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Investigadores realizan un experimento para espesar el hielo ártico con agua de mar para frenar el deshielo

Resumen

La ciencia continúa evolucionando a pasos agigantados y los expertos siguen innovando en cuanto a experimentos e investigaciones se refiere. Pues bien, los investigadores habrían llevado a cabo un experimento para espesar el hielo ártico con agua de mar para que el deshielo vaya a menos. Fue realizado en Cambridge Bay, Nunavut, en Canadá. Los investigadores habrían llevado a cabo varias técnicas de geoingeniería para frenar el deshielo del Ártico, entre las que destacan la inyección de aerosoles estratosféricos, es decir, lanzar pequeñas partículas de azufre al cielo para bloquear la luz solar.

La ciencia continúa evolucionando a pasos agigantados y los expertos siguen innovando en cuanto a experimentos e investigaciones se refiere. Pues bien, los investigadores habrían llevado a cabo un experimento para espesar el hielo ártico con agua de mar para que el deshielo vaya a menos. Fue realizado en Cambridge Bay, Nunavut, en Canadá. Los investigadores habrían llevado a cabo varias técnicas de geoingeniería para frenar el deshielo del Ártico, entre las que destacan la inyección de aerosoles estratosféricos, es decir, lanzar pequeñas partículas de azufre al cielo para bloquear la luz solar. Sin embargo, una de las más destacadas e innovadoras consiste en bombear agua de mar sobre el hielo marino existente en invierno y dejar que se congele formando una capa de refuerzo, a lo que se le denomina engrosamiento del hielo marino. Esta técnica sugiere que podría ser vital a la hora de frenar el deshielo, ya que el grosor y el brillo del hielo marino podrían mejorar de manera significativa a menor escala, lo que hace que el hielo refleje más y, por lo tanto, resista más al deshielo. Sobre el terreno, el equipo instaló ocho áreas de prueba y tres sitios de control, usando bombas sumergibles, inundando los lugares de prueba una o dos veces con hasta 20 cm de agua de mar, al mismo tiempo que los sitios de control nunca se inundaron. Y es que, el hielo marino, en los lugares de prueba llegó a un espesor de 50 cm. Pues bien, los resultados, según los investigadores son alentadores, pero se necesitarían 10 millones de bombas de esta índole para cubrir el 10% del océano Ártico y 100 millones para todo el Ártico y mandan un aviso en clave de futuro: “Si queremos que el engrosamiento del hielo marino funcione, las bombas deben desplegarse casi de inmediato, mientras todavía haya una superficie suficiente de hielo marino sobre la que inundar”.