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¿Un vermú? Estos son los mejores de España

Resumen

El libro 'Teoría y práctica del vermut' (2015, Now Books) explica que el actual 'revival' de esta bebida -que dura ya casi 20 años- tuvo que ver con el desastre económico de 2008 . «La reacción lógica en momentos de crisis global ha sido, tradicionalmente, ... la de replegarse y mirar hacia adentro, aferrarse a lo seguro y a lo conocido para ahuyentar las incertidumbres», apunta el manual. Y ahí, el vermut resurgió como una bebida conocida -quizá un poco olvidada-, un valor de siempre al que agarrarse.Lo cierto es que, casualidad o no, en las dos últimas décadas han proliferado nuevas marcas, se han recuperado algunas clásicas y, en general, el vermut ha vuelto a ponerse de moda , arrastrando una cierta corriente neocastiza dentro de la que podrían encuadrarse fenómenos como las gildas o los torreznos.

El libro 'Teoría y práctica del vermut' (2015, Now Books) explica que el actual 'revival' de esta bebida -que dura ya casi 20 años- tuvo que ver con el desastre económico de 2008 . «La reacción lógica en momentos de crisis global ha sido, tradicionalmente, ... la de replegarse y mirar hacia adentro, aferrarse a lo seguro y a lo conocido para ahuyentar las incertidumbres», apunta el manual. Y ahí, el vermut resurgió como una bebida conocida -quizá un poco olvidada-, un valor de siempre al que agarrarse.Lo cierto es que, casualidad o no, en las dos últimas décadas han proliferado nuevas marcas, se han recuperado algunas clásicas y, en general, el vermut ha vuelto a ponerse de moda , arrastrando una cierta corriente neocastiza dentro de la que podrían encuadrarse fenómenos como las gildas o los torreznos. Todo suma para un aperitivo perfecto.Pero hay vermuts y vermuts, así que para seleccionar algunos de los mejores vinos fortificados con botánicos que pueden disfrutarse en nuestro país hemos recurrido a algunos de los que más saben de la materia. Entre ellos, precisamente uno de los autores del libro citado anteriormente, Josep Sucarrats , quien señala al vermú negro de Casa Mariol (Batea, Tarragona) como «el que lo cambió todo». Sucarrats explica que tiene «un punto más dulce que otros, que le da un toque desenfadado» y que «le gusta a todo el mundo porque está bien hecho».Otra recomendación del periodista gastronómico es el vermut rojo gallego de Nordés : «No es Galicia la primera tierra de vermús que le viene a uno a la cabeza, pero allí también se hacen buenos ejemplos como este: un poco más suave que otros, muy goloso pese a no estar excesivamente cargado de azúcares y con un buen amargor. Representa un estilo más moderno».Selección de vermuts de Josep Sucarrats: vermú negro de Casa Mariol, rojo gallego de Nordés y el de Cal Bardera. ABCLa tercera sugerencia del autor catalán es «un poco excéntrica», admite. Se trata del premiado vermú de Cal Bardera , elaborado en el Penedès. «Es curioso porque, a diferencia de la mayoría, se hace con uva garnacha tinta en lugar de blanca. Además, está macerado con hierbas de proximidad, lo que le da un carácter muy mediterráneo«.De vermuts valencianos, jerezanos y… de nuevo, catalanesOtro experto en esta bebida es François Monti , máximo responsable de 'The World's 50 Best Bars' para España y Portugal, y también autor de otro manual imprescindible, 'El Gran Libro del Vermut' (2015, Ediciones B). Su primera elección es el Reserva de la bodega valenciana Valsangiacomo . «Está elaborado a partir de vino blanco de uva macabeo y es un auténtico espectáculo. Yo lo calificaría como un vermú de guarda, de una gran complejidad. Diría que es de lo mejor que te puedes encontrar, no solo en España, sino en el mundo».Monti también escoge entre sus favoritos al de la bodega Valdespino . «Es de Jerez, cuna de excelentes vermús, pero también de otros que pueden resultar demasiado dulces o densos por el efecto de la Pedro Ximénez. Este no es el caso, porque está hecho a partir de oloroso y vino de moscatel: aquí hay fruta y mucha redondez, pero sin caer en ese 'efecto sirope'. Es un vermut rojo de mucha calidad».Selección de vermús de François Monti: Reserva de la bodega Valsangiacomo, el de la bodega Valdespino y el Dorado Amargo Suave de la bodega Padró. ABCMonti también viaja a Cataluña, para seleccionar uno