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La desgarradora carta de Bruno Guimaraes: “Papá, ¿vamos a jugar a la pelota?”

Resumen

Tres días después de la eliminación de Brasil frente a Noruega y del penalti que falló con 0-0 en el marcador, el centrocampista b publicó una larga y emotiva carta en sus redes sociales en la que asume toda la responsabilidad, confiesa estar viviendo "el mayor dolor" de su vida deportiva y revela el momento que le ayudó a empezar a levantarse. "He escrito y borrado este mensaje tantas y tantas veces que ya he perdido la cuenta", comienza el centrocampista del Newcastle, antes de explicar por qué sentía la obligación de hablar. "Siempre he estado aquí en las victorias, así que no hay nada más justo que presentarme ahora y no esconderme para hablar con vosotros en la derrota". El brasileño reconoce que el error desde los once metros le ha marcado profundamente tras la dura eliminación de los hombres de Ancelotti.

Bruno Guimaraes rompió su silencio. Tres días después de la eliminación de Brasil frente a Noruega y del penalti que falló con 0-0 en el marcador, el centrocampista b publicó una larga y emotiva carta en sus redes sociales en la que asume toda la responsabilidad, confiesa estar viviendo "el mayor dolor" de su vida deportiva y revela el momento que le ayudó a empezar a levantarse. "He escrito y borrado este mensaje tantas y tantas veces que ya he perdido la cuenta", comienza el centrocampista del Newcastle, antes de explicar por qué sentía la obligación de hablar. "Siempre he estado aquí en las victorias, así que no hay nada más justo que presentarme ahora y no esconderme para hablar con vosotros en la derrota". El brasileño reconoce que el error desde los once metros le ha marcado profundamente tras la dura eliminación de los hombres de Ancelotti. "El fútbol, que me ha dado todo lo que tengo, hoy es también el responsable de hacerme sentir el mayor dolor de mis 28 años de vida. Fallar el penalti y quedar eliminados en los octavos de final es duro, es muy doloroso, duele muchísimo, pero será un obstáculo más que tendré que superar". Sin embargo, el fragmento más conmovedor llega al recordar el momento en el que regresó a casa. "Lo más increíble de todo fue llegar a casa después del día más triste de mi vida y que lo primero que me dijeran mis hijos, cuando me desperté, fuera: 'Papá, ¿vamos a jugar a la pelota?'". Una frase que, según explica, le hizo entender que "independientemente de que haya días malos o buenos, el fútbol siempre será mi gran amor". Guimaraes también deja claro que no piensa esconderse. "Asumo mi responsabilidad, como siempre lo he hecho, y ahora no iba a ser diferente". Y concluye con un mensaje de esperanza pese al golpe: "El sueño no ha terminado. Sigue vivo en mi corazón y en el de millones de apasionados de nuestro país. Ahora es momento de reflexionar, recuperar mis fuerzas junto a mi familia y volver todavía más fuerte".