Macron, desde Chipre: "Nuestro objetivo es reforzar los recursos militares en la región y garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz"
Resumen"No vamos a participar en el conflicto en curso", recalcó este lunes Macron tras pasar revista a la tropa a borde del Charles de Gaulle, donde precisó que una de las principales misiones del portaaviones será velar por "la seguridad marítima" y "permitir que el petróleo el gas puedan circular". "No se va a conseguir un cambio de régimen en Irán únicamente bombardeando", precisó por otra parte, tras reconocer que la guerra puede prolongarse "durante varias semanas". "Vuestra presencia demuestra el poder de Francia, una presencia de equilibrio y de paz", dijo a la tripulación del portaaviones. "Y también el poder europeo que sabe organizarse y orquestar la participación de otros para los días, semanas y quizás los meses que vienen".
"No vamos a participar en el conflicto en curso", recalcó este lunes Macron tras pasar revista a la tropa a borde del Charles de Gaulle, donde precisó que una de las principales misiones del portaaviones será velar por "la seguridad marítima" y "permitir que el petróleo el gas puedan circular". "No se va a conseguir un cambio de régimen en Irán únicamente bombardeando", precisó por otra parte, tras reconocer que la guerra puede prolongarse "durante varias semanas". "Vuestra presencia demuestra el poder de Francia, una presencia de equilibrio y de paz", dijo a la tripulación del portaaviones. "Y también el poder europeo que sabe organizarse y orquestar la participación de otros para los días, semanas y quizás los meses que vienen". Macron aprovechó el escenario para anunciar el despliegue de una operación militar marítima "sin precedentes" entre el Mediterráneo Oriental y el Mar Rojo, con el objetivo de garantizar la "libertad de navegación" en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial. "Esta movilización contará con ocho fragatas, dos portahelicópteros y nuestro portaaviones y se llevará a cabo en conjunción con la movilización de nuestras fuerzas aéreas y terrestres de la región", recalcó Macron, cuyas declaraciones han despertado la inquietud en Francia por una mayor implicación en la guerra de Irán. "Quiero felicitar a quienes han seguido a nuestro portaaviones Charles de Gaulle desde el Atlántico hasta el Mediterráneo", dijo, en una referencia velada a la aportación de España con la fragata Cristóbal Colón a la protección de Chipre, junto a la fragata francesa Languedoc. "Varios colegas europeos han decidido seguir apoyándonos". Horas antes, el presidente galo había dicho: "Cuando Chipre es atacada, Europa es atacada", nada más poner pie en la isla tras los ataques con drones iraníes. El presidente francés llegó a Nicosia con el objetivo de reforzar la seguridad en el Mediterráneo oriental y visitar de paso el portaaviones Charles de Gaulle, fondeado frente a las costas de Creta. Macron aterrizó en la capital chipriota a primera hora de la tarde y posteriormente se reunió en Pafos con el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, y con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. Macron anunció de paso "un movilización sin precedentes de nuestra Armada" en una operación destinada a permitir el tráfico marítimo en la zona, incluidas ocho fragatas, dos portahelicópteros y nuestro portaaviones". La visita tiene un alto valor simbólico apenas una semana después del ataque iraní con drones contra la base británica de Akrotiri. En contraste con las críticas recibidas por el primer ministro británico, Keir Starmer, por su reacción tardía, Macron dio un paso al frente con el anuncio del envío de la fragata Languedoc y el despliegue del Charles de Gaulle, destinado a reforzar la presencia militar francesa en Oriente Medio. Durante su estancia en Chipre, el presidente francés subrayó que las misiones militares de Francia son "puramente defensivas" y buscan garantizar la seguridad de su país, de los aproximadamente 400.000 ciudadanos franceses que residen en la región y de aliados como Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Jordania o Irak, "países que han sido atacados o desestabilizados y a los que brindamos nuestro apoyo". Macron tenía previsto reunirse por la tarde con los 1.900 marineros a bordo del Charles de Gaulle y con la unidad naval que lo acompaña, formada por dos fragatas, un buque cisterna, un submarino y unos 40 aviones, entre ellos cazas Rafale. El despliegue del portaaviones, que llegó desde el Atlántico Norte, tiene como objetivo "reforzar los recursos militares ya presentes en la región, garantizar la libertad de navegación desde el Mar Rojo hasta el estrecho de Ormuz y contribuir a la distensión", según el presidente francés. El buque insignia de la Marina francesa se incorporará además a la operación europea Aspides, coordinada desde Grecia. El viaje del presidente francés ha sido criticado en Francia por el ex primer ministro Dominique de Villepin, quien se opuso firmemente a la guerra de Irak. "Si hay un lugar donde debería estar el presidente es el Elíseo, coordinando las acciones", afirmó Villepin, que advirtió del riesgo de que Francia se vea "arrastrada" al conflicto y de que las operaciones militares "se amplíen aún más". "El objetivo principal de este viaje es demostrar nuestra plena solidaridad con Chipre", insistió Macron. "Francia está coordinando los esfuerzos para garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos en la región. Y nuestro tercer objetivo es reforzar la seguridad de nuestros socios". De camino a Chipre, Macron habló por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para trasladarle su preocupación por los bombardeos en Líbano, que han causado más de 400 muertos y medio millón de desplazados. El domingo, el presidente francés también conversó con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, a quien pidió "el cese inmediato de los ataques contra los países de la región" y el respeto de "la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz". Una de las principales misiones del Charles de Gaulle será sumarse a la operación marítima Aspides de la Unión Europea para garantizar la seguridad del tráfico marítimo desde el Mar Rojo hasta el estrecho de Ormuz, según el comunicado del Elíseo. La agrupación naval francesa, con su destacamento de cazas Rafale listos para despegar, tiene también como objetivo garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos en la región y apoyar posibles operaciones de evacuación. La semana pasada, un avión de Air France tuvo que dar media vuelta ante el riesgo de ser alcanzado por misiles.