El accidente de Urda, un escenario más dantesco que Adamuz y un rescate extremo palmo a palmo: "Al levantar una plancha había dos muertos y otros cuatro a los que aún no se puede llegar"
ResumenMadrid ha enviado este miércoles a varias dotaciones de Bomberos de la Comunidad y del Ayuntamiento para ayudar en el rescate de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. También participaron numerosos sanitarios, pero esta historia es la de cómo está organizando el rescate por parte de los bomberos, que son los responsables de todo el operativo en un primer momento. Un rescate palmo a palmo, con muchas precauciones por los efectivos desplazados hasta el lugar de la tragedia, como explica a este periódico el oficial de Bomberos de la Comunidad de Madrid Víctor Manuel Fernández. «En cuanto han llegado nuestros efectivos se han puesto a las órdenes de los Bomberos del Consorcio de Toledo.
Madrid ha enviado este miércoles a varias dotaciones de Bomberos de la Comunidad y del Ayuntamiento para ayudar en el rescate de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. También participaron numerosos sanitarios, pero esta historia es la de cómo está organizando el rescate por parte de los bomberos, que son los responsables de todo el operativo en un primer momento. Un rescate palmo a palmo, con muchas precauciones por los efectivos desplazados hasta el lugar de la tragedia, como explica a este periódico el oficial de Bomberos de la Comunidad de Madrid Víctor Manuel Fernández. «En cuanto han llegado nuestros efectivos se han puesto a las órdenes de los Bomberos del Consorcio de Toledo. Lo más complicado, antes de empezar el rescate, es tener precauciones. Hay que asegurar la zona porque el riesgo eléctrico es enorme, teniendo en cuenta que hay una catenaria con una corriente alterna de 25.000 voltios", explica Fernández. Así han quedado los vagones de los trenes accidentados en ToledoEL MUNDO Así pues, antes de lanzarse al interior de los vagones para sacar a las víctimas, que seguramente es lo que pediría el cuerpo ante una escena tan trágica, es importante mantener la sangre fría para que el rescate sea efectivo. "También ha habido que asegurar los vagones accidentados, porque al estar en taludes podrían seguir moviéndose o caerse más, y sería peor para las víctimas, y también un potencial peligro para los rescatadores", continúa este oficial. En el momento de esta entrevista, realizada hacia las 18.00 horas, ya habían regresado algunas dotaciones de Bomberos de la Comunidad, pero a la vez estaban enviando vehículos de los llamados "VIA", que llevan grandes focos para iluminar y seguir con el rescate a lo largo de esta noche. Una vez que se aseguraron de que no quedaba tensión residual, los bomberos han dividido el lugar del accidente en tres zonas: "La zona caliente, donde se trabaja en el rescate; la zona templada, en la que se monta el puesto de mando y se atiende a las víctimas que van llegando; y la zona fría, en la que ya no estamos los que trabajamos en la emergencia", añade el bombero. La "zona caliente" se ha dividido en dos partes: el "sector Iryo" y el "sector Renfe". Así los bomberos, aunque se mezclen los de Madrid con los de Toledo o de otros lugares, pueden organizarse en el rescate. Sus herramientas están siendo fundamentales en estas primeras horas: cojines hidráulicos, que pueden levantar grandes pesos, herramientas de corte que van abriendo paso entre el amasijo de hierros, etc. "Con uno de los cojines los compañeros han levantado una plancha y había dos muertos. Además creen que hay otros cuatro a los que aún no se ha podido llegar", decía una de las informaciones enviadas por los que trabajan en la zona. Es un rescate palmo a palmo, difícil porque los vagones tienen una zona impenetrable, la llamada "zona sucia", que es su suelo, más grueso que el resto del vagón, lleno de componentes mecánicos, líquidos, cables, etc. "Y además también se descarta entrar por los techos, que tienen las partes eléctricas que conectan con la catenaria y también las instalaciones de aire acondicionado, botellas a presión, etc.", añade Fernández. Por eso los Bomberos tienen que entrar por los laterales abriendo huecos con sus herramientas, cuando no están accesibles las puertas o ventanas. "Una vez que se entra en los vagones, se hace una evaluación rápida, un triaje en el que se identifica la gravedad de las víctimas a primera vista para establecer el orden en el que se las rescatará", dice este efectivo de emergencias. Cuando se sacan las víctimas, se van trasladando a la "zona templada", para evaluarlas de nuevo con otro triaje y determinar si se las cura allí mismo, se trasladan a hospitales, etc. La caída de la noche complica las labores de rescate, pero seguirán con la instalación de los puntos de luz por lo menos, hasta que se compruebe que no falta nadie de las listas de pasajeros facilitadas por las compañías.