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El País ·

La Audiencia exonera a Jordi Pujol del juicio por la fortuna oculta debido a un deterioro cognitivo

Resumen

La Audiencia Nacional ha decidido exonerar al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, de 95 años y con una salud física y mental precaria, del juicio por la fortuna oculta de la familia en Andorra. Tras someterle este lunes a un nuevo examen forense, la sala que preside Ricardo de Prada ha concluido que no está en condiciones de declarar ni de afrontar el proceso penal. Al inicio de la vista, poco antes de las 11.00, el magistrado ha explicado que Pujol ha sido sometido a un reconocimiento por parte de un médico forense de la Audiencia Nacional y ha sido entrevistado también por los tres miembros del tribunal con presencia de la defensa. “La conclusión que ha obtenido el tribunal es la imposibilidad de Jordi Pujol de permanecer con plenitud de conocimiento y capacidades en este juicio, con lo cual se acuerda, queda en este momento, no quiero decir expulsado, pero queda fuera”, ha dicho el magistrado.

La Audiencia Nacional ha decidido exonerar al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, de 95 años y con una salud física y mental precaria, del juicio por la fortuna oculta de la familia en Andorra. Tras someterle este lunes a un nuevo examen forense, la sala que preside Ricardo de Prada ha concluido que no está en condiciones de declarar ni de afrontar el proceso penal. Al inicio de la vista, poco antes de las 11.00, el magistrado ha explicado que Pujol ha sido sometido a un reconocimiento por parte de un médico forense de la Audiencia Nacional y ha sido entrevistado también por los tres miembros del tribunal con presencia de la defensa. “La conclusión que ha obtenido el tribunal es la imposibilidad de Jordi Pujol de permanecer con plenitud de conocimiento y capacidades en este juicio, con lo cual se acuerda, queda en este momento, no quiero decir expulsado, pero queda fuera”, ha dicho el magistrado. La consecuencia de la decisión de no someterle a interrogatorio y excluirlo del juicio es que Pujol no deberá afrontar ninguna eventual responsabilidad penal por los hechos. La Fiscalía Anticorrupción solicitaba para él una pena de nueve años de cárcel. Al no formar parte ya del proceso, el expresidente catalán pierde también la posibilidad de obtener una sentencia absolutoria. Fuentes de su entorno han expresado su malestar ante esta circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta que a lo largo de cinco meses de juicio el nombre de Pujol apenas se ha mencionado. “Llegados a este punto, lo mejor que le puede pasar es que le absuelvan”, explicaban este lunes a las puertas de la sala donde, tras permitir la salida del expresidente, la vista oral se ha retomado con la declaración como acusado del protagonista jurídico del caso: Jordi Pujol Ferrusola, el mayor de los siete hermanos, que gestionó la fortuna de la familia en Andorra. Pujol, que viajó a Madrid en coche, ha llegado este lunes a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares en coche y ha entrado directamente al aparcamiento. Acompañado por su hijo Pere Pujol, el expresident ha sido examinado por el médico forense primero y entrevistado después por el tribunal, que tenía “un especialísimo interés en tener una entrevista y conocer de primera mano su situación personal”. Mientras Pujol permanecía atendido en una de las salas, sus hijos esperaban fuera con expectación e incertidumbre. Incluso a los 95 años, han contado, Pujol es imprevisible, y han recordado que ya en la primera sesión del juicio expresó su voluntad de prestar declaración ante el tribunal pese a sus “dificultades” para expresar ciertas ideas. La decisión termina así con meses de incertidumbre sobre la participación de Pujol en el juicio. En noviembre, al inicio de las sesiones, la cuestión sobre el estado de salud del expresident ya se planteó abiertamente. Todas las personas que le examinaron —sus médicos privados, pero también los designados por el tribunal— coincidieron en que no estaba en condiciones de afrontar un interrogatorio. Dos peritos del Instituto de Medicina Legal de Cataluña le entrevistaron en su casa y, más tarde, fue examinado también por un médico forense de la Audiencia Nacional. La sala desoyó entonces el criterio médico y decidió que el proceso continuase abierto también contra Pujol, aunque abrió la puerta a examinar su caso más adelante, cuando llegara la hora de la declaración. Como el resto de acusados, Pujol ha podido ausentarse del juicio durante estos cinco meses. La semana pasada, el presidente de la sala, Ricardo de Prada, anunció que compareciera personalmente para ser examinado una vez más antes de proceder a tomarle declaración. La decisión irritó a la familia de Pujol y a su entorno político. Incluso el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (PSC), pidió “sentido común” al tribunal. De Prada defendió su decisión en una vista con los letrados para evitar incurrir en “edadismo” y poder examinar el estado de salud intelectual de Pujol justo antes de la toma de declaración.