Cuando el Madrid no gana nada
ResumenTodo apunta a que el Real Madrid cerrará el curso 25-26 sin títulos. Con la Supercopa, la Copa y la Champions ya imposibles, la desventaja en la Liga es virtualmente irremontable para los blancos, cuyo único aliciente en lo que resta de ejercicio es buscar una victoria en el Clásico (10 de mayo) con la idea de mostrar que la diferencia con el Barcelona no es la que refleja con enorme crudeza la clasificación liguera. De hecho, Florentino Pérez, el presidente más exitoso en la historia de la entidad, ha vivido cinco cursos sin títulos: 2004-05, 2005-06 (su dimisión en febrero no fue el revulsivo buscado), 2009-10, 2020-21 y, muy posiblemente, 25-26. La reacción del presidente tras un 'año cero' ha sido más veces reposada (y así parece que será también ahora) que radical.
Todo apunta a que el Real Madrid cerrará el curso 25-26 sin títulos. Con la Supercopa, la Copa y la Champions ya imposibles, la desventaja en la Liga es virtualmente irremontable para los blancos, cuyo único aliciente en lo que resta de ejercicio es buscar una victoria en el Clásico (10 de mayo) con la idea de mostrar que la diferencia con el Barcelona no es la que refleja con enorme crudeza la clasificación liguera. No es la primera vez que esto ocurre. De hecho, Florentino Pérez, el presidente más exitoso en la historia de la entidad, ha vivido cinco cursos sin títulos: 2004-05, 2005-06 (su dimisión en febrero no fue el revulsivo buscado), 2009-10, 2020-21 y, muy posiblemente, 25-26. La reacción del presidente tras un 'año cero' ha sido más veces reposada (y así parece que será también ahora) que radical. Así cabe calificar sólo lo ocurrido en 2010, cuando decidió el relevo de Pellegrini por José Mourinho. En realidad, se daba así continuidad al brutal mercado del verano anterior, cuando llegaron al Madrid Cristiano, Benzema, Kaka, entre otros, incluidos (curiosamente) Xabi Alonso y Arbeloa, los dos entrenadores de esta temporada. Junto al de Setúbal, además, llegaron jugadores de la talla de Özil y Di María. Tampoco en 2021 hubo revolución. Salió Zidane tras su segunda etapa y llegó Ancelotti, algo totalmente inesperado porque la primera andadura del italiano, que llegaba tras ser décimo en la Premier con el Everton, parecía cosa de un pasado remoto (2015). Los grandes fichajes fueron Camavinga (30 millones) y Alaba, que llegó libre. El equipo ganó Liga y Champions con Carletto, el primero de sus dos dobletes en tres cursos. Echando la vista atrás, hubo un tiempo en el que los años de vacío en el Madrid eran algo habitual. Tras ganar dos Ligas y dos Copas en la década de los años 30 del siglo pasado, la siguiente década fue la más oscura en la historia del Madrid a nivel de títulos. En los años de plomo del franquismo, el equipo sólo pudo lograr dos Copas. Ni se acercó a la Liga (dominada por Atlético Aviación, Barcelona y Valencia, sobre todo) pero sí al descenso, que rozó en la 47-48, con el Bernabéu recién estrenado. "Un estadio de Primera para un equipo de Segunda", se decía con sorna en aquellos años. La visión de Bernabéu se completó con el fichaje de Di Stéfano, que cambió por completo el panorama del futbol español y europeo. El Madrid ganó la Liga después de 21 años y extendió su dominio a la recién creada Copa de Europa. Desde 1953, ganó al menos un título hasta 1971. En los 80, la Quinta acabó con tres años de sequía (incluido uno con cinco subcampeonatos) y hubo metal en las vitrinas hasta 1992. Cuando llegó el relevo de Ramón Mendoza por Lorenzo Sanz, el Madrid no sólo no ganó nada, sino que quedó incluso fuera de Europa en 1996. Después llegaron Capello, Roberto Carlos, Mijatovic, Suker, Seedorf, Illgner, Panucci, Heynckes... y el 20 de mayo de 1998, cuando la Séptima inauguró la edad moderna del Real Madrid.