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El País ·

Los Mossos recurren al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo para cerrar canales de Telegram de Blocus

Resumen

La plataforma de mensajería Telegram ha cerrado en las últimas horas tres grupos en los que se incitaba a cometer robos y saqueos en Barcelona, en el marco de una convocatoria prevista para el 31 de octubre bajo la marca Blocus. Los Mossos d’Esquadra han recurrido al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), dependiente del Ministerio del Interior, al que han remitido la información para solicitar su cierre. El organismo estatal cuenta con una unidad especializada en la retirada de contenidos ilícitos de internet, especialmente los relacionados con el terrorismo y el extremismo violento. Es la primera vez, según fuentes policiales, que los Mossos d’Esquadra utilizan esta vía para solicitar el cierre de canales que promueven disturbios.

La plataforma de mensajería Telegram ha cerrado en las últimas horas tres grupos en los que se incitaba a cometer robos y saqueos en Barcelona, en el marco de una convocatoria prevista para el 31 de octubre bajo la marca Blocus. Los Mossos d’Esquadra han recurrido al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), dependiente del Ministerio del Interior, al que han remitido la información para solicitar su cierre. El organismo estatal cuenta con una unidad especializada en la retirada de contenidos ilícitos de internet, especialmente los relacionados con el terrorismo y el extremismo violento. Es la primera vez, según fuentes policiales, que los Mossos d’Esquadra utilizan esta vía para solicitar el cierre de canales que promueven disturbios. Telegram asegura, a través de un comunicado remitido a este diario, que “apoya el derecho a la libertad de expresión y protesta pacíficas; sin embargo, los llamados a la violencia y los daños a la propiedad están explícitamente prohibidos y se eliminan cuando se descubren”. Los Mossos d’Esquadra se dirigieron el lunes a la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos en Internet (UNECI) del CITCO para vehicular la petición de cierre de un grupo llamado BLOCUS-BCN, con más de un millar de seguidores. Allí, sus integrantes, incluidos los administradores, llamaban al saqueo e incluso preparaban listas de comercios que asaltar durante la concentración convocada para el próximo sábado. Después de que el enlace al grupo se popularizase, sus responsables cambiaron la temática y presentaron irónicamente el canal como un encuentro pacífico, incluso como una quedada para practicar yoga. El lunes por la noche, Telegram cerró el grupo. Pero enseguida nació una segunda versión, Blocus-Bcn-2. En pocas horas, el nuevo canal ya tenía más de 2.000 usuarios. Tampoco duró mucho: a las tres de la tarde de este martes ya había sido clausurado. Todavía quedaba activa una tercera cuenta este martes a media tarde, que ha sido finalmente cerrada antes de las seis, explican fuentes policiales. La policía catalana sigue monitorizando las plataformas de mensajería para detectar nuevos grupos y solicitar su cierre en el caso de que llamen a los saqueos. La UNECI fue creada formalmente en 2024, aunque el CITCO ya desarrollaba funciones de retirada de contenidos de internet desde años antes. La unidad actúa como interlocutora con las plataformas digitales para solicitar la eliminación de contenidos que vulneran la ley, sobre todo los relaciones con el terrorismo y la radicalización, aunque también ha actuado en casos de delitos de odio. En aplicación de un reglamento europeo, puede incluso ordenar la eliminación de material terrorista en un plazo máximo de una hora. En otros supuestos, como el de los grupos que promueven disturbios, la retirada depende de la colaboración voluntaria de las plataformas, según fuentes policiales. Otra manera que utilizan habitualmente todas las policías para la retirada de contenidos en las redes sociales es el cierre por orden judicial en el contexto de una investigación. Los agentes pueden solicitar al juez que se clausuren canales e incluso cuentas privadas cuando a través de ellas se pueden estar cometiendo delitos. En este caso, fuentes policiales insisten en que es una vía demasiado lenta, más teniendo en cuenta que los Mossos d’Esquadra ultiman todavía el atestado sobre el análisis de las redes y los posibles responsables de incitar a los disturbios.