Una nueva oleada de amenazas de bomba obliga a desviar una docena de vuelos y a realizar aterrizajes de emergencia en varios países europeos
ResumenLa 'epidemia' de falsas amenazas de bomba a vuelos en Europa que comenzó el lunes se ha intensificado. Aunque los datos son confusos, el diario británico Financial Times afirma que al menos 17 aviones en ruta a diferentes capitales de Europa, tres de ellos hacia Madrid, con más de mil pasajeros a bordo, han aterrizado después de que las aerolíneas o las autoridades de aviación civil de los países recibieran notificaciones, frecuentemente por correo electrónico, de que en ellos había bombas. Pero Reuters eleva los vuelos afectados a 25. La lista es provisional y, a medida que pasa el tiempo, podrían añadirse más incidentes.
La 'epidemia' de falsas amenazas de bomba a vuelos en Europa que comenzó el lunes se ha intensificado. Aunque los datos son confusos, el diario británico Financial Times afirma que al menos 17 aviones en ruta a diferentes capitales de Europa, tres de ellos hacia Madrid, con más de mil pasajeros a bordo, han aterrizado después de que las aerolíneas o las autoridades de aviación civil de los países recibieran notificaciones, frecuentemente por correo electrónico, de que en ellos había bombas. Pero Reuters eleva los vuelos afectados a 25. La lista es provisional y, a medida que pasa el tiempo, podrían añadirse más incidentes. Las acciones parecen aleatorias. Las autoridades europeas o nacionales no han atribuido la responsabilidad a ningún grupo o país y, en general, tienden a considerar que las amenazas conllevan escaso riesgo, aunque no por ello han relajado las medidas de seguridad. Las acciones no han tenido otras consecuencias que el lógico nerviosismo entre los ocupantes de las aeronaves, y las operaciones de los servicios de seguridad de los países afectados, lo que ha incluido inspecciones de los aviones y, en ocasiones, el envío de cazabombarderos para seguir de cerca a los aviones de pasajeros, que hasta la fecha pertenecen a múltiples aerolíneas, entre ellas las de bajo coste Ryanair y Wizz, y las de bandera de Irlanda (Air Lingus), Polonia (LOT), y Finlandia (Finnair). Lo que es evidente es que se trata de una acción planificada que, probablemente, continúe en los próximos días con el claro objetivo de causar una disrupción masiva en el tráfico aéreo en Europa. En palabras del consejero delegado de la aerolínea Air France-KLM, Ben Smith, al 'Financial Times', "no creo que hayamos visto algo parecido nunca". Los incidentes se suman a los de otros ocho aparatos afectados el lunes y el martes, en lo que parece una campaña claramente destinada contra el tráfico aéreo europeo. Aunque la información es limitada, las acciones parecen seguir una pauta definida: correos electrónicos dirigidos a las aerolíneas a las que pertenecen los aviones cuando estos ya están en el aire. El enorme número de acciones - una el lunes, siete el miércoles, y al menos 17 este jueves - sugiere que existe una clara coordinación. Eso no significa que haya necesariamente alguien detrás de un teclado sino, simplemente, 'bots' programados para enviar mensajes. Por ahora no se ha informado acerca del posible origen de esos emails, ni si ha habido otros medios para lanzar las alertas como, por ejemplo, llamadas telefónicas. Amenazas previas Esta oleada de falsas amenazas de bomba es diferente de otras porque es, verdaderamente, transnacional. Más de una decena de Estados soberanos - la mayoría de la UE, pero algunos, como el Reino Unido, ajenos a ese bloque - se han visto afectados. En el pasado reciente, ha habido incidentes muy parecidos. Pero siempre habían estado circunscritos a un país. En 2023, los aeropuertos franceses sufrieron una oleada de falsas amenazas de bomba. Un año después, se produjeron más de 500 falsas amenazas de bomba contra aviones de pasajeros indios en solo dos meses. Y en 2022, justo tras la invasión rusa de Ucrania, varios vuelos de Serbia a Rusia fueron el blanco de otra operación de este tipo. Esta vez, sin embargo, el carácter multinacional de los blancos marca una diferencia sustancial. Todos los aviones afectados cubrían rutas entre países distintos de Europa. No se han visto afectados vuelos internos ni tampoco intercontinentales. La mayoría - aunque no todos - de los vuelos realizaban rutas Oeste-Este, y tenían como destino capitales de Europa del Este. Solo entre los trayectos afectados hoy, están al menos cuatro con destino en Praga (República Checa), y uno en Bucarest (Rumanía) y Varsovia, respectivamente. Los aeropuertos de origen parecen haber sido distintos en cada caso. Entre ellos están los de Helsinki, Londres (Stansted), Milán, o Dublín. Uno de los aviones afectados pertenecía a la aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair, y hacía el trayecto de Madrid a Sofía, la capital de Bulgaria. Además, las autoridades españolas han informado de que tres vuelos se han visto afectados por falsas amenazas de bomba en el aeropuerto de Barajas. A estos incidentes, hay que añadir el aparato afectado el martes por una alerta similar, que realizaba el vuelo Mánchester-Murcia. La mayoría de los vuelos han aterrizado en sus aeropuertos de destino, aunque ha habido excepciones. Un avión de Air Lingus que iba de Dublín a Roma ha sido desviado a la base de la fuerza Aérea francesa de Évreux. Otro, de Ryanair, que hacía la ruta desde Stansted, en Londres, a Sofía, en Bulgaria, que