← Volver
ABC ·

Tropiezos retóricos

Resumen

Esta semana no ha sido posible abstraerse a la polémica generada por la columna de Juanma Castaño, 'El Real Madrid, en guerra'. Sin entrar en el comunicado oficial del club blanco censurándola, ni en las disculpas ofrecidas por el colaborador de ABC en su programa de radio, han sido decenas los comentarios de los suscriptores de la edición digital al hilo de la opinión de Castaño. Muchos aplauden su arrojo y comparten su análisis. «Impecable y valiente opinión», expresa uno de estos lectores.

Esta semana no ha sido posible abstraerse a la polémica generada por la columna de Juanma Castaño, 'El Real Madrid, en guerra'. Sin entrar en el comunicado oficial del club blanco censurándola, ni en las disculpas ofrecidas por el colaborador de ABC en su programa de radio, han sido decenas los comentarios de los suscriptores de la edición digital al hilo de la opinión de Castaño. Muchos aplauden su arrojo y comparten su análisis. «Impecable y valiente opinión», expresa uno de estos lectores. Pero no son pocos los que señalan la expresión utilizada para referirse al canal oficial del Real Madrid , «el diario 'Gara' del ultraflorentirismo» como impropia y ofensiva. «Lo del diario 'Gara', sin comentarios», dice un suscriptor. Otro, pese a entender que «a las firmas se les revisa leve y nada, (…) algo creo se les debe de releer antes de publicar, para asegurar que no dice una barbaridad, como es el caso, porque es mayúscula». Y un tercero considera «inaceptable que compare a la TV de un club de fútbol como el Real Madrid con el órgano oficial de una banda terrorista. Por el bien de ABC, debería haber una rectificación pública del periodista». José Miguélez, responsable de la sección de Deportes, considera que lo importante de la columna es lo que denuncia de Real Madrid TV, no tanto el buen o mal gusto en la comparación que lo describe. «Una metáfora que efectivamente pudo ser poco afortunada, pero no muy diferente de las que se usan en el periodismo, especialmente el deportivo, que rozan constantemente el palo. Hay mil ejemplos, incluso en la televisión ofendida en este caso. No puedes pretender leer desde la literalidad una crónica deportiva, tendente a usar las metáforas de manera exagerada». Sobre la posibilidad que apunta uno de los lectores de haber dado alguna indicación previa a la publicación de la columna, Miguélez dice que no acostumbra a censurar a sus columnistas, tampoco cuando no coincide en el fondo o la forma con lo que escriben. Y añade que, si lo desea, Castaño tiene su columna de ABC del lunes para disculparse, como ya hizo en su programa, pero «yo no lo haría, porque, incluso pudiendo haber estado desacertado en el símil utilizado, es mucho más peligroso ceder al matonismo de las redes».José Luis Rojas-Torrijos, profesor titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, y experto en periodismo deportivo, matiza: «Hay que diferenciar el lenguaje apasionado de una crónica deportiva, hiperbólico para ensalzar la épica y la heroicidad del juego, con una adjetivación cargadísima, del lenguaje propio de la opinión». Cree el profesor Rojas-Torrijos que «la polarización que vemos en la vida política está presente de manera extrema en el deporte, y en particular en el fútbol, donde todo se lleva al extremo y al tribalismo». Esto hace difícil, concluye Rojas-Torrijos, «reconocer que la ética es compatible con la pasión, y que no es posible esconderse en que la metáfora sea habitual para admitir que no se puede hacer un uso del lenguaje, como herramienta de trabajo, ofensivo e hiriente». Pese a que los textos de opinión , por regla general, no son objeto de trabajo de esta defensoría, cuando una firma es habitual se convierte en parte de la identidad del periódico. La opinión es libre, y así debe ser, pero el lector merece reflexión y rigor en todos los contenidos de ABC.