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El Mundo ·

Inquietud en la Agencia Tributaria ante el relevo: "El nuevo director general puede estar dispuesto a todo"

Resumen

La dimisión en cadena de la cúpula de la Agencia Tributaria por desaveniencias con el Ministerio de Hacienda, que se hizo pública la semana pasada, causó mucha preocupación interna entre los funcionarios, que ahora ven cumplirse sus mayores temores de que el sustituto de la directora general tenga un perfil más político que técnico. La ya ex directora general, Soledad Fernández, ha sido sustituida por Antonio Ansón, inspector de Hacienda desde 1999 que en el último año y medio había ocupado el cargo de jefe de Gabinete del Secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón. En la práctica esto supone que se desempeñaba como el número dos del que fue muchos años director general de la Agencia Tributaria y quien en los últimos tiempos ha defendido públicamente en reiteradas ocasiones un cambio del modelo tributario que permita mutar la Agencia hacia un mecanismo "en red". En algunas intervenciones públicas, Gascón -número dos de la ministra María Jesús Montero y ahora de su sucesor, Arcadi España- ha defendido la implementación de un nuevo modelo de gestión tributaria en el que las comunidades autónomas se involucren más en la gestión de los tributos, aunque siempre ha especificado que con ciertos límites.

La dimisión en cadena de la cúpula de la Agencia Tributaria por desaveniencias con el Ministerio de Hacienda, que se hizo pública la semana pasada, causó mucha preocupación interna entre los funcionarios, que ahora ven cumplirse sus mayores temores de que el sustituto de la directora general tenga un perfil más político que técnico. La ya ex directora general, Soledad Fernández, ha sido sustituida por Antonio Ansón, inspector de Hacienda desde 1999 que en el último año y medio había ocupado el cargo de jefe de Gabinete del Secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón. En la práctica esto supone que se desempeñaba como el número dos del que fue muchos años director general de la Agencia Tributaria y quien en los últimos tiempos ha defendido públicamente en reiteradas ocasiones un cambio del modelo tributario que permita mutar la Agencia hacia un mecanismo "en red". En algunas intervenciones públicas, Gascón -número dos de la ministra María Jesús Montero y ahora de su sucesor, Arcadi España- ha defendido la implementación de un nuevo modelo de gestión tributaria en el que las comunidades autónomas se involucren más en la gestión de los tributos, aunque siempre ha especificado que con ciertos límites. Su intención, de hecho, sería extender lo pactado con Cataluña al resto de comunicaciones para que sus Haciendas autonómicas vayan adquiriendo competencias, por ejemplo en la comprobación de deducciones fiscales autonómicas. Él propone un modelo colaborativo y una reforma del sistema de financiación que permita a las regiones participar en la recaudación de impuestos como el IRPF o el IVA, una reivindicación histórica de Cataluña que en parte ha sido recogida en el nuevo sistema de financiación autonómica propuesto por el Gobierno. Ahora, el que era número dos de Gascón dirigirá la Agencia Tributaria, con lo que hay miedo interno a que siga su dictado y se ponga de perfil en caso de que se avance en esta fragmentación. La ya ex directora no pudo hacerlo, de ahí que acabara finalmente dimitiendo de su cargo. "Nos preocupa que el que hasta hoy era jefe de Gabinete de Gascón vaya a tomar las riendas de la Agencia Tributaria. Lo hará por poco tiempo y hará lo que ordene el jefe político, que en este caso es Gascón. Si Soledad se marcha por las presiones y porque no quería pasar como la directora que fraccionó la AEAT, creemos que el nuevo director puede estar dispuesto a todo", señala un funcionario de la Agencia. En los pasillos de este organismo, además, lamentan que Ansón no es conocido precisamente por su caracter dialogante y que es poco sensible con las peticiones de los trabajadores, algo que se sabe desde que ocupó el cargo de subdirector de Gestión Administrativa de Personal y posteriormente de director adjunto del Departamento de Recursos Humanos. Inspectores y técnicos le piden independencia Tras su nombramiento, la asociación de Inspectores de Hacienda del Estado le ha pedido que "se comprometa a la defensa de la integridad de la Agencia Tributaria, evitando injerencias externas, e impidiendo cualquier fragmentación de la AEAT, de la caja común, del sistema de información tributaria y defienda a sus funcionarios evitando que se produzcan traslados forzosos o situaciones que impidan su movilidad". Ese riesgo de ruptura ha sido la mayor preocupación de esta asociación en los últimos años. Le han pedido que se reúna con ellos de forma inmediata para poder trasladarle esas preocupaciones en persona y le piden que "defienda la autonomía organizativa de la AEAT, impidiendo la alteración de los procesos de selección de su personal". Terminan su comunicado con una advertencia: la asociación "permanecerá vigilante ante los pasos que adopte la nueva Dirección que puedan suponer perjuicio a los principios constitucionales de igualdad y solidaridad y a la integridad de la Administración Tributaria". Por su parte, el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), el colectivo más numeroso de la organización, ha coincidido en que es "imprescindible mantener la unidad de la AEAT" y piden al nuevo director general que desbloquee "las reformas en torno a la estructura de la plantilla, la ordenación de los puestos y el desarrollo de la carrera profesional". "Los técnicos de Hacienda piensan que un posible modelo de Agencias Tributarias en red para colaborar entre los servicios tributarios de las Comunidades autónomas de régimen común debe mantener la integridad del personal de la AEAT y las competencias normativas que forman el bloque de constitucionalidad. Pero al margen de mantener la unidad de la AEAT, el presidente de GESTHA, Javier Gómez Vergel pide al nuevo director general poner fin al deterioro de la estructura organizativa de la AEAT y acabar con la frustración de una plantilla que necesita urgentemente soluciones estables para afrontar los retos presentes y futuros de un organismo que es pilar del Estado", reivindican.