Policías que 'patrullan' las mentes de pederastas en serie, asesinos y sectas
ResumenLa mente es la herramienta más poderosa de una persona, pero también puede ser la más frágil, su talón de Aquiles. En algunos de los criminales más despiadados y, por qué no decirlo, inteligentes, no hay grilletes ni calabozos que puedan desbaratarlos y obtener una ... confesión, una pista o, cuando aún ni siquiera se les ha podido poner nombre y cara, saber quién está detrás de un gravísimo delito contra las personas. Ahí es donde entran las herramientas de la Sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional , dependiente de la Unidad Central de Inteligencia Criminal, de la Comisaría General de Policía Judicial.
La mente es la herramienta más poderosa de una persona, pero también puede ser la más frágil, su talón de Aquiles. En algunos de los criminales más despiadados y, por qué no decirlo, inteligentes, no hay grilletes ni calabozos que puedan desbaratarlos y obtener una ... confesión, una pista o, cuando aún ni siquiera se les ha podido poner nombre y cara, saber quién está detrás de un gravísimo delito contra las personas. Ahí es donde entran las herramientas de la Sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional , dependiente de la Unidad Central de Inteligencia Criminal, de la Comisaría General de Policía Judicial. Acumulan asuntos como el pederasta de Ciudad Lineal; la localización de Chuki , Christian Hernán Yong Granadino, el peruano detenido en su país en diciembre de 2025 que huyó de España tras degollar en noviembre de 2010 en Leganés a su novia de 16 años, Silvia Rodríguez, y meter el cadáver en una maleta y abandonarla en unos contenedores; el violador en serie de Tinder, y la investigación de sectas destructivas, entre otras muchas operaciones. El suyo es un trabajo de precisión psicológica, orfebrería policial, que arrancó en mayo de 2010, dieciséis meses después del vil asesinato de Marta del Castillo y seis años tras el triple crimen de Burgos. Son dos de los primeros casos de la SAC: en el primero aún no se ha encontrado el cadáver de la menor sevillana y, en el otro asunto, el detenido fue puesto en libertad por falta de pruebas incriminatorias suficientes. A nivel europeo y el propio FBI ya disponían de estas secciones y se puso en marcha en el Cuerpo Nacional de Policía con solo dos integrantes; ahora son una decena. Todos tienen un grado o licenciatura en Psicología y/o Criminología. Son especialistas en recabar testimonios, en análisis de la credibilidad, en perfilación criminal, en victimología. «Son una serie de delitos, un porcentaje mínimo, que tienen ciertas peculiaridades en que la psicología investigativa puede colaborar en su en su resolución. Puede ser que no existan unas claras evidencias físicas, no haya un ADN ni huellas... Principalmente son delitos violentos contra las personas, aunque podemos trabajar en otros contra el patrimonio o la salud pública, pero son de menor demanda», explica David, el inspector jefe al cargo de la SAC. Aplican conocimientos de la psicología al campo operativo y tienen entre 30 y 50 años de edad.Noticia relacionada No No Detienen en Perú a 'Chuki', el asesino de su exnovia adolescente hace 15 años en Leganés M. R.Trabajan siempre a requerimiento de otras unidades, como apoyo: «Nosotros estamos al servicio de los grupos de investigación». Su campo abarca a todos los actores que participan en el delito, incluso en casos en que la víctima puede parecer que se ha suicidado, aunque existen dudas. «En eso consiste una autopsia psicológica, en perfilar a la víctima, conocer las circunstancias vitales antes de su muerte», detalla una subinspectora, Belén, de las más veteranas en la SAC. Así fue con el fallecimiento, en Aranjuez, de una mujer que, inicialmente, se había quitado la vida con el arma reglamentaria de su marido, que era guardia civil. Ocurrió en marzo de 2013 y los agentes de Homicidios solicitaron su apoyo. Fue fundamental entrevistarse con la familia de la finada, sus compañeros de trabajo, quienes, por un lado, confirmaron el deseo de ella de separarse, aunque no se mostraba desesperada, sino que tenía planes de futuro; acababa de comprar ropa para la hija; y, además, manifestaba su ilusión por la próxima boda de un familiar y un viaje planificado: «Para nosotros fue satisfactorio porque se realizó un informe que ayudó a determinar la autoría del feminicidio y él se encuentra cumpliendo pena de prisión». Probaron que la mujer se echó a descansar en su habitación tras haber jugado con la niña. Una vez dormida, el reo le disparó en la sien derecha. Llamó al 112 y dijo que era un suicidio.El método Vera«Cuando entramos en un caso, lo primero que decimos a los grupos es que nos den toda la información derivada. No podemos analizar información filtrada por el investigador, sino que lo hacemos nosotros y extraemos los datos objetivos: las fotografías, las pruebas forenses y los atestados, para