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La hemeroteca retrata a Sánchez: ni elecciones anticipadas ni más de dos mandatos

Resumen

Un fin de semana de reflexión bastó para finiquitar la tan pregonada resistencia de la legislatura. La caída en el Congreso de los 'decretos Maricarmen' precipitó la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo domingo 29 de noviembre, ... forzado por la falta de apoyos parlamentarios. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , enterró así la promesa que había vertebrado en sus discursos desde que revalidó el cargo a finales de 2023: que el mandato iba a durar hasta el último día y que no habría urnas bajo ningún concepto hasta el año 2027.La convocatoria electoral choca con una extensa hemeroteca en la que el líder socialista hizo de los plazos constitucionales su principal escudo político.

Un fin de semana de reflexión bastó para finiquitar la tan pregonada resistencia de la legislatura. La caída en el Congreso de los 'decretos Maricarmen' precipitó la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo domingo 29 de noviembre, ... forzado por la falta de apoyos parlamentarios. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , enterró así la promesa que había vertebrado en sus discursos desde que revalidó el cargo a finales de 2023: que el mandato iba a durar hasta el último día y que no habría urnas bajo ningún concepto hasta el año 2027.La convocatoria electoral choca con una extensa hemeroteca en la que el líder socialista hizo de los plazos constitucionales su principal escudo político. La decisión de disolver las Cámaras desbarata el gran relato de la estabilidad sobre el que La Moncloa había cimentado su estrategia. Pero este cambio de guion no responde únicamente a los plazos de esta legislatura, sino a unos compromisos que el presidente ha ido modulando al compás de sus necesidades políticas.El primer gran antecedente de este cambio de postura se sitúa en sus inicios en la política. El 4 de julio de 2014, un joven Pedro Sánchez que aspiraba a tomar las riendas del partido publicaba una de sus primeras promesas en su cuenta de la red social X (entonces Twitter): «Vamos a limitar el mandato a dos legislaturas para la presidencia del gobierno». Con aquella declaración de intenciones, formulada en un contexto de demanda social de regeneración, buscaba frenar el atrincheramiento en los cargos públicos.Doce años después de aquel mensaje, aquella promesa ha quedado muy atrás. Tras haber llegado a La Moncloa a mediados de 2018 mediante una moción de censura, ganar los comicios en 2019 y lograr una nueva investidura en 2023, aquel límite de dos legislaturas ya ha sido sobradamente superado. El próximo 29 de noviembre, optará en las urnas a su tercera legislatura -la cuarta si se contabiliza la etapa que compartió con el final del Ejecutivo de Mariano Rajoy-, ignorando uno de los primeros compromisos con los que impulsó su carrera.«Van a perder en 2027 por aburrimiento»El año 2027 se convirtió en su escudo contra la oposición. En marzo de 2024, durante una tensa sesión de control en el Congreso de los Diputados, Sánchez se dirigió al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, para dejar clara su permanencia: «Ustedes lo que pretenden es ganar por agotamiento, pero ya le digo yo que van a perder en 2027 por aburrimiento». Apenas un mes después, de nuevo en sede parlamentaria, reiteró que habría una «mayoría progresista de nuevo en las urnas en 2027». En septiembre de ese mismo año, garantizó que el Gobierno haría «grandes cosas» en los tres años restantes de legislatura.El empeño por proyectar estabilidad se mantuvo también a lo largo de 2025, incluso cuando perdió el apoyo de Junts y, con ello, la mayoría parlamentaria. En noviembre de aquel año, tras la dimisión del expresidente valenciano Carlos Mazón, Sánchez exigió elecciones autonómicas al PP mientras blindaba su calendario en Moncloa. «Ahí están los datos. Creo, sin temor a equivocarme, que España vive uno de sus mejores momentos de los últimos 45 años», presumió entonces, donde además sacó pecho asegurando haber dado con la «receta» exacta para «seguir los próximos dos años de legislatura». Una fórmula basada, según sus propias palabras, en el «esfuerzo, convicción, tenacidad, capacidad de diálogo» y en la «voluntad de no imponer».La consigna de resistir se redobló a finales de 2025. Durante el tradicional balance de cierre de año desde el Palacio de La Moncloa, el presidente zanjó -de nuevo- cualquier especulación sobre un adelanto electoral. Aseguró ante los medios que el Gobierno de coalición tenía «cuerda para rato» y advirtió de que la ambiciosa agenda de reformas requería agotar íntegramente los cuatro años de mandato.«Presupuestos en 2026»Sin embargo, el abismo entre sus declaraciones y la viabilidad de la legislatura se hizo aún más evidente a medida que avanzaba 2026. En junio de este año, Sánchez subrayó que presentaría los Presupuestos en 2026 y habría elecciones en 2027. Ni una cosa ni la otra. «Las legislaturas, cuando no gobierna la derecha, también duran cuatro años», afirmó aquel día. Un discurso que acabaría convirtiéndose en su baza durante los últimos meses.De vuelta de las vacaciones de verano, en su primera entrevista del curso político en la Cadena SER y tras la crisis migratoria desatada en Ceuta, se mostró completamente «dispuesto» a presentarse a las elecciones de 2027. Argumentó entonces que no había «una propuesta de alternancia» enfrente y repitió su intención inquebrantable de presentar las cuentas públicas a la Cámara Baja antes del final del año.Hace escasas semanas, el pasado 15 de septiembre, el jefe del Ejecutivo acudió al programa de televisión El Intermedio para reiterar su predicción: «En 2027, al día siguiente, veremos a PP y Vox pidiendo un adelanto electoral». Ese mismo mes, en otra comparecencia, afirmó que «tenía margen para decidir cuándo hacerlo» y que, cuando llegara 2027, «cuándo es el momento en interés de España».Finalmente, la negación del Congreso de aprobarle los 'decretos Maricarmen' le ha arrebatado ese margen. Acorralado por la imposibilidad de gobernar, Pedro Sánchez ha claudicado, fijando los comicios para el 29 de noviembre de 2026. Un final abrupto a la legislatura y que deja sus reiteradas promesas de agotar el mandato hasta 2027 en nada.