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El Mundo ·

Vox tendría que retirarse en 17 provincias para que la suma de la derecha anule la coalición de la izquierda

Resumen

En Génova y Bambú, donde se ubican las sedes de PP y Vox, echan estos días cuentas. La coalición sellada entre la mayoría de los partidos de la izquierda para concurrir en una única papeleta al Senado ha alterado el tablero de juego, aupando sus posibilidades de alcanzar escaños y mermando, en consecuencia, las de la derecha. Por eso los dos partidos del espectro conservador negocian ahora contra reloj para encontrar una «fórmula» que satisfaga a ambos y que vuelva a equilibrar la balanza. Con los datos de las urnas de 2023 en la mano, la coalición de la izquierda habría invertido las mayorías en el Senado.

En Génova y Bambú, donde se ubican las sedes de PP y Vox, echan estos días cuentas. La coalición sellada entre la mayoría de los partidos de la izquierda para concurrir en una única papeleta al Senado ha alterado el tablero de juego, aupando sus posibilidades de alcanzar escaños y mermando, en consecuencia, las de la derecha. Por eso los dos partidos del espectro conservador negocian ahora contra reloj para encontrar una «fórmula» que satisfaga a ambos y que vuelva a equilibrar la balanza. Con los datos de las urnas de 2023 en la mano, la coalición de la izquierda habría invertido las mayorías en el Senado. La suma de PSOE y Sumar habría obtenido 116 escaños -mientras que, por separado, los socialistas lograron 73 y Yolanda Díaz, ninguno-. Y, por contra, el PP habría pasado de tener 120 a solo 81 asientos -Vox no consiguió representación por este cauce-. Si se añaden a estos senadores, elegidos por las urnas, los que se deciden por designación de los parlamentos autonómicos, la representación final en la Cámara Alta habría sido de 135 escaños para la coalición de la izquierda y 109 para PP y Vox -104 los populares y cinco la derecha dura-. El ala que lidera Pedro Sánchez habría alcanzado, pues, la mayoría absoluta (134). Para darle otra vez la vuelta a la situación y volver a tener un Senado con hegemonía de la derecha, la suma de PP y Vox necesitaría obtener 25 asientos más. Pero con la posibilidad de replicar la coalición progresista descartada -el plazo para ello acabó el pasado viernes-, ahora los de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal deben barajar otras alternativas. Una de las opciones que sobrevuelan es que Vox, partido minoritario de los dos, renuncie a presentarse por algunas circunscripciones para invitar a que el voto de la derecha se concentre en el PP. Con los datos de 2023, y aplicando el resultado que se habría dado con la izquierda unida, sería necesario que Abascal diera un paso al lado en 17 provincias para que el movimiento devolviera la mayoría absoluta a la derecha, considerando que Vox renunciara a presentar candidatura donde menos apoyo obtuvo. Que la formación de derecha dura hubiera retirado su lista en Huesca, Cuenca, Córdoba, Jaén, Huelva, Cáceres y Badajoz habría concedido al PP dos escaños más -teniendo en cuenta la simulación del reparto hecha tras el pacto de la izquierda y suponiendo que todo el voto a Vox se desplazara a los populares-. Un acta más se habrían anotado los de Feijóo en Valencia, Madrid, Pontevedra, Burgos, León, Asturias y las islas de Menorca e Ibiza -dos circunscripciones, pero una sola provincia-. En la mayoría de estas provincias, lo que hacen es recuperar senadores que habrían perdido por la coalición de la izquierda, sumando así un total de 22 asientos extra, todos ellos a costa de la papeleta de PSOE y Sumar. Pero, además, una retirada de Vox en Álava habría concedido al PP un asiento -arrebatado a Bildu- y, en Barcelona y Tarragona, otros dos, en detrimento de ERC. Obtendría así la derecha los 25 escaños que anularían el pacto progresista y devolverían la mayoría conservadora a la Cámara Alta. Aunque Abascal podría haber optado por no concurrir en otras circunscripciones y el resultado sería el mismo, estos son, de los sitios donde su porcentaje de voto fue menor -inferior al 13%-, los que servirían para sumar asientos para la derecha. No en todas las provincias sucede esto: allí donde el PP ya tiene los tres senadores que un partido puede obtener como máximo, una retirada de Vox no cambiaría nada. Lo que no tendría a su alcance la derecha con los datos de 2023 es la supermayoría que concede el control total de las atribuciones del Senado: con tres quintas partes de los escaños, se puede nombrar a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional sin que la izquierda tenga voz. Ni aunque Vox se hubiera retirado en todas partes alcanzarían los 161 asientos necesarios. Algo a lo que, sin embargo, aspiran los conservadores, tal y como verbalizó ayer Feijóo: «Tenemos el compromiso de optar, no solo a la mayoría absoluta, que ya tiene el PP en solitario, sino de poder conseguir los tres quintos». Los datos de hace tres años quedan hoy lejos de los pronósticos que dan las encuestas, con lo que en todo caso este escenario no es descartable si finalmente hay algún tipo de pacto en la derecha. Ayer, el líder popular dejó caer su oferta: dar senadores de designación autonómica a Vox a cambio de que renuncie en algunas provincias.