Los inversores vuelven a apostar con fuerza por Wall Street
ResumenLos inversores vuelven a apostar por la renta variable estadounidense, dejando atrás los temores que desencadenaron la caída de las acciones de semiconductores en julio para volver a comprar tras la caída en el sector tecnológico. El SandP 500 ha ganado más de un 4% en lo que va de mes y esta semana cotiza en máximos históricos, mientras que el Nasdaq 100, con un fuerte peso tecnológico, se ha recuperado con fuerza después de entrar brevemente en fase de corrección el mes pasado y se sitúa a menos de un 2% de su propio máximo de junio. Citigroup y JPMorgan Chase elevaron esta semana sus objetivos para el SandP 500 en 2026, después de que una excepcional temporada de resultados del segundo trimestre haya impulsado una nueva oleada de optimismo en Wall Street. La demanda de acciones estadounidenses de tecnologías de la información ha regresado en el último mes a su nivel más alto en cinco años, según los datos de custodia de State Street Corporation, que siguen más de 50 billones de dólares en activos institucionales.
Los inversores vuelven a apostar por la renta variable estadounidense, dejando atrás los temores que desencadenaron la caída de las acciones de semiconductores en julio para volver a comprar tras la caída en el sector tecnológico. El SandP 500 ha ganado más de un 4% en lo que va de mes y esta semana cotiza en máximos históricos, mientras que el Nasdaq 100, con un fuerte peso tecnológico, se ha recuperado con fuerza después de entrar brevemente en fase de corrección el mes pasado y se sitúa a menos de un 2% de su propio máximo de junio. Citigroup y JPMorgan Chase elevaron esta semana sus objetivos para el SandP 500 en 2026, después de que una excepcional temporada de resultados del segundo trimestre haya impulsado una nueva oleada de optimismo en Wall Street. La demanda de acciones estadounidenses de tecnologías de la información ha regresado en el último mes a su nivel más alto en cinco años, según los datos de custodia de State Street Corporation, que siguen más de 50 billones de dólares en activos institucionales. Al mismo tiempo, los inversores han aumentado sus posiciones en derivados que apuestan por nuevas subidas del mercado. La inversión en tecnología estadounidense "parece, al menos por ahora, a prueba de balas", afirmó Michael Metcalfe, responsable de estrategia macroeconómica de State Street. "El hecho de que los beneficios hayan seguido siendo tan sólidos, pese al ruido geopolítico y económico, refuerza la idea de que esto es una tendencia estructural y no cíclica", añadió Metcalfe. Los datos publicados esta semana, que mostraron una caída de la inflación en EEUU, llevaron a los operadores a reducir sus apuestas sobre unos tipos de interés más elevados, dando otro impulso al mercado bursátil y llevando al SandP 500 a un récord ligeramente por encima de los 7.800 puntos. Al mismo tiempo, los precios del petróleo han retrocedido desde los máximos del mes pasado, cuando alcanzaron los 100 dólares por barril, hasta situarse alrededor de los 87 dólares, pese a que el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado a las exportaciones energéticas. Esto indica que la atención de los inversores está dejando atrás la guerra entre EEUU e Irán. Scott Chronert, responsable de estrategia de renta variable estadounidense de Citi, elevó esta semana su objetivo para el SandP 500 a final de año hasta los 8.100 puntos tras la fortaleza de los resultados del segundo trimestre. "El dinamismo del crecimiento de los beneficios roza lo extraordinario", escribió a sus clientes. Las compañías del SandP 500 registraron un aumento superior al 50% en sus beneficios durante el segundo trimestre, aunque la cifra baja hasta alrededor del 30% si se excluyen las ganancias por inversiones de Amazon y Alphabet. Dubravko Lakos-Bujas, responsable global de estrategia de mercados de JPMorgan, escribió esta semana a sus clientes que "la evolución de los beneficios sigue siendo sólida y generalizada en múltiples sectores" del mercado estadounidense, mientras que los resultados de algunos de los llamados hiperescaladores tecnológicos mostraron los primeros signos de monetización de sus enormes inversiones en inteligencia artificial. El banco elevó su objetivo para el SandP 500 a final de año desde los 7.800 hasta los 8.000 puntos, lo que supondría otra subida del 2,6% para el índice en lo que queda de año y situaría la ganancia anual en el 16,5%. La temporada de resultados ayudó a disipar los temores de los inversores de que la espectacular subida de las acciones de semiconductores hubiera ido demasiado lejos. El sector mundial de chips sufrió una fuerte oleada de ventas en julio, cuando las populares estrategias de seguimiento de tendencias de los fondos de cobertura se vieron afectadas, aunque el resto del mercado bursátil mostró una resistencia relativa. Las acciones de chips y memoria han liderado la recuperación, con Super Micro Computer subiendo un 38% en agosto y la compañía de memoria Sandisk avanzando un 26%. Los grupos de computación en la nube CoreWeave y Nebius han subido alrededor de un 75% en las últimas dos semanas. Los fabricantes de chips Micron e Intel han ganado más de un 15%. Las compañías tecnológicas volvieron a ser el principal motor del espectacular crecimiento de los beneficios del SandP 500 en el segundo trimestre, aunque los analistas también celebraron señales de que el crecimiento de los beneficios se está extendiendo al resto de la economía. "Creo que esto es simplemente la nueva normalidad en cuanto al peso que puede tener ese sector [tecnológico] a la hora de mover el índice", señaló Kevin Gordon, responsable de investigación y estrategia macroeconómica de Charles Schwab. Como otra señal del regreso del optimismo a Wall Street, el índice Skew del SandP 500 —que mide la diferencia entre el coste de protegerse frente a una gran caída del mercado y el coste de comprar una opción que se beneficie de una subida— se desplomó hasta mínimos de un año a comienzos de agosto, según Cboe. Mandy Xu, responsable de inteligencia del mercado de derivados de Cboe, afirmó que los inversores habían "vendido coberturas y rotado hacia opciones de compra alcistas para perseguir la subida". El rápido regreso a posiciones alcistas en la Bolsa estadounidense ha generado algunas preocupaciones de que los operadores estén siendo demasiado complacientes ante los riesgos que aún quedan para el resto del año. "Ahora mismo, los mercados están descontando una combinación perfecta en la que el crecimiento se mantiene fuerte, los bancos centrales solo suben ligeramente los tipos, los shocks de oferta [derivados de la crisis en Oriente Medio] resultan temporales y los precios del petróleo vuelven a caer", explicó Henry Allen, estratega macroeconómico de Deutsche Bank. Eso "deja prácticamente ningún margen de error", añadió. "Es difícil imaginar que este conjunto de condiciones completamente benignas se produzca de forma simultánea". © The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.