Sánchez fuerza un plan millonario de ayudas para la mitad de los electores el 29-N en un intento de recuperar el apoyo de jóvenes y mujeres
ResumenA los socialistas a los que les sonó el móvil el 1 de octubre por la noche dedujeron que habría elecciones. Pedro Sánchez, que era quien estaba al otro lado de la línea, no se lo confirmó, pero las conversaciones, pocas, que mantuvo hicieron a sus interlocutores interpretar que el camino a tomar sería ése. Hacía sólo unos minutos que Junts había confirmado su rechazo a los decretos de vivienda del Gobierno. El jefe del Ejecutivo lo confirmó el lunes 5.
A los socialistas a los que les sonó el móvil el 1 de octubre por la noche dedujeron que habría elecciones. Pedro Sánchez, que era quien estaba al otro lado de la línea, no se lo confirmó, pero las conversaciones, pocas, que mantuvo hicieron a sus interlocutores interpretar que el camino a tomar sería ése. Hacía sólo unos minutos que Junts había confirmado su rechazo a los decretos de vivienda del Gobierno. El jefe del Ejecutivo lo confirmó el lunes 5. Ahora tampoco hay dudas: está decidido a gobernar hasta el último minuto. En La Moncloa estudian el "paquete de medidas y políticas" a aprobar hasta el 29 de noviembre. En la rampa de salida, iniciativas como la subida del salario mínimo, la revalorización de las pensiones o los decretos de vivienda, que se han reimpulsado con cierta polémica desde el Consejo de Ministros. Se trata de medidas de impacto inmediato y de las que puede beneficiarse más de la mitad de los votantes, con las que Sánchez, desde Moncloa, salpicará la precampaña y la campaña. El SMI se aprobará antes del 29-N. Yolanda Díaz ha fijado el 2 de noviembre como fecha límite para que los expertos recomienden la cuantía de la subida, con el objetivo de dejarlo aprobado antes de las elecciones, cuando suele confirmarse con el año ya iniciado.Por ejemplo, el SMI de 2026 se aprobó el 17 de febrero de 2026; el SMI de 2025, el 11 de febrero de 2025... La actualización de las pensiones será noticia el mismo día del cierre de campaña, el 27 de noviembre, mientras el último día para convalidar el decreto principal de vivienda, usando la Diputación Permanente, es el 14 de noviembre, es decir, el segundo día de la campaña electoral. Uno de los retos de los Gobiernos, de los políticos, es que sus medidas tengan efecto en la vida de la gente. En un sprint de mes y medio hasta los comicios, el Gobierno lo sabe; el tiempo es oro. No hay margen para propuestas de fondo, grandilocuentes o de largo recorrido. Acción, efecto, decisión. Amarrar votos necesarios en un contexto de necesidad inmediata de asegurar papeletas para poder sobrevivir y aguantar. No digamos ya tratar de ganar, como plantean los socialistas. Convencer por el bolsillo. La subida del salario mínimo o la revalorización de las pensiones son dos medidas a potestad del Ejecutivo directas a la economía del día a día. Sucede lo mismo con los dos decretos en materia de vivienda, con medidas como la prórroga de los alquileres o un tope a la subida del 2% hasta diciembre de 2027. "Hasta que se celebren las elecciones, evidentemente el Gobierno va a continuar gobernando dando respuesta a los problemas de la gente", dijo Sánchez esta semana. "Por supuesto que vamos a gobernar hasta el 29 de noviembre", refrendó Félix Bolaños, ministro para la Presidencia. Las cifras no dejan dudas sobre la penetración e impacto de estas medidas. El salario mínimo lo cobran en torno a 2,5 millones de trabajares, según los datos que ha ido ofreciendo el Gobierno. En España, se estima que 10 millones de personas viven de alquiler (el Banco de España proyecta 9 millones de inquilinos; un informe del Ministerio de Derechos Sociales sitúa la cifra en 103, millones de españoles). Mientras que hay 9,5 millones de pensionistas en nuestro país. Total: 22 millones. Incluso restando a perceptores del SMI o pensionistas que a su vez vivan en alquiler, beneficiados por duplicado, los electores afectados por medidas de Sánchez en la recta final ronda la mitad del censo (38,7 millones este 29-N). Acercar la lupa ofrece detalles importantes. Son decisiones que hacen diana en colectivos clave para los socialistas. Los jóvenes y las personas mayores son dos de los nichos más importantes para el PSOE, junto a las mujeres, que fueron clave en la victoria de Sánchez en 2023. El Barómetro Anual del Mercado del Alquiler 2026, elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) y la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), publicado en julio de 2026, concluye que la edad media de los arrendatarios es de 36,2 años y que actualmente, el 61,3 % de los arrendatarios se concentra en la franja de 30 a 40 años. El PSOE se disputa con Vox la hegemonía del voto joven, con un viraje en estos últimos años de los más jóvenes hacia la formación de ultraderecha. Las tripas del CIS de septiembre de este año, muestran que los socialistas se imponen por poco en las franjas de 18 a 24 años y 35 a 44 años, mientras que la formación de Santiago Abascal reina entre los 25 y 34 años. Las mujeres representaron el 60% del total del voto socialista en julio de 2023 -datos extraídos de los estudios postelectorales del CIS-. Acerquemos los datos: el 61% de las personas beneficiadas por la subida del SMI en 2026 serían mujeres, según cifras oficiales (y de manera total, el 34% de los beneficiarios tiene menos de 35 años). De los 9,5 millones de pensionistas españoles, 4,7 millones son mujeres. A la espera de que el INE ofrezca el desglose de la distribución por edad y sexo del censo electoral para el 29-N, en julio de 2023, los menores de 40 años fueron 10,2 millones, representando el 27,3% del total de los electores; mientras que los mayores de 65 sumaron 10,1 millones, esto es, un 26,9%. Ambos nichos supusieron el 54% de los electores que podían votar. Todos