Vox se abre a facilitar la mayoría en el Senado si el PP le cede senadores
ResumenEl pacto del PSOE con la mayoría de las formaciones de izquierdas para concurrir juntos al Senado ha sacudido la precampaña. Tanto es así que los dos principales partidos de la oposición ya han movido ficha. Vox y el PP han contactado en los últimos días, y Santiago Abascal ha puesto sobre la mesa la posibilidad de un acuerdo. Tiene, dijo ayer, "voluntad" de alcanzar "algún entendimiento que proteja el Senado de los acuerdos que [Pedro] Sánchez ha alcanzado con la extrema izquierda".
El pacto del PSOE con la mayoría de las formaciones de izquierdas para concurrir juntos al Senado ha sacudido la precampaña. Tanto es así que los dos principales partidos de la oposición ya han movido ficha. Vox y el PP han contactado en los últimos días, y Santiago Abascal ha puesto sobre la mesa la posibilidad de un acuerdo. Tiene, dijo ayer, "voluntad" de alcanzar "algún entendimiento que proteja el Senado de los acuerdos que [Pedro] Sánchez ha alcanzado con la extrema izquierda". De manera oficial, ambas formaciones mantienen un hermetismo total, pero EL MUNDO ha sabido que ya se han producido "conversaciones", y que Vox está dispuesto a no presentarse en varias circunscripciones a cambio de que el PP haga "un gesto". Es decir, si Alberto Núñez Feijóo le cede senadores. Así lo aseguran a este diario fuentes conocedoras de la posición de Abascal, que resaltan que las conversaciones no han fructificado e insisten en que no van a desvelar el estado de las negociaciones. Pero también reivindican que la voluntad de ambas formaciones es maximizar el resultado contra "el enemigo común", que es Sánchez. En Vox preocupaba la presión de algunos de los principales generadores de opinión de su espacio, que reclaman en las redes una demostración de "patriotismo" a Abascal en pos de cortarle el paso a un PSOE que se presentará al Senado junto a Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida, Compromís y Chunta. Se llamarán Senado de Progreso. Los mismos que, desde Vox, antes fantaseaban con lograr tres quintos de los escaños del Senado por separado, reclamaban ahora un movimiento táctico para preservar la mayoría. Y eso pasa por que Vox no se presente en las circunscripciones donde la división del voto de derechas puede beneficiar al PSOE, o por incluirse como independientes en la lista del PP. Por su parte, fuentes de la formación popular añaden que por ellos "no hay problema en facilitarles que tengan un grupo" consolidado en la Cámara Alta, pero sin un reparto salomónico que no se corresponde con el peso de ambos en este órgano territorial. Otras fuentes insisten en que hay mimbres para un "pacto de no agresión" que mantenga una mayoría del bloque de derechas en el Senado. Hay que recordar que en la Cámara Alta no se vota por lista, sino que cada elector elige hasta tres candidatos, sean del partido que sean. Esto suele favorecer a las candidaturas hegemónicas de cada bloque. De hecho, por eso el PP tiene actualmente mayoría absoluta en el Senado -Vox obtuvo, por las urnas, cero escaños en 2023-. Pero en el momento en que casi toda la izquierda va unida y que en la derecha hay dos papeletas fuertes, se ha disparado la incertidumbre. Ahora el PP cree que la pelota está en el tejado de Vox, y viceversa. Pero hay buena sintonía en estos momentos, toda vez que ambos partidos han decidido no zancadillearse entre ellos. Dirigentes del PP se refieren a una "entente cordiale" tácita, reconocen que Feijóo habla ahora con normalidad con Abascal y resaltan que la relación es buena, porque el objetivo es común: poner fin "al sanchismo" e iniciar la "reconstrucción". "Está claro que no podemos poner en riesgo la suma", aseguraron fuentes de Génova antes de que saltara la liebre del Senado. Ahora que todo está sobre la mesa, la consigna es que de esto no se habla: "Nosotros no vamos a cambiar nuestra hoja de ruta mediática". Pero lo cierto es que el interrogante abierto sobre cómo concurrirán PP y Vox a las elecciones a la Cámara Alta es, a esta hora y a seis semanas de que abran las urnas, una de las cuestiones protagonistas de la precampaña. Abascal no ha rehuido en los últimos tres días avivar el asunto; al contrario, ha sido el líder de Vox quien ha situado la cuestión en el foco. Primero el sábado, cuando avanzó en un mensaje en redes que respondería con "altura de miras" al pacto sellado horas antes en la izquierda. Y, de nuevo ayer, con la convocatoria de una "declaración institucional" en la sede del partido en la que solemnizó la mano tendida a los populares para algún tipo de "entendimiento". "La alianza de Sánchez con esa extrema izquierda exige sacrificios a los partidos de la oposición", verbalizó Abascal, aunque sin aclarar qué tipo de fórmula tiene en mente para contrarrestar el pacto progresista. No existe precedente a una entente de la derecha para concurrir a las elecciones de la Cámara Alta. Aunque Vox sí hizo, hace ahora siete años, un movimiento que pudo facilitar que se concentrara el voto conservador en las elecciones de noviembre de 2019. Presentó un solo candidato por circunscripción, invitando así veladamente a que sus electores marcarán las otras dos X a su disposición en senadores de otro partido -entonces estaban el PP y también Ciudadanos-. Ahora, hay una semana de margen para tomar cualquier decisión.