiene un poder real es sobre ciertos órganos jurisdiccionales. Por un lado, la Cámara Alta nombra a cuatro de los doce magistrados del Tribunal Constitucional mediante mayoría cualificada de tres quintos y en el caso del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) designa a diez de los veinte vocales, también por tres quintos. Fuentes socialistas alertan de que entregar ese poder a la derecha implicaría el control sobre las cúpulas del poder judicial en el futuro.Las fuentes consultadas se aferran a datos y exhiben un estudio del demógrafo del CSIC Juan Antonio Fernández Cordón que demuestra que, si bien el PP superó al PSOE en 38 provincias, la suma agregada del voto progresista (PSOE + Sumar) se impuso al PP en entre 23 y 30 circunscripciones clave : Vizcaya, Menorca, Valencia, Teruel, Asturias, Pontevedra, A Coruña, Huelva, Badajoz, Cáceres, Cádiz, Castelló, Mallorca, Zaragoza, Alicante, Córdoba, Granada, Huesca, Jaén, Guadalajara, Málaga, El Hierro, León, Toledo, Madrid, Cuenca, Burgos, Albacete, Ciudad Real y Valladolid. Estos territorios serían el objetivo, en los que la concentración de izquierdas garantizaría la mayoría.Según estos cálculos, invertir el orden en estas circunscripciones arrebataría de manera directa unos 45 senadores a los populares . Si lo extrapolamos a los resultados de 2023, el PP hubiera conseguido 75, respecto a los 120 actuales, lo que supondría, de facto, perder la mayoría absoluta. Además, una candidatura unitaria de izquierdas pasaría de 73 a 117 asientos, alcanzando la ansiada mayoría absoluta y pudiendo ampliarse hasta los 128 escaños si sumaran los de ERC, EH Bildu y el PNV. Así lo defiende la diputada de Más Madrid, Emilia Sánchez Pantoja, que ha compartido estos cálculos, advirtiendo de las posibilidades que ofrece la maniobra: «O las fuerzas progresistas asumen una coordinación electoral técnica y táctica en el Senado, o la derecha conservará el veto sobre los órganos constitucionales aun siendo minoritaria en votos».Si las izquierdas hubieran ido unidas en 2023 habrían conseguido una prima de 45 senadores, alcanzando la mayoría absolutaEl principal reto ahora es cómo acabará configurándose en la práctica una propuesta muy atractiva sobre el papel. Desde los impulsores del proyecto aseguran que no supondría renunciar a la idiosincrasia de los diferentes partidos, porque el Senado no exige unificar el programa, pero sí genera dificultades a la hora de diluir las siglas. Algo que rechazan en el PSOE. Este martes se presentó en el Ateneo de Madrid la plataforma «Senadores y senadoras por la democracia», la propuesta para que las candidaturas electorales unitarias de formaciones de izquierda logren revertir la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta. Actualmente cuentan con 6.000 firmantes, desde que arrancaran los trabajos en primavera, y reconocen que su vocación es ejercer de «mediadores» y empujar a los partidos para que «se encuentren». Según sus promotores, ya están manteniendo contactos con el PSOE, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Podemos y Más Madrid y también han encontrado receptividad en formaciones como Compromís o Chunta Aragonesista.