iPhone 17e: sólido, magnético y colorido pero con una alternativa que le resta atractivo
ResumenHace un año, Apple lanzó el iPhone 16e con la promesa implícita de convertirlo en un miembro en pleno derecho de la familia iPhone. A diferencia de los modelos SE, que solían llegar sin orden ni concierto y con serias limitaciones, el 16e no desentonaba con el resto de móviles de su generación. Unos meses después del lanzamiento del iPhone 16, ofrecía muy buenas prestaciones a un precio contenido. En mi análisis, apuntaba sin embargo a una omisión muy frustrante.
Hace un año, Apple lanzó el iPhone 16e con la promesa implícita de convertirlo en un miembro en pleno derecho de la familia iPhone. A diferencia de los modelos SE, que solían llegar sin orden ni concierto y con serias limitaciones, el 16e no desentonaba con el resto de móviles de su generación. Unos meses después del lanzamiento del iPhone 16, ofrecía muy buenas prestaciones a un precio contenido. En mi análisis, apuntaba sin embargo a una omisión muy frustrante. Sin soporte para MagSafe, se quedaba fuera del creciente ecosistema de accesorios para los móviles de la marca. El iPhone 17e, que he podido probar durante los últimos días, lo corrige. MagSafe funciona aquí exactamente igual que en el iPhone 17 o el 17 Pro. Ofrece carga inalámbrica a 15W, compatibilidad con Qi2, alineación magnética perfecta con todos los accesorios, como cargadores de mesa de noche o soportes para coche. En el uso diario, es la mejora que más se nota respecto al modelo anterior. Es también más colorido, disponible ahora en rosa palo además de blanco y negro. A19 Como cabría esperar, por dentro, el 17e comparte chip con el resto de la generación de este año. El A19, fabricado en el proceso de 3 nanómetros, mueve este teléfono con la misma soltura que el iPhone 17 estándar. La única diferencia es que tiene un núcleo menos en la GPU (cuatro en lugar de cinco) pero es algo que no tiene un impacto muy severo. Puede correr los juegos de la AppStore, usar Apple Intelligence para resumir textos y lo hace todo sin esperas ni calentamientos preocupantes. Es posible que tarde unos milisegundos más en algunos procesos gráficos intensivos comparados con los iPhone más caros de esta generación, pero el funcionamiento es más que sólido. La batería promete hasta 26 horas de pantalla activa y en mi experiencia es bastante exacto. No he tenido que cargar el teléfono a media tarde en ninguno de los días de prueba, con un uso que incluye bastante correo, mensajería, redes sociales y algo de cámara. El otro cambio relevante está en la conectividad. El módem C1X es la segunda generación del chip celular diseñado por Apple. Duplica la velocidad del C1 que estrenó el 16e e iguala las cifras del iPhone 17 y el iPhone Air. Apple asegura que consume un 30% menos de energía que el módem, por ejemplo, del iPhone 16 Pro. Un solo objetivo Los recortes se vuelven a notar, sobre todo, en la cámara. Hay un solo sensor trasero, uno de 48 megapíxeles que, mediante un recorte del centro del sensor, ofrece también un teleobjetivo de calidad óptica a 2x, equivalente a unos 52 mm. Las fotos son muy buenas. Notablemente mejores que las del 16e, en parte gracias al procesamiento del A19 y en parte por los retratos de nueva generación, que ahora detectan personas, perros y gatos automáticamente y permiten cambiar el punto de enfoque después de disparar. Pero, con un solo sensor, el teléfono sigue adoleciendo de falta de versatilidad. No hay macro, por ejemplo, y el modo retrato calcula la profundidad con menor precisión que en el resto de la gama (salvo el 17 Air, que tiene la misma limitación). La cámara sigue ademas sin ser compatible con los nuevos estilos fotográficos que permiten modificar el tono y brillo de una imagen sin perder información. Este año los iPhone han estrenado también un sensor frontal innovador, con excelente resolución y la posibilidad de grabar tanto en horizontal como en vertical o centrar al sujeto durante una videollamada, pero no hay rastro de él en el 17e. En 2026, un teléfono de 709 euros con una sola cámara trasera sigue siendo difícil de justificar cuando la competencia Android ofrece dos y tres sensores por bastante menos. Para retratos y fotografía cotidiana el 17e cumple bien, pero a menudo te encuentras con situaciones en las que un modo macro, por ejemplo, sería deseable. Otro año complicado El año pasado resumí el 16e como "una ecuación complicada" por los cálculos que había que hacer para decidirse a comprarlo. Este año, con la llegada de MagSafe, la ecuación debería ser más fácil pero Apple ha llevado la pantalla ProMotion de 120 Hz al iPhone 17 estándar, una característica que hasta ahora estaba reservada a los modelos Pro. El iPhone 17e, en cambio, mantiene su panel de 6,1 pulgadas a 60 Hz con un brillo pico de 1.200 nits. Es correcto, bien calibrado (Apple sigue siendo referencia en este aspecto) y es perfectamente funcional. No es un mal panel. El problema es que a 250 euros de distancia, el iPhone 17 ofrece 120 Hz con ProMotion, pantalla siempre activa, 3.000 nits de brillo en exteriores, una pantalla de 6,3 pulgadas con marcos más finos y un sistema de doble cámara con un ultra gran angular adicional de 48 megapíxeles. La diferencia entre 60 y 120Hz se nota. Quien nunca haya probado una pantalla a 120Hz no echará nada de menos. Pero quien la haya usado (y a estas alturas la tienen prácticamente todos los Android de gama media) difícilmente querrá volver atrás. Un detalle positivo es que el almacenamiento base sube a 256GB manteniendo el precio original. Es una decisión sensata que debería haber llegado antes. Con fotos de 24 y 48 megapíxeles, vídeo 4K y aplicaciones cada vez más pesadas, los 128 GB del año pasado se quedaban justos. Apple ha hecho los deberes con el 17e. Ha eliminado la omisión más grave del modelo anterior, ha duplicado el almacenamiento y ha mantenido el precio. Es, probablemente, el mejor iPhone de entrada que ha existido. Pero al mejorar tanto el iPhone 17, ha hecho que la distancia entre ambos sea más pequeña que nunca. Al igual que dije el año pasado, si puedes estirar ese presupuesto hasta los 959 euros del iPhone 17 estándar, esos 250 euros de diferencia te dan una pantalla que se siente de otra generación, una segunda cámara que añade versatilidad y una cámara frontal Center Stage de 18 megapíxeles que ajusta el encuadre sola en videollamadas. Al final, para quienes vengan de un iPhone 11, 12 o un SE, el salto es enorme en todos los frentes. Pantalla OLED, Face ID, 5G, Apple Intelligence, MagSafe, una cámara de 48 megapíxeles con funciones avanzadas y batería para el día entero. Todo mejora. Si buscas una puerta de entrada al ecosistema Apple y los 709 euros encajan en tu presupuesto, este es el teléfono.