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El Banco de España busca salidas ante el FMI para no limitar el crédito hipotecario a los jóvenes

Resumen

El Banco de España quiere afinar su propuesta para limitar las condiciones en las que ahora se formalizan las hipotecas excluyendo de ese futuro marco normativo a los ciudadanos que puedan verse impactados por un mercado hipotecario más restringido. el supervisor apuntan a que la nueva regulación -que sería más estricta, de aplicarse- deje al margen a ciudadanos que puedan ver limitado su acceso a la vivienda, agravando un problema que ya de por sí es hoy complejo. Los estándares bajo los que actualmente trabajan los bancos pasan por una cuantía de las hipotecas que no supere el 80% del valor de tasación ; con cuotas mensuales que no sobrepasen un tercio de los ingresos que perciben los titulares; y un plazo que no suele ir más allá de la propia edad de jubilación de los hipotecados. Pero si algunas de esas condiciones se endurecen, una parte de quienes van a solicitar financiación verían la puerta cerrada para que les concediesen un crédito.

El Banco de España quiere afinar su propuesta para limitar las condiciones en las que ahora se formalizan las hipotecas excluyendo de ese futuro marco normativo a los ciudadanos que puedan verse impactados por un mercado hipotecario más restringido. Los trabajos en los que avanza ... el supervisor apuntan a que la nueva regulación -que sería más estricta, de aplicarse- deje al margen a ciudadanos que puedan ver limitado su acceso a la vivienda, agravando un problema que ya de por sí es hoy complejo. Los estándares bajo los que actualmente trabajan los bancos pasan por una cuantía de las hipotecas que no supere el 80% del valor de tasación ; con cuotas mensuales que no sobrepasen un tercio de los ingresos que perciben los titulares; y un plazo que no suele ir más allá de la propia edad de jubilación de los hipotecados. Pero si algunas de esas condiciones se endurecen, una parte de quienes van a solicitar financiación verían la puerta cerrada para que les concediesen un crédito. Y ahí es donde se buscan soluciones con límites que sean razonables para amortiguar lo que en el supervisor consideran como impactos no deseados. De todos los colectivos implicados, quienes más trabas se encuentran para conseguir una vivienda y financiarla son los jóvenes . Con una edad de emancipación familiar que supera los 30 años, de media, la mayor de la Unión Europea, y unos salarios bajo mínimos -apenas 1.372 euros brutos al mes, según el INE-, la posibilidad de tener acumulado un 20% del valor del inmueble -más impuestos y gastos asociados a la operación- se hacen harto complicado si la banca endurece esas condiciones. Además, no es lo mismo que se cierre la puerta de la financiación para una primera vivienda habitual que para una segunda o tercera residencia, otra variable que condicionaría las restricciones. Noticia relacionada general No No Las donaciones para que los hijos puedan comprar vivienda se han triplicado desde 2019 Virginia López EspláEn torno a todo este contexto, el Banco de España está realizando un trabajo minucioso en el que se plantean múltiples escenarios. Por una parte, la necesidad de reforzar la estabilidad financiera , tal y como le viene exigiendo el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el año pasado: no hay burbuja en ciernes, pero el organismo mundial quiere poner vendas antes que llegue alguna herida. Y para cumplir con ese precepto y no dañar la propia economía doméstica de una parte de las familias, el supervisor está combinando decenas de métricas distintas para comprobar los pros y los contra de una posible restricción crediticia. Los departamentos implicados del organismo, cuyo gobernador es José Luis Escrivá, están ultimando ese marco general y las especificaciones que podrían dejar fuera a una parte de los solicitantes. En este sentido, el sector financiero ya descuenta que una restricción hipotecaria podría impactar a la baja en el precio de la vivienda -si hay menos demanda por no existir tanta financiación, debería contenerse el coste-; bajaría aún más la tasa de propiedad , que ya ha caído al 72%, según el último informe de estabilidad financiera del supervisor; pero, al mismo tiempo -y esto es lo más relevante- se incrementarían los precios del alquiler, al obligar a esa parte de los potenciales compradores a irse a un arrendamiento , ya de por sí tensado a día de hoy. El impacto de la restricción se concentraría en los jóvenes, al no disponer de los ahorros necesarios para la compra de sus primeras viviendasCon todos estos visos, el regulador tendrá listo previsiblemente para después del verano ese marco en el que incluya un abanico de posibilidades para mejorar el mercado crediticio español. Lo que Escrivá ha anticipado es que están «evaluando si realmente puede tener efectos indeseados », tal y como indicó en su reciente comparecencia en el Congreso de los Diputados. «Tenemos que asegurarnos de que no estamos creando efectos adversos», insistió en la Cámara baja. Este nuevo escenario servirá como referencia para la banca a la hora de conceder hipotecas, pero no será de aplicación inmediata porque el supervisor ya ha manifestado públicamente que el contexto financiero actual se encuentra estabilizado a la hora de acometer riesgos por parte de la banca. Ni se autorizan hipotecas al 100% sobre el valor de tasación, como ocurrió en la burbuja hasta 2008, ni se permite un elevado endeudamiento de las familias, que pueda derivar en un incremento de la morosidad.El equilibrio en el que tiene que moverse el Banco de España se sustenta en un cambio normativo que, de no medirse correctamente, podría afectar al mercado hipotecario. Mariano Lasarte, socio de Sector Financiero de KPMG España, anticipa que en caso de excederse en las medidas se podrían frenar las compras: «Esta situación afectaría sobre todo al que compró la vivienda como inversión para venderla después más cara», porque tendría que esperar más tiempo para conseguir su objetivo. Lasarte anticipa que el Banco de España será prudente, ya que de lo contrario se podría producir un «parón inicial de compraventas» para pasar después a una «paulatina reducción del precio» en un periodo de dos o tres años hasta que se corrija el mercado.¿Un bien de lujo?Los cambios del mercado hipotecario que está estudiando el Banco de España van a suponer, de aplicarse en toda su extensión, una transformación de los créditos que hasta ahora se concedían para adquirir una vivienda. Para Ricard Garriga, cofundador de Trioteca, «si sube la hipoteca, baja la facilidad de las familias para pedir un préstamo». Esa es una de las conclusiones que extrae de los posibles cambios. Este experto recuerda que las hipotecas en España son de las más competitivas que hay en todo el mercado europeo. «Si nos pusiésemos a ese nivel, los tipos de las hipotecas estarían más allá del 4%», anticipa, frente a los niveles actuales que, de media, se sitúan por debajo del 3% tanto en fijas como en variables. Garriga calcula que si se incrementa un punto porcentual el interés de una hipoteca, del 2% al 3%, por ejemplo, la cuota mensual subiría en unos 100 euros al mes para un crédito de 200.000 euros. «Si a día de hoy es ya complejo comprar, sería un problema más grande, con usuarios más fastidiados y bancos más sanos», zanja este experto anticipando la consecuencia de lo que pueda llegar.