Ángel Escribano: un pulso por Indra que nunca pudo ganar a Moncloa
Resumen437 días es lo que ha aguantado Ángel Escribano como presidente de Indra. El directivo no ha podido con la presión de Moncloa y Sepi y dimitió ayer en una reunión extraordinaria del consejo de administración llena de tensión. Al final, el pulso lo ha ganado Moncloa, como era de esperar, ya que Escribano se jugaba mucho enfrentándose al Gobierno, del que Indra y su empresa familiar Escribano Mechanical and Engineering (EMandE) dependen por los contratos de Defensa. Ángel Escribano fue desde su nombramiento un extraño en una empresa como Indra, cotizada, extremadamente jerarquizada y muy burocrática.
437 días es lo que ha aguantado Ángel Escribano como presidente de Indra. El directivo no ha podido con la presión de Moncloa y Sepi y dimitió ayer en una reunión extraordinaria del consejo de administración llena de tensión. Al final, el pulso lo ha ganado Moncloa, como era de esperar, ya que Escribano se jugaba mucho enfrentándose al Gobierno, del que Indra y su empresa familiar Escribano Mechanical and Engineering (EMandE) dependen por los contratos de Defensa. Ángel Escribano fue desde su nombramiento un extraño en una empresa como Indra, cotizada, extremadamente jerarquizada y muy burocrática. Ángel, el mayor de los hermanos Escribano, llegó a ser presidente de Indra casi de rebote, ya que en 1989, cuando su padre, con el que comparte nombre, creó un taller de mecanizado nadie podía imaginar que su hijo acabaría siendo el presidente del campeón nacional de la Defensa. VÍDEO | Moncloa elige a Ángel Simón para presidir Indra tras dimitir Escribano.| CARLOS DRAKE Y TAMARA VÁZQUEZ. El camino de Ángel Escribano hacia la presidencia de Indra se inició en mayo de 2023, cuando los hermanos Escribano, a través de EMandE, irrumpieron en el capital de Indra con un 3% del capital y el objetivo de superar el 10%. Este movimiento estaba en línea con la estrategia de EMandE de entrar en la empresa llamada a ser campeón nacional de Defensa. En noviembre de 2023, EMandE elevó al 8% su peso en Indra, lo que le daba derecho a un asiento en el consejo, que fue ocupado por Javier Escribano. En diciembre de 2024, EMandE llegó al 14,3% de Indra, convirtiéndose en el segundo mayor accionista, por detrás de Sepi, con un 28%. Tras este paso, los sucesos se aceleraron, ya que en enero el entonces presidente de Indra, Marc Murtra, salió de la compañía con destino a Telefónica de la mano del Gobierno, que posee un 10% en la teleco. Fue cuando en Moncloa pensaron en Ángel Escribano para presidir Indra, avalado por la evolución de EMandE, por su experiencia en Defensa y por las buenas relaciones que mantenía por entonces con Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos de Presidencia del Gobierno. La etapa de Escribano en Indra, que mantuvo el poder ejecutivo que tanto le costó lograr a Murtra, empezó igual que acabó, con un ritmo frenético. Doce días después de su llegada, se anunció la compra del 89,6% de Hispasat por 725 millones de euros, una operación iniciada por Murtra. Desde entonces, se sucedieron los contratos y las operaciones corporativas. Acelerar, el mantra Bajo su gorra de empresario, Ángel Escribano quiso que Indra acelerase en todos los aspectos y ganase capacidad de producción para responder al alza de pedidos en Defensa. Por ello, se lanzó a una agresiva política de MandA que le llevó a cerrar operaciones como la de Hispasat, la toma de control de Tess Defence o la adquisición del negocio de drones de Aertec. También se inició el estudio de una fusión con EMandE, una operación con lógica empresarial, pero que acabó bloqueada por el conflicto de interés de Ángel Escribano al ser presidente de Indra y dueño, con su hermano Javier de EMandE, y que le ha acabado costando el puesto a Ángel Escribano ante la fuerte presión del Gobierno. En Indra, Ángel Escribano imprimió su estilo particular de gestión, más de una empresa familiar que de un Ibex, en el que se primaron la velocidad y la ejecución frente a las formas. Estas formas, en algunos casos, levantaron ampollas en el sector, con quejas que acabaron llegando a Moncloa, que tomó nota. En la etapa de Escribano y de José Vicente de los Mozos, como CEO, Indra ha logrado resultados históricos, con récord de beneficio, facturación y pedidos, aupada por los megacontratos en Defensa que se adjudicó en 2025. El Gobierno nombró a Indra líder de 17 de los 31 programas lanzados, mientras que también participaría en otros diez. Este dominio provocó quejas soterradas de parte del sector, y no tan veladas de General Dynamics, que ha presentado recursos ante el Tribunal Supremo y al Ministerio de Defensa. La polémica por la fusión Indra-EMandE, el malestar en el sector y el distanciamiento entre Moncloa y Ángel Escribano han acabado costando el puesto al directivo madrileño, que sabía que si seguía tensando la cuerda con el Gobierno podría acabar afectando su empresa familiar.