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Los días en los que Vinicius se plantea dejar el Real Madrid

Resumen

No hablo del rendimiento, el 2026 del brasileño está siendo acorde a la alta exigencia que siempre se le presupone al '7' del Real Madrid. El doblete en casa del Espanyol confirma dos cosas: Su talento y su compromiso. Sin embargo, está siendo una temporada de vaivenes donde no ha encontrado plenitud. Parecía que con el fin de la etapa de Xabi Alonso en el banquillo merengue también se iban a acabar los problemas para Vinicius, pero no ha sido así.

El año de Vini no está siendo fácil. No hablo del rendimiento, el 2026 del brasileño está siendo acorde a la alta exigencia que siempre se le presupone al '7' del Real Madrid. El doblete en casa del Espanyol confirma dos cosas: Su talento y su compromiso. Sin embargo, está siendo una temporada de vaivenes donde no ha encontrado plenitud. Parecía que con el fin de la etapa de Xabi Alonso en el banquillo merengue también se iban a acabar los problemas para Vinicius, pero no ha sido así. Básicamente porque el equipo no ha levantado cabeza y eso ha desembocado en una afición descontenta y un vestuario sin armonía. Vinicius no es de los que se queda de brazos cruzados. Tanto en el campo como fuera intentó poner de su parte para resolver la situación con sus aficionados y compañeros. A los fans les pidió disculpas después de haber sufrido una de las mayores pitadas en la historia del Bernabéu. El mes de enero fue el de la facturas y Vini pagó las de todo el equipo. En repetidas ocasiones y con ensañamiento la grada le certificó un desencanto que el brasileño asumió con resignación. Lo última imagen de este capítulo es la que protagoniza el atacante tras marcar el 2-0 contra el Alavés en abril y pidiendo perdón a la grada. El desgaste del vestuario también es una realidad. Atrás quedaron los bailes en grupo y los montajes en redes sociales con 'El Fin del Mundo' de La La Love You sonando de fondo. Los tiempos han cambiado y en el vestuario los abrazos se han sustituido por reproches, como sucede cuando no se logran los objetivos. Quién lo diría cuando, por fin, el madridista celebró como si de un título se tratara la llegada de Kylian Mbappé. Vini también intentó remediar esto. Su responsabilidad como cuarto capitán del equipo le exigía dar un paso adelante y así hizo. Para lograr comunión, Júnior abrió las puertas de su casa al grupo. Primero con la famosa cena en su local 'Sixtyone' con toda la plantilla presente y, después, dando publicidad a los partidos de pádel en su casa con sus compañeros. Sería injusto no mencionar en este recopilatorio el (im)popular cambio que afeó en 'El Clásico'. Como también lo sería no mencionar su disculpa pública. A pesar de haber nacido a 8.000 kilómetros del Bernabéu, poca gente ha mostrado tanto amor y adaptación a Madrid y al Real Madrid. Obviando los primeros años, cuando Vinicius se ganó un hueco en la ciudad y en el equipo, no dejamos de verle sonreír. Ha levantado ya dos Champions marcando goles en sendas finales y disfruta de una vida social privada, sana y feliz. Es por eso tan llamativo cuando confiesa a su círculo más cercano cierta sensanción de hartazgo. Vini es comedido y no especifica con qué ni con quién, dando a entender que puede ser un cúmulo de cosas como las que venimos relatando. El brasileño en sus apariciones públicas asegura que él quiere quedarse muchos años en el club de su vida, cosa que parece destinada a que suceda. Sin embargo, Vini considera que hay cosas que deben cambiar, más allá del salario, para terminar de dar el paso a firmar un contrato de renovación que caduca en trece meses. Cuando decíamos que la temporada de Vinicius no ha sido fácil, hay que decir que no lo ha sido desde el principio. Los primeros días en Estados Unidos confirmaron una falta feeling con Xabi Alonso que se extendió hasta el despido del tolosarra. Vini, a título póstumo, define esa relación como "tóxica". No estaban hechos el uno para el otro, diferente a lo que sucede con Arbeloa. El salmantino desde el principio cuidó su bienestar y solo le ha dado descanso en el partido contra el Mallorca. Sin embargo, no hay, ni mucho menos, garantía de que se Arbeloa el que  empiece la siguiente campaña en el banquillo del Real Madrid. Quien venga deberá entenderse con Vini, por el bien de todos... más teniendo en cuenta que el brasileño ya tiene bastantes aspectos que no le motivan como cuando bailaba de alegría.