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Margarita, el cisne y los cuentos de las sábanas blancas

Resumen

La cuesta de las perdices anda en el ojo del huracán. La guerra declarada entre Margarita y Marlaska, que ya está en el top 3 de los peores ministros de Interior de nuestra ... democracia, (el juego divertido es saber quiénes son los otros dos) ha puesto a nuestro CNI en el foco por una crisis ceutí donde muchos creen que nada es lo que parece y no menos que estamos ante una gigantesca operación de marketing político de imprevisibles consecuencias. Por cierto, que lo de Margarita actuando de verso suelto en su propio Gobierno va mucho más allá de una simple bronca entre supuestos colegas.

La cuesta de las perdices anda en el ojo del huracán. La casa de los espías, que dirían otros. El CNI, en definitiva. La guerra declarada entre Margarita y Marlaska, que ya está en el top 3 de los peores ministros de Interior de nuestra ... democracia, (el juego divertido es saber quiénes son los otros dos) ha puesto a nuestro CNI en el foco por una crisis ceutí donde muchos creen que nada es lo que parece y no menos que estamos ante una gigantesca operación de marketing político de imprevisibles consecuencias. Por cierto, que lo de Margarita actuando de verso suelto en su propio Gobierno va mucho más allá de una simple bronca entre supuestos colegas. Porque, sencillamente, a Margarita no la soportan varios compañeros de mesa en el Consejo de Ministros. Hace tiempo que a Margarita no le aguantan ni Marlaska, ni Bolaños, ni Puente, ni ahora Ángel Víctor, el mando único a la española, es decir, sin tener ni idea de lo que tiene que unificar. Son estos los que no le perdonan a Margarita su falta de militancia y no ser lo suficientemente sanchista. A Margarita le han hecho la cama y la han disparado desde hace tiempo. Y lo de Marlaska viene de lejos, cuando eran jueces y ya se enredaban por nombramientos y competencias. Pero Margarita está blindada. Y una de las razones de su blindaje se llama Estados Unidos. Porque el único interlocutor serio y eficaz que tiene España con el Reino de Trump es ella. Solo a Margarita se le ponen al teléfono al otro lado del Atlántico para la cosas realmente importantes. Ella es la referencia en España para la administración norteamericana, quien descuelga y se lo cogen. Lo de Albares es una broma y Sánchez lo sabe. Y ese es uno de los muchos salvoconductos que tiene Margarita. Si ella cae, la ya lamentable relación con los Estados Unidos se volverá dramática. Bueno, eso y que Margarita sabe demasiado. Eso también la blinda. Ella, como el pelucón de Marlaska —se comenta lo de su pelo— son los que están ahí desde el principio en la historia del sanchismo, los que han visto pasar todo y de todo. Margarita sabe demasiado de demasiados y ese es otro de sus salvoconductos.Y Margarita tiene a su CNI. Y lo protege y lo cuida como si fuera su niño preferido. Y el CNI está revuelto. Sánchez, en su infinita aspiración por controlar todos los poderes del Estado —y si hay una próxima en Moncloa pondrá en marcha lo del Rey, que lo tiene pendiente— se ha encargado personalmente de minar una parte del CNI de afines al sanchismo. En su inagotable labor de trufarlo todo con su veneno ha puesto allí a sus peones. En una buena parte del CNI. Y ahora viene lo de Ceuta. Circula entre los pasillos de la inteligencia española, entre mentideros políticos, en despachos de redacción y en lobbys de interesantes influencias que Ceuta podría ser la concreción de lo que se ha venido a llamar la jugada final del marido de Begoña. Provocar una situación de emergencia nacional de tal calibre y gravedad que justifique un aplazamiento de las elecciones que han de venir con el argumento de que la gravedad de la situación lo impida por emergencia nacional. Esta teoría del cisne negro corre como la pólvora. Porque Margarita sí recibió un informe último del CNI, entre los habituales de seguimiento que se realizan, donde se advertía de la entrada de los miles en territorio patrio. Existe el informe. Y a lo mejor, dice la teoría del cisne, precisamente no se le hizo caso y se guardó en un cajón para dejar que las cosas pasasen y provocar una situación de emergencia. Esa emergencia irá creciendo, el polvorín social aumentando, la tensión disparándose, la crispación fuera de control y se irá construyendo la justificación de una decisión, para muchos impensable, que haga aplazar la convocatoria electoral y prorrogue el sanchismo por interés nacional. Ficción o realidad, lo que es cierto es que la teoría del cisne negro corre como la pólvora. Lo que es indudable es que a nuestro Bolívar particular le interesa mucho todo lo que está pasando. Le interesa que nos enredemos en luchas estériles de ministros para no hablar del fondo del asunto. Le interesa hacer crecer como la espuma a Vox entre los caballas ceutíes y entre los indignados por ver cómo se pisotea la españolidad de un territorio por un Pegasus inconfesable para que Feijóo se encuentre a un Vox de 70 diputados que provoque una legislatura bronca y corta y le permita a él volver pronto. Él saca en las urnas sus más o menos 130, salva los muebles aunque no gobierne, frena la sucesión en su partido, sigue y a los dos años se presenta como el salvador de un gobierno ingobernable de azules y verdes. Quizá son cuentos de las sábanas blancas. Pero hay quien piensa en la casa de los espías que más bien es una de las estrategias de marketing político mejor diseñadas de nuestra historia reciente por quien nunca nos perdonará haberle dejado sin vacaciones en Andorra.