de los que elabora la bodega Padró en Tarragona a partir de los vinos que ellos mismos hacen. Le gusta el Dorado Amargo Suave , que, «curiosamente, y pese al nombre, es de los más amargos de España, debido en parte a los botánicos que emplea en su mezcla, como la genciana, la quina y el ajenjo», apunta.Recomendaciones de norte a sur, con paradas en Madrid y El BierzoAnte un panorama vermutero tan poblado, surgen las competiciones por elegir los mejores. Una de ellas es ' Las 12 horas del vermut' , un concurso organizado en Madrid por Javier Fernández Piera, en el que un comité de expertos elige los más destacados en varias categorías. La competición nació de la pasión de Fernández Piera por esta bebida: «Siempre digo que el vermú se empieza a tomar en el aperitivo, pero que puede beberse a lo largo de todo el día, de ahí el nombre del concurso». Para el experto, el 'perfect serve' del vermut ha de ser con hielo y con una rodaja de naranja, y señala que las armonías con esta bebida se establecen siempre por contraste: «Por eso le van tan bien los amargos de las aceitunas o, por citar una tendencia, las gildas », detalla.Entre sus predilectos está La Copa de la bodega González Byass , de la que sale un icono como Tío Pepe: «Representa muy bien a los vermús del sur, a través de una receta que procede de los archivos históricos de la casa. La fórmula, muy elegante, lleva ajenjo, clavo, nuez moscada, o canela».Entre los que más le han impresionado en su vida está el Yzaguirre Reserva blanco , emblema de Reus, auténtica cuna del vermut . «Tiene mucho cuerpo para tratarse de un vermú blanco y eso se debe a la crianza en barrica. Equilibra bien el dulzor con un poco de acidez y es muy aromático, tirando más hacia los inciensos que hacia las especias», indica.Selección de Javier Fernández Piera: La Copa de la bodega González Byass, Yzaguirre Reserva blanco, Rojo Fórmula Original de Zecchini y Biermú de Prada a Tope. ABCSiendo 'gato' de pura cepa, Fernández Piera no podía dejar de destacar un vermú de Madrid. Para él, el mejor es el que hace la casa Zecchini , específicamente el Rojo Fórmula Original : «Posee mucha intensidad, que nace una gran potencia aromática que viene de las especias y los botánicos que lleva. Es sabroso y tiene una cantidad de alcohol muy equilibrada, lo que siempre viene muy bien». El cuarto elemento de su póker de ases es otro blanco. «Me gusta mucho Biermú , que elabora Prada a Tope a partir de su propio vino godello. Incorpora botánicos de la zona, como un tomillo muy verde, hinojo muy potente, algo de espliego…», dice.Una selección desde la barraPara completar la terna de expertos, nadie mejor que Amaya Sampedro , la mujer al pie del cañón de uno de los templos para los aficionados a esta bebida en España, la vermutería Solórzano, de Santander . Más de 100 variedades para elegir hay en este bar de inequívoco aire 'vintage', donde el aperitivo es todo un arte. Solórzano elige entre sus favoritos cuatro referencias de toda España. La primera es, cómo no, de Reus . Todo un clásico, el Miró Reserva rojo . «Está elaborado a partir de vinos blancos neutros de uva macabeo y airén y tiene una ligera crianza. El perfil de los botánicos es clásico y resulta equilibrado, redondo y versátil», refiere.De nuevo, parada en Jerez . De allí rescata otro vermú rojo , el que hace Lustau a partir de vino amontillado -seco- y Pedro Ximénez -dulce-. El resultado encandila a Sampedro, que lo elige por «su carácter vínico, su complejidad y esas notas oxidativas tan propias de los generosos».Selección de Amaya Sampedro: Miró Reserva Rojo, vermú rojo de Lustau, St. Petroni rojo gallego y vermú de Siderit. ABCEl St. Petroni rojo gallego , hecho a base de vino albariño, es otra de sus debilidades. «Tiene una composición de botánicos propios de la zona - laurel, melisa, salvia- que lo hacen aromático y fresco. Resulta ligero y floral», asegura.Y, finalmente, barre para casa al elegir al cántabro Siderit . «En la bodega emplean botánicos locales y el resultado es fresco, verbal y equilibrado», puntualiza Sampedro. Además, esta bebida artesanal puede presumir de haber sido el primer vermú sin azúcares añadidos que se lanzó al mercado. La demostración fehaciente de que en esta bebida, por mucha historia que tenga a sus espaldas, no todo está inventado.