La OTAN derriba un misil iraní que entró en el espacio aéreo de Turquía, el cuarto en el último mes
ResumenLos sistemas de defensa aérea de la OTAN han derribado un misil iraní que entró en el espacio aéreo de Turquía, en el cuarto incidente de este tipo desde que empezó esta guerra de alcance regional. El Ministerio de Defensa turco ha señalado que el proyectil fue destruido "por los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN en el Mediterráneo Oriental", aunque no dio detalles sobre dónde fue interceptado ni si partes del misil cayeron en territorio turco. El Ministerio de Defensa reiteró que Turquía está tomando todas las medidas necesarias "con decisión" contra cualquier amenaza dirigida contra su territorio. En los ataques anteriores, la batería Patriot española desplegada en la base turca de Incirilik, en el sur del país, contribuyó a la detección y seguimiento de los misiles balísticos que entraron en el espacio aéreo turco.
Los sistemas de defensa aérea de la OTAN han derribado un misil iraní que entró en el espacio aéreo de Turquía, en el cuarto incidente de este tipo desde que empezó esta guerra de alcance regional. El Ministerio de Defensa turco ha señalado que el proyectil fue destruido "por los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN en el Mediterráneo Oriental", aunque no dio detalles sobre dónde fue interceptado ni si partes del misil cayeron en territorio turco. El Ministerio de Defensa reiteró que Turquía está tomando todas las medidas necesarias "con decisión" contra cualquier amenaza dirigida contra su territorio. En los ataques anteriores, la batería Patriot española desplegada en la base turca de Incirilik, en el sur del país, contribuyó a la detección y seguimiento de los misiles balísticos que entraron en el espacio aéreo turco. Irán negó la autoría de los tres ataques previos y propuso a Ankara una investigación conjunta para esclarecer el origen de los misiles. Tras la alarma por las continuas violaciones del espacio aéreo turco, la OTAN desplegó una segunda batería Patriot en la provincia sureña de Malatya, donde se encuentra la principal instalación radar de la coalición. Washington, por su parte, evacuó al personal de su embajada en la provincia de Adana. Teherán asegura que Estados Unidos e Israel están llevando a cabo ataques de "falsa bandera" para culpar a la República Islámica, en un intento de recrudecer el conflicto y provocar una respuesta conjunta a nivel regional contra Irán. En la última de estas acusaciones, el ejército iraní atribuyó esta mañana a Israel la autoría de un bombardeo contra una planta desalinizadora en Kuwait. Al igual que España, Turquía no ha permitido el uso de sus instalaciones militares a Estados Unidos para llevar a cabo ataques contra Irán. Sin embargo, tanto el líder supremo, Mojtaba Jamenei; como la Guardia Revolucionaria -el cuerpo de élite del ejército- han reiterado que todas las bases militares de la región que alberguen tropas estadounidenses se han convertido en objetivo de Teherán. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró este lunes que continúa el diálogo indirecto con Teherán a través de países intermediarios y aseguró que Trump prefiere resolver el conflicto "por la vía diplomática". Ankara ha tomado un papel activo como mediador, junto a Egipto y Pakistán, en un esfuerzo regional para alcanzar un alto el fuego que ponga fin a la guerra. El jefe de Inteligencia turco, Ibrahim Kalin, advirtió de que uno de los principales resultados de esta guerra no será sólo la eliminación del programa nuclear iraní, sino "algo mucho más peligroso", que allane el camino para un "conflicto fraternal" entre los pueblos de la región, incluidos "turcos, kurdos, árabes o persas". "Sabemos perfectamente quiénes son nuestros amigos y quiénes nuestros adversarios. Quiero remarcar que Turquía no cambiará su rumbo", indicó, sobre la postura mediadora de Ankara. El portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, continuó negando que haya "negociaciones directas" con Washington, pese al intercambio de comunicaciones a través de países mediadores, y calificó las propuestas recibidas de "maximalistas, poco realistas e irrazonables". "Nuestra posición es clara. Nos encontramos sometidos a una agresión militar. Por ello, nuestros esfuerzos se centran en protegernos", declaró en una rueda de prensa. Previamente, los ministros de Exteriores de Turquía, Egipto, Arabia Saudí y Pakistán se reunieron en Islamabad para intentar darle un empuje al acercamiento diplomático, aunque, por el momento, el encuentro ha concluido sin avances. Si bien Rubio insistió en que Washington apuesta por una solución diplomática, el presidente estadounidense volvió a amenazar a Irán con golpear su infraestructura energética, con ataques contra plantas de electricidad, pozos petroleros y la isla de Jark, centro neurálgico de la exportación de crudo del país. Trump envió a Irán, a través de países intermediarios, una lista de 15 exigencias para poner fin a la guerra, entre las cuales figura desmantelar el programa de misiles balísticos iraní, limitar su programa nuclear y reabrir el Estrecho de Ormuz, cuyo comercio de energía ha quedado parcialmente paralizado por el conflicto. Rubio, en una entrevista con Al Jazeera, aseguró que el programa de misiles balísticos iraní es una de las principales amenazas para la región. "Los misiles de corto alcance iraníes sólo tienen un objetivo: atacar Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Bahréin", señaló.