Montero tendrá a Illa en la campaña andaluza pese a la "financiación singular" pactada con ERC
ResumenEl intento de situar a Málaga como sede de la Autoridad Aduanera de la Unión Europea (UE) ha sido una de las bazas electorales que María Jesús Montero ha tratado de jugar durante los meses en los que ha compaginado su papel de número dos el Gobierno de Pedro Sánchez con el de aspirante a la Junta de Andalucía por el PSOE. La vicepresidenta primera fue quien presentó y defendió personalmente la candidatura en Bruselas en enero, pero la convocatoria de los comicios autonómicos del 17 de mayo ha coincidido con el descarte de la ciudad española para albergar el organismo comunitario que fiscaliza el movimiento de las mercancías, personas y medios de transporte. Este revés de última hora se suma a la mochila con la que la todavía ministra de Hacienda regresa a su región de origen para hacer campaña, en la que le pesa de manera particular la propuesta de reforma de la "financiación singular" diseñada por su departamento que privilegia a Cataluña y que fue pactada con ERC. Aun así, su intención es contar con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para tratar de desactivar los ataques que espera del PP en este asunto censurando lo que ven como un privilegio concedido como pago a los independentistas por su apoyo en el Congreso de los Diputados.
El intento de situar a Málaga como sede de la Autoridad Aduanera de la Unión Europea (UE) ha sido una de las bazas electorales que María Jesús Montero ha tratado de jugar durante los meses en los que ha compaginado su papel de número dos el Gobierno de Pedro Sánchez con el de aspirante a la Junta de Andalucía por el PSOE. La vicepresidenta primera fue quien presentó y defendió personalmente la candidatura en Bruselas en enero, pero la convocatoria de los comicios autonómicos del 17 de mayo ha coincidido con el descarte de la ciudad española para albergar el organismo comunitario que fiscaliza el movimiento de las mercancías, personas y medios de transporte. Este revés de última hora se suma a la mochila con la que la todavía ministra de Hacienda regresa a su región de origen para hacer campaña, en la que le pesa de manera particular la propuesta de reforma de la "financiación singular" diseñada por su departamento que privilegia a Cataluña y que fue pactada con ERC. Aun así, su intención es contar con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para tratar de desactivar los ataques que espera del PP en este asunto censurando lo que ven como un privilegio concedido como pago a los independentistas por su apoyo en el Congreso de los Diputados. En Bruselas, la derrota de Málaga no ha generado gran sorpresa, ya que casi desde el primer momento se señaló que contaba con pocas posibilidades a pesar de la vinculación personal de Montero. El nombre de la ciudad andaluza no salía de manera recurrente en las previsiones, como sí ocurría, por ejemplo, con la francesa Lille, que tras quedar finalista con Roma fue finalmente la elegida por el Consejo y el Parlamento Europeo. "La poca influencia del Gobierno de España en la UE y el caos ferroviario apartan a Málaga como sede de la nueva sede de la Autoridad Aduanera de la UE", apuntaban este miércoles desde del Partido Popular Europeo tras conocerse que las aspirante española quedaba descartada. "El goteo constante de casos de corrupción, el escándalo del apagón o la crisis que vive el sector ferroviario español, que continúa afectando a Málaga a día de hoy, son el mejor ejemplo de la imagen de España al resto de Europa", agregaban. Descartada la opción de la sede de la Autoridad Aduanera como posible activo electoral, en el entorno de Montero confían en que la propuesta de financiación que ha defendido como ministra de Hacienda no le pase factura en las urnas ya que consideran que es una apuesta "valiente" que incrementa los recursos en todas las autonomías. De hecho, las cuentas que hacen en el Gobierno es que en Andalucía supondría un aumento anual de 4.846 millones de euros y la situaría entre "las regiones más beneficiadas en términos absolutos". La hasta ahora titular de Hacienda quiere que Illa -con quien le une una amistad desde que compartieron Consejo de Ministros- participe en la campaña también pese al choque político de sus instituciones en los últimos meses. El Govern catalán le reclamó públicamente que le permitiera recaudar el 100% del IRPF generado en su territorio, como exige ERC, y acabó retirando los Presupuestos tras la negativa de su compañera -antes de sus propias elecciones- para evitar que el partido de Oriol Junqueras se los tumbara en el Parlament. Además de con el presidente de la Generalitat, Montero cuenta con que participen en la campaña los ex presidentes andaluces Manuel Chaves y Susana Díaz y varios de sus hasta ahora compañeros en el Gobierno, con el presidente a la cabeza "volcado". En su círculo no ocultan su malestar por el hecho de que el aspirante a la reelección en estos comicios, el popularJuanma Moreno, vaya a participar este jueves con Felipe González en un acto de homenaje a Cayetana de Alba en Sevilla. Médico de profesión y ex consejera del ramo en Andalucía, Montero situará la denuncia de las carencias del sistema sanitario como «punto fuerte» de su candidatura a la Junta. Aunque ya había dado por cerrada su etapa autonómica, ahora emprende el camino de regreso tras la petición de Sánchez -a la que quienes la conocen sabían que no podría decir que no- bajo la presión de las encuestas que pronostican que el PSOE bajará de los 30 diputados que logró Juan Espadas en 2022, que ya supusieron entonces el peor resultado del partido en la región en el que fue uno de sus feudos históricos, dato que aspira a revertir.