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Expansión ·

Criteria culmina la renovación

Resumen

El nombramiento de José María Méndez como consejero delegado de Criteria supone el último paso en la renovación del máximo órgano de gestión de la holding que concentra las inversiones empresariales de la fundación la Caixa. Viene a cubrir el hueco existente tras la salida del anterior consejero delegado, Ángel Simón, en abril del pasado año. El consejo de administración, además, ha acordado el nombramiento de Nuria Chinchilla, Julia Salaverría y Xavier Brossa como nuevos consejeros independientes. Los nombramientos son efectivos una vez que el patronato de la Fundación, accionista único de Criteria, se reunió, constituyéndose como junta general de la compañía para dar su visto bueno tanto a los nombramientos como a las cuentas del pasado ejercicio.

El nombramiento de José María Méndez como consejero delegado de Criteria supone el último paso en la renovación del máximo órgano de gestión de la holding que concentra las inversiones empresariales de la fundación la Caixa. Viene a cubrir el hueco existente tras la salida del anterior consejero delegado, Ángel Simón, en abril del pasado año. El consejo de administración, además, ha acordado el nombramiento de Nuria Chinchilla, Julia Salaverría y Xavier Brossa como nuevos consejeros independientes. Los nombramientos son efectivos una vez que el patronato de la Fundación, accionista único de Criteria, se reunió, constituyéndose como junta general de la compañía para dar su visto bueno tanto a los nombramientos como a las cuentas del pasado ejercicio. José María Méndez, hasta ahora director general de Criteria y representante dominical del holding en el consejo de CaixaBank (el holding tiene el 31% del capital del banco), se convierte en el único consejero ejecutivo de Criteria, ya que Francisco Reynés (vicepresidente de Criteria y presidente ejecutivo de Naturgy) no tiene poderes ejecutivos en la sociedad tenedora de las acciones de las participadas. Pocas semanas antes de la salida de Simón de Criteria se produjo la llegada de Méndez. Inicialmente, como adjunto al consejero delegado y como representante del holding en CaixaBank, donde fue nombrado consejero dominical. El hecho de que, desde los responsables de la gestión de ese momento, se quisieran limitar las funciones de Méndez dentro de Criteria a velar por los intereses de la sociedad en el banco supuso un nuevo enfrentamiento entre Simón y Fainé, ya que este último quería que Méndez (que hasta entonces había presidido la CECA y Cecabank) desempeñara un papel más activo en el conjunto de las actividades de Criteria. Ello se demostró cuando a las pocas semanas de la salida de Simón, y el nombramiento de Reynés como vicepresidente no ejecutivo de Criteria, el consejo de la compañía nombró director general único a Méndez para que se encargara de la gestión ordinaria de la misma. No ha transcurrido un año desde ese nombramiento que el consejo, con la aprobación del patronato de la fundación, ha decidido nombrarle consejero delegado con plenos poderes ejecutivos en Criteria. Se cierra así el proceso de renovación iniciado hace ahora casi un ejercicio. Al tiempo que se ha producido este nombramiento también se ha renovado parcialmente el consejo de administración de Criteria con la salida de tres de sus miembros (José Antonio Asiaín -hasta ahora miembro de la comisión ejecutiva de la compañía-, Marcos Contreras y Jean Louis Chaussade) por haber alcanzado, o superado, los doce años de permanencia en el consejo como independientes. Sus sustitutos son Nuria Chinchilla (profesora del IESE), Julia Salaverría (experta en capital riesgo), y Xavier Brossa (durante años responsable de KPMG en Cataluña) y que durante dos años fue miembro del patronato de la fundación la Caixa en representación de una de las entidades fundadoras de la antigua Caixa de Pensiones de Catalunya y Baleares, origen de lo que hoy es la fundación bancaria la Caixa, CaixaBank y Criteria. Criteria elevó el beneficio neto hasta 2.325 millones de euros, más del doble que el ejercicio anterior, gracias al aumento de los dividendos proporcionados por sus participadas (especialmente CaixaBank y Naturgy) y por beneficios no recurrentes generados por la venta de Saba, la auto OPA de Naturgy y otras ventas.