El parque de alquiler ha perdido 400.000 viviendas desde que Sánchez llegó a la Moncloa: Barcelona ha destruido el 83% de su oferta
ResumenAsí, hace apenas un mes, el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, reconocía el estado de la vivienda en España y ocho años en la Moncloa no han podido parar la tensión, ni en la compraventa y, todavía menos en el alquiler, un mercado intervenido al que llegan cada vez más personas, pero que ofrece cada vez menos opciones. Durante la legislatura de Sánchez, España ha perdido casi 400.000 viviendas en alquiler, al pasar de más de 902.660 anuncios en 2018 a poco más de 510.000 en 2025. Estos datos pertenecen al último estudio de Idealista, al que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO. Y es que ninguna comunidad muestra mejor la caída que Cataluña, la que más oferta ha perdido (71,2%) en estos últimos ocho años, pero también el gran laboratorio de ensayo de la política de vivienda.
Un mercado «roto y dislocado». Así, hace apenas un mes, el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, reconocía el estado de la vivienda en España y ocho años en la Moncloa no han podido parar la tensión, ni en la compraventa y, todavía menos en el alquiler, un mercado intervenido al que llegan cada vez más personas, pero que ofrece cada vez menos opciones. Durante la legislatura de Sánchez, España ha perdido casi 400.000 viviendas en alquiler, al pasar de más de 902.660 anuncios en 2018 a poco más de 510.000 en 2025. Estos datos pertenecen al último estudio de Idealista, al que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO. Y es que ninguna comunidad muestra mejor la caída que Cataluña, la que más oferta ha perdido (71,2%) en estos últimos ocho años, pero también el gran laboratorio de ensayo de la política de vivienda. La capital catalana fue la primera -de cuatro comunidades- en estrenar los controles de precios, la declaración de las zonas tensionadas -con 302 municipios actualmente- y la presión sobre los grandes tenedores. Todo esto aprobados al amparo de la Ley de Vivienda de 2023, la norma estrella en materia inmobiliaria del Gobierno de Pedro Sánchez, pero que el sector ya advertía que causaría una destrucción de las opciones en el mercado al generar un escenario de inseguridad jurídica en los propietarios. En el caso concreto de la declaración de zonas tensionadas, las limitaciones a las subidas de precios de los arrendamientos han causado una fuga de parte de la oferta de viviendas residenciales al alquiler de temporada, que quedaron fuera de la Ley de Vivienda. Esto se puede ver en Barcelona, la capital que, según los datos de Idealista, es la que más oferta en alquiler (-82,7%) ha perdido en estos ocho años con una diferencia de 94.130 viviendas en alquiler permanente en este periodo (al pasar de más de 113.850 anuncios para vivienda habitual en 2018 a 19.723 en 2025). Sin embargo, se habían inscrito solo en esta ciudad casi 9.400 en la llamada ventanilla única digital del Ministerio de Vivienda en julio del año pasado, que contabiliza los pisos de alquiler de corta duración. En una situación parecida se encuentra Bilbao, uno de los 20 municipios que aplican el control de precios de la Ley de Vivienda y la tercera capital que más porcentaje de oferta (-60,8%) ha perdido con una diferencia de casi 4.600 viviendas, al pasar de 7.560 anuncios de alquiler permanente en 2018 a 2,964 en 2025. Así como Girona con una pérdida del 59,7%de su oferta -es decir 1.047 viviendas menos- y San Sebastián, otra de País Vasco que ha perdido 2.056 anuncios entre 2018 y 2025, lo que supone casi un 60%de su oferta total. No se puede ignorar otro factor que empeoran los datos en el caso de España y aumentan la presión en las grandes ciudades. Aunque la crisis de vivienda es un problema que ataca a nivel europeo, el país es el líder en inmigración en la UE y recibe más inmigrantes que Francia y Alemania juntas, según los datos de Eurostat, lo que le permite rozar los 50 millones de habitantes. Un dato favorable si se habla de crecimiento demográfico e incluso de actividad económica, pero no tanto si no se acompaña con la creación de viviendas donde se necesita que acojan a los nuevos residentes y no desplacen a los que ya estaban. Precisamente, es lo que los datos indican que ha pasado en España. Con Barcelona, Madrid es el otro foco principal de empleo, pero es la que mayor volumen de viviendas permanentes ha perdido. Con más detalle, en 2018, la capital contaba con 202.484 anuncios para alquiler; ocho años después se ha quedado con poco más 84.920 viviendas, lo que supone una profunda caída de más de 117.550 en este periodo y el 58%de su oferta total. La misma situación vive Valencia, que les sigue por ser un polo regional de fuerte crecimiento. Durante el Gobierno de Pedro Sánchez, esta capital ha visto desaparecer el 47,2%de su oferta -alrededor de 18.465 viviendas- hasta llegar a las 20.621 el año pasado. O Málaga, que ahora cuenta con 6.315 anuncios menos de lo que tenía en 2018, es decir, un 35,8%de su parque total. Incluso Sevilla, que ahora tiene un parque de 11.695 viviendas en alquiler anunciadas en 2015 frente a los 23.960 que tenía en 2018. Todo esto en el contexto de que España suma cerca de tres millones de inmigrantes por el proceso de regularización extraordinaria de extranjeros -y sus futuras reagrupaciones familiares-, otra de las medidas que más ha defendido Sánchez; mientras que el Banco de España elevó a un millón el déficit habitacional para 2028. De hecho, la subgobernadora del organismo, Soledad Núñez, anticipó que en los dos próximos años se requerirán 300.000 casas más de las calculadas hasta ahora para afrontar la crisis. Aun así, las políticas de vivienda, sobre todo en el alquiler, del Gobierno se han centrado en una intervención directa en el mercado y la estimulación de la demanda, sin poner el foco en el aumento de oferta, como ha pedido el sector. Incluso ahora, con los reales decretos aprobados nuevamente en el Consejo de Ministros este martes -con ligeras modificaciones respecto a las versiones que cayeron en el Congreso el viernes pasado- apuestan principalmente para estimular financieramente la demanda. Por ejemplo, incluye la inyección de 10.000 millones de euros para el programa Tu Casa, que concede préstamos sin interés de hasta 50.000 euros para la adquisición de la primera vivienda, se imponen limitaciones a las rentas de zonas tensionadas y los controles al alquiler por habitaciones. Sin embargo, las medidas para aumentar la oferta tienen recursos menores, como los 280 millones en avales a la edificación industrializada y los 400 millones para promociones con proveedores sociales. DatosCOMUNIDADESSegún los datos de Idealista, Cataluña es la comunidad que más oferta ha perdido entre 2018 y 2025, seguida de la Comunidad de Madrid con un 54,4%menos de anuncios y País Vasco, donde cayó un 53,8%hasta los 9.242 anuncios.AUMENTOSA nivel autonómico, solo una comunidad, La Rioja, registró crecimiento en su oferta desde que Sánchez llegó a Moncloa. Mientras que a nivel de capital 10 lo hicieron, entre las que más están Jaén, Castellón, Palencia, Logroño y Ávila.