El petróleo se desinfla ya hacia los niveles del inicio de la guerra en Irán
ResumenTres meses y medio han sido necesarios para conocer la noticia más esperada de los mercados: el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. Durante las últimas semanas, los inversores habían tratado en numerosas ocasiones de anticiparse a la noticia. Incluso firmas como Julius Baer habían activado posiciones bajistas en previsión de un inminente desplome en los precios del petróleo. Las previsiones se cumplen en la jornada de hoy.
Tres meses y medio han sido necesarios para conocer la noticia más esperada de los mercados: el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. Durante las últimas semanas, los inversores habían tratado en numerosas ocasiones de anticiparse a la noticia. Incluso firmas como Julius Baer habían activado posiciones bajistas en previsión de un inminente desplome en los precios del petróleo. Las previsiones se cumplen en la jornada de hoy. El acuerdo disipa los temores a una falta de suministro de crudo, y acelera las desinversiones en el mercado del petróleo. El barril de Brent se desinfla un 4%, para situarse en 83 dólares. Con este revés, el petróleo se aleja definitivamente de la barrera de los 100 dólares. En la última semana el barril de Brent ha caído un 11%, y un 24% en el último mes. El correctivo asciende al 34% respecto a los máximos de 126 dólares alcanzados durante la guerra de Irán. El barril de Brent regresa así a niveles más habituales en los últimos años. Los 83 dólares de hoy representan mínimos de más de tres meses, y se sitúan en línea con los precios del pasado 4 de marzo, menos de una semana después del estallido de la guerra en Irán. Los términos pactados en el acuerdo pueden dotar de mayor solidez al pacto. Así lo resalta la firma de análisis del sector energético Rystad Energy. En su informe de hoy argumenta que "este acuerdo, de mantenerse, es la solución más viable para todas las partes involucradas, lo que le otorga cierta credibilidad. Washington tiene incentivos para evitar un aumento drástico en los precios de la gasolina antes de las elecciones de mitad de mandato, mientras que Teherán busca el levantamiento de las sanciones y la recuperación de sus ingresos por exportaciones, y la economía global tiene un gran interés en mantener abierto el estrecho de Ormuz". El brusco repliegue en la cotización del crudo supone todo un respiro económico y monetario. El rally del petróleo ha disparado las presiones inflacionistas, hasta el punto de que los bancos centrales han tenido que alterar su hoja de ruta. El Banco Central Europeo aprobó el pasado jueves su primera subida de tipos desde 2023, y mañana el Banco de Japón podría seguir los pasos. Hacia un superávit de oferta La inminente reapertura del Estrecho de Ormuz pone fin a un periodo marcado por las alertas de un 'shock' energético. El rally en el precio del petróleo, hasta alcanzar máximos de 126 dólares durante la guerra, se vio alentado por la repentina escasez de oferta provocada por el bloqueo de Ormuz. Con anterioridad a la guerra, el mercado estaba dominado por un superávit de oferta. La reapertura de Ormuz abre la puerta de nuevo a este escenario, agravado si cabe por los cambios en el seno de la OPEP+ acontecidos durante la guerra en Irán. La crisis del Estrecho de Ormuz desencadenó la retirada de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP. Una vez desmarcado de la organización petrolera, Emiratos podrá elevar su ritmo de producción e crudo por encima de las cuotas establecidas hasta ahora. La escalada de precios ha propiciado además el incremento de la producción en otros países no pertenecientes a la OPEP. De ahí que el mercado vea pocos obstáculos para recuperar un exceso de oferta. Los analistas de Commonwealth Bank of Australia subrayan que, en el contexto actual, "cabe destacar que los flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz solo necesitan alcanzar el 60-70% de los niveles anteriores a la guerra para que los mercados petroleros vuelvan a las expectativas de sobreoferta previas a la guerra". La sombra de la crisis energética se diluye, y el precio del petróleo se acerca así a los niveles previos al estallido de la guerra en Irán. Los analistas de Julius Baer valoran en este sentido que "habrá contratiempos en el camino, pero la salida de la crisis energética y geopolítica parece clara tras el acuerdo de paz entre EEUU e Irán". Los propios analistas de Julius Baer se anticiparon a este escenario hace justo dos semanas, cuando anunciaron la toma de posiciones bajistas en el petróleo en previsión de un inminente desplome. El correctivo se está materializando, y en la jornada de hoy el banco suizo deja claro que "si bien persisten varias incógnitas a largo plazo, los mercados energéticos parecen encaminarse hacia un escenario similar al anterior, donde predomina el exceso de oferta". Por todo ello, concluye Julius Baer en su informe de hoy, "mantenemos nuestra perspectiva cautelosa y prevemos una mayor presión sobre los precios del petróleo".