se vio obligado a aterrizar en la ciudad de Plovdiv, a 150 kilómetros al sur. Finalmente, Wizz ha visto cómo uno de sus aviones tomaba tierra en Viena, sin poder completas su servicio Milán-Varsovia, "debido a una amenaza de bomba recibida durante el vuelo", según un comunicado de la línea aérea. Los incidentes también han trastocado el tráfico aéreo europeo, ya que cuando una aerolínea recibe una amenaza de bomba a un avión en el aire, normalmente lo redirige al aeropuerto más próximo o al de destino, en coordinación con las autoridades de los países que está sobrevolando. Eso, unido a los exámenes del avión por los servicios de seguridad, que a veces incluye el cierre parcial de las instalaciones aeroportuarias, crea disrupciones en el delicado 'ballet' de los vuelos sobre el espacio aéreo. Europa es la región del mundo con más tráfico internacional (aunque gran parte de él se desarrolla dentro de la UE), y conectividad aérea transfronteriza. Su espacio aéreo, por tanto, está entre los más congestionados del mundo. En promedio, más de 30.000 aviones con 7,1 millones de pasajeros cruzan a diario los cielos del Viejo Continente, aunque esa cifra incluye 'picos' como Navidad o las vacaciones de verano y no puede ser considerada representativa de un día de semana de noviembre. Sin embargo, la cotización de las aerolíneas europeas no se ha visto afectada. Aunque el índice sectorial del Eurostoxx bajaba un 1,44% a media sesión, la cotización de empresas afectadas como Ryanair o Wizz estaba subiendo. Eso significa que el mercado cree que las amenazas son falsas y que los costes causados por ellas van a ser marginales en comparación con factores como el precio del combustible de aviación ocasionado por la guerra en Irán. Estos son los vuelos afectados este jueves Tres vuelos en España Tres vuelos se vieron afectados por falsas amenazas de bomba en el aeropuerto de Madrid este jueves por la mañana, informaron las autoridades españolas, añadiendo que las fuerzas de seguridad han descartado cualquier riesgo, informa Reuters. Francia Un vuelo de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma, el EI402, aterrizó sin incidentes en el aeropuerto de Évreux, situado a unos 100 kilómetros al oeste de París, después de ser desviado como medida de precaución, según informó la compañía irlandesa. La oficina del primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, ha confirmado que el vuelo, un A320, "ha sido desviado hacia la base aérea de Évreux tras una amenaza de bomba". "Ha aterrizado de forma segura", ha dicho, antes de recalcar que "los 151 pasajeros y los seis miembros de la tripulación se encuentran a salvo". "Los equipos de desactivación de explosivos están interviniendo", ha zanjado. Bélgica También en Bélgica, un avión de la aerolínea polaca LOT que volaba de Varsovia a Bruselas aterrizó sin problemas en el aeropuerto de Zaventem tras recibir una alerta de seguridad. La compañía confirmó que la amenaza no había sido verificada. Dos vuelos en Austria Por su parte, un avión de Finnair procedente de Helsinki, operado por la compañía Jettime, aterrizó con normalidad en Viena después de recibir una amenaza de bomba, según informó un portavoz de la aerolínea finlandesa. También un vuelo de Wizz Air, que salió desde Milán-Malpensa, con destino Varsovia aterrizó en Viena. Tres aviones en Italia Finnair había comunicado previamente que otro de sus vuelos, con destino a Roma, también había aterrizado tras recibir una alerta similar. La aeronave fue escoltada hasta su destino por la Fuerza Aérea italiana. Además, dos aviones también con alertas de bomba —un vuelo de Aegean Airlines procedente de Tesalónica y un vuelo de Ryanair procedente de Oporto— aterrizaron sin contratiempos en su destino, el aeropuerto de Malpensa en Milán, según informó el jueves una fuente aeroportuaria. La policía intervino con expertos en desactivación de explosivos para inspeccionar el equipaje y a la tripulación. Tres vuelos en Bulgaria Tres vuelos con destino en Bulgaria y salidas de Madrid, Londres y Copenhague se han visto afectados este jueves por nuevas falsas amenazas de bomba, según ha informado a EFE el Ministerio de Transportes, que ha confirmado que no se han encontrado artefactos explosivos en ninguno de los tres aviones. Los vuelos desde Madrid y Copenhague aterrizaron a la hora prevista en el aeropuerto Vasil Levski de Sofía. Los aparatos fueron desviados a zonas apartadas, se evacuó a los pasajeros, cuyo equipaje fue inspeccionado, y se procedió al registro de los aviones. El vuelo procedente de Londres fue desviado al aeropuerto de Plovdiv, a 120 kilómetros de Sofía, y fue sometido allí a los mismos protocolos de seguridad. Todos los vuelos eran de la aerolínea Ryanair. Cuatro aviones en República Checa Cuatro aviones que se dirigían a Praga recibieron amenazas de bomba este jueves, por lo que la policía se preparó para su aterrizaje, según comunicó el cuerpo policial checo a través de la red social X. Dos de ellos eran de EasyJet, procedentes de Glasgow y Newcastle. Posteriormente, la agencia CTK informó de que no se encontraron explosivos en ninguno de los cuatro aviones. Rumanía La agencia de inteligencia rumana ha informado de que se recibió una amenaza de bomba en un vuelo de Wizz Air que cubría la ruta de Milán a Bucarest, y añadió que el avión aterrizó sin contratiempos en la capital rumana. Tras inspeccionar el aparato, la misma agencia desactivó la amenaza.