Los dos supervivientes de la caravana mortal de Bédar se encuentran en la unidad de quemados
ResumenLas llamas estaban demasiado cerca cuando abandonaron, al fin, sus casas en Bédar. Emprendieron una huida imposible por una rambla que acabó convirtiéndose en una trampa y los coches, completamente calcinados, en los que quisieron escapar son hoy un amasijo de hierros retorcidos. Siete de ellos murieron, pero dos lograron sobrevivir, fueron rescatados y aquella fuga precipitada y peligrosa ha terminado para ellos en la quinta planta del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los dos supervivientes de la caravana mortal de Bédar permanecen ingresados en la Unidad de Quemados del principal hospital andaluz, junto a otros dos afectados por el incendio desatado el jueves por la tarde en Los Gallardos.
Las llamas estaban demasiado cerca cuando abandonaron, al fin, sus casas en Bédar. Emprendieron una huida imposible por una rambla que acabó convirtiéndose en una trampa y los coches, completamente calcinados, en los que quisieron escapar son hoy un amasijo de hierros retorcidos. Siete de ellos murieron, pero dos lograron sobrevivir, fueron rescatados y aquella fuga precipitada y peligrosa ha terminado para ellos en la quinta planta del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los dos supervivientes de la caravana mortal de Bédar permanecen ingresados en la Unidad de Quemados del principal hospital andaluz, junto a otros dos afectados por el incendio desatado el jueves por la tarde en Los Gallardos. Ellos son los cuatro heridos más graves de los ocho que ha dejado este siniestro, el más trágico de cuantos se han registrado en Andalucía en toda su historia. Según la información que se ha ido conociendo -en la que faltan aún muchos detalles- en esos coches se subieron extranjeros que residían en los alrededores de Bédar y la mayoría de ellos no fue capaz de escapar del fuego que les encerró cuando huían. Solo dos, los que hoy están en el hospital sevillano, lo lograron tras bajarse de los automóviles y pudieron ser rescatados, aunque su estado es crítico. Con entre el 60 y el 70% de sus cuerpos quemados, los cuatro supervivientes llegaron al Virgen del Rocío el viernes en helicóptero, trasladados desde el hospital Torrecárdenas de Almería, que es el centro al que fueron derivados, en un primer momento, todos los heridos por el incendio de Los Gallardos. Los médicos especialistas de la Unidad de Quemados, que es una unidad de referencia, tratan ahora de salvarles la vida, al mismo tiempo que los esfuerzos se entran también en localizar a sus familiares más cercanos. Según fuentes de su entorno a las que ha podido consultar EL MUNDO, estos cuatro heridos llegaron identificados desde Almería, aunque se está tratando ahora de confirmar esas identidades y, sobre todo, de encontrar a sus parientes para que puedan tener información de su estado y de su paradero. Esa tarea la está llevando a cabo el Consulado del Reino Unido, que se ha ofrecido, dijeron estas fuentes, a llevar a cabo esa labor de investigación, dado que la mayoría de estos afectados son de esa nacionalidad. Son tres mujeres y un hombre los que se encuentran en la Unidad de Quemados de Sevilla, las mujeres de 40 años una de ellas y las otras dos de 60 años, mientras que el hombre tiene 50 años. Todos están graves, hasta el punto de que los médicos que les atienden temen por sus vidas. Por eso, la búsqueda de sus familias es, prácticamente, a contrarreloj, aunque las dificultades son muchas. Ninguno de ellos está consciente y eso dificulta la labor. Nadie contesta a la llamada del teléfono móvil de Glide, una de las tres mujeres que comparten destino en la quinta planta del Virgen del Rocío. Logró escapar de las llamas de Los Gallardos con su teléfono y en él está registrado el número de su marido, al que están llamando reiteradamente desde que llegó sin resultado. Al parecer, el esposo de esta mujer no estaba en España cuando se declaró el incendio y ahora está ilocalizable. Tampoco se sabe mucho de Lisa, otra de las hospitalizadas en la Unidad de Quemados de Sevilla, aunque distintos grupos de Facebook intentan localizar a un pareja de extranjeros de la que no se tiene noticia por el fuego y que se llaman, precisamente, Lisa y Simon. Tres guardias civiles contaron ayer en la televisión pública cómo rescataron a una pareja de senderistas de nacionalidad británica que también podrían estar en la UCI del Virgen del Rocío. Relataron que estaban haciendo un último repaso a la zona calcinadas cuando oyeron gritos de socorro, pidiendo ayuda. Ya era de noche y les encontraron en el interior de un barranco con quemaduras en buena parte de su cuerpo. Los heridos en este incendios están repartidos entre el Torrecárdenas de Almería, el Virgen del Rocío de Sevilla y el Virgen de las Nieves de Granada, donde está ingresada una mujer, de 93 años, probablemente la herida de más edad en un siniestro que se ha cobrado la vida de doce personas y que, además de los heridos, ha obligado a evacuar de sus casas a casi 1.500 personas y que ha destrozado viviendas a las que los desalojados no podrán volver. El fuego se inició en la pedanía de Almocáizar, en Los Gallardos, cuando, al parecer, se rompió un cable eléctrico que servía para dar suministro a un restaurante hoy abandonado. En un principio, solo fue un incendio urbano, "de cuneta", pero no tardó en ser alimentado por la abundancia de matorral seco y por un viento que, en la primera jornada, sopló con fuerza, a lo que hay que sumar una complicadísima orografía llena de barrancos que impidió la entrada de maquinaria pesada. De Los Gallardos, las llamas no tardaron en llegar a Bédar, donde se dio la orden de evacuación verbal de muchos de sus vecinos. El alcalde, Ángel Collado, movilizó a la Policía Local y hasta a sus concejales para, de puerta en puerta, dar el aviso. Aunque, como repitió ayer el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, algunos "no hicieron caso" y cuando huyeron lo hicieron por un camino "equivocado".