lograr la información objetiva, no previamente interpretada. Entonces, determinamos la metodología más adecuada», añaden en la SAC. De ahí salen una serie de indicadores. Las conclusiones de la sección quedan a valoración del juez, que determina sin pasan al corpus pericial de la causa. En este caso de Aranjuez, la respuesta fue positiva por parte del magistrado.Una de las herramientas principales es el método Vera, acrónimo de víctima, escena, reconstrucción y autor, «los cuatro pilares en los que se fundamenta esta técnica». Consiste en extraer datos de la investigación, y colocarlos en esos cuatro ejes de víctima. También hay casos con la Brigada de Información, en evaluaciones de sujetos por su riesgo de radicalización. Hablamos de lobos solitarios que pueden resultar una amenaza terrorista: «Son muy importantes los perfilados indirectos de personalidad, en el sentido en que no entrevistamos directamente al sujeto, pues no sabe que está siendo investigado, sino que nos basamos en indicadores a raíz de las vigilancias y escuchas a las que se la somete, o viendo los lugares que frecuenta, su trabajo...».Una analista trabaja en un caso en la sede de la SAC; una reunión de trabajo de estos agentes; retraro de Christian Hernán Yong Granadino, Chuki' José Ramón LadraTambién han trabajado con sectas muy peligrosas de Extremadura y de Las Rozas, en las que se daban agresiones sexuales por parte del gurú. «Lo que ocurre es que no existe un delito como tal de secta. Nuestros informes van a valorar si ese tipo de conductas ha dejado un daño psicológico, si son personas que estaban manipuladas cuando abusaron de ellas o las estafaron, que no han actuado bajo un consentimiento válido», añade la investigadora Belén. En esos trabajos se hace indispensable la colaboración de las víctimas, lo cual en contexto como las sectas no es fácil: «Aunque normalmente hay alguien que ha conseguido salir de ahí y quiere denunciar. Sentirse escuchados les ayuda mucho», y, emocionada, recuerda cómo se han abierto a ellos personas que les han agradecido esa ayuda, tanto en asuntos como este como en violaciones: «Al final de cuatro horas de declaración, te dan un abrazo y te agradecen haber podido desahogarse contigo».Así ocurrió con mujeres a las que había contactado por la aplicación de ligue Tinder un sujeto muy poco agraciado y que era incapaz de mantener relaciones normales. Utilizaba una foto de perfil falsa, de alguien atractivo, y las convencía para mantener encuentros casuales en hoteles y viviendas, pero a oscuras y sin que le vieran la cara. En plena relación, se quitaba el preservativo e incluso alguna quedó embarazada: «Ahí hicimos un perfil de valoración del riesgo y de autor no conocido». Resultó ser un tipo normal. Al final, las bestias humanas, los monstruos, no lo parecen. Alguien que mata, «cuando se le ha ido la pinza y hay culpa, están casi deseando que alguien le escuche»: «Nuestra forma de entrevistar a un sospechoso es muy similar a hacerlo con víctimas y testigos, porque permitimos que hable, hay que lograr ese relato libre respetando sus tiempos. Puede ocurrir cuando ha asestado veinte puñaladas y narra la situación que estaba viviendo. Tampoco queremos una falsa confesión, sino saber qué pasó realmente». En el caso de Chuki, lograron que la madre revelara su paradero, 15 años después.¿Y los psicopatas? «Pues no hemos encontrado tantísimos, pero son personas inteligentes, con capacidad de resolución de problemas, que tienen mayor habilidad para justificar o argumentar las evidencias que le estamos planteando. La mayoría de los autores de estos delitos es gente que toma malas decisiones en momentos complicados de su vida». Prosodia emocionalEl inspector jefe y la subinspectora coinciden en que los casos que más afectan son los referidos a menores, que suelen estar relacionados con agresiones sexuales. Intentan que no sean revictimizados. «Para ello, debes tener una sensibilidad especial, más que con el resto», y la policía recuerda un asunto que llevó con otra compañera: «Ambas éramos madres. Mi hijo tenía entonces una edad parecida a la víctima, unos dos añitos, y en las fotos de la autopsia vi que el mío tenía unos calzoncillos iguales que los de la víctima cuando falleció. Cuando llegué a mi casa, cogí esa ropa interior y la tiré porque no podía ver más a mi hijo con ella».La casuística es enorme. También se pueden estudiar las llamadas de auxilio al 112: «Al final, es análisis de testimonio, pues compruebas la prosodia emocional, el nivel de estrés real del comunicante, si da rodeos a la hora de aportar información al servicio de emergencias. Lo vimos en otro feminicidio. El autor fue el que llamó, era el el marido. Tardó más de un minuto en decir que su mujer podría estar en peligro. Primero habló de un presunto incendio. Al cabo de ese tiempo, llegó a decir que su esposa podría estar dentro de la vivienda. Realmente, él le había metido fuego. Está en la cárcel ahora».