Desafío y libertad
ResumenCon ustedes», anunció a media tarde de este domingo María Corina Machado, a quien bastaron cuatro palabras para celebrar la gesta de su regreso a Venezuela . Perseguida por el chavismo y más tarde marginada por la Casa Blanca, que hasta ahora ha preferido administrar la 'dictablanda' de su títere en Caracas, Delcy Rodríguez, Machado representa la integridad y la legitimidad de un movimiento democrático que primero fue asfixiado por Nicolás Maduro, hasta llevarlo a la inhabilitación, la clandestinidad y el exilio, y luego neutralizado por Washington, sin prisa alguna para convocar unas elecciones cuyo resultado podría volverse en contra de los planes de Donald Trump , con el negocio del petróleo ya asegurado por su fiel Rodríguez. Casi un año después de salir de Venezuela por la puerta de atrás, la líder opositora regresa a su país de la misma manera. Lo hace no solo para desafiar al régimen corrupto y dictatorial del chavismo, sino para negociar con quienes ahora lo sostienen con pinzas desde Washington.
«Estoy aquí. Con ustedes», anunció a media tarde de este domingo María Corina Machado, a quien bastaron cuatro palabras para celebrar la gesta de su regreso a Venezuela . Perseguida por el chavismo y más tarde marginada por la Casa Blanca, que hasta ahora ha preferido administrar la 'dictablanda' de su títere en Caracas, Delcy Rodríguez, Machado representa la integridad y la legitimidad de un movimiento democrático que primero fue asfixiado por Nicolás Maduro, hasta llevarlo a la inhabilitación, la clandestinidad y el exilio, y luego neutralizado por Washington, sin prisa alguna para convocar unas elecciones cuyo resultado podría volverse en contra de los planes de Donald Trump , con el negocio del petróleo ya asegurado por su fiel Rodríguez. Casi un año después de salir de Venezuela por la puerta de atrás, la líder opositora regresa a su país de la misma manera. Lo hace no solo para desafiar al régimen corrupto y dictatorial del chavismo, sino para negociar con quienes ahora lo sostienen con pinzas desde Washington. La tarea es doblemente arriesgada, pero necesaria para recuperar las libertades, reinstaurar la democracia y celebrar sin más dilación las elecciones que Venezuela merece para cerrar este siniestro episodio de su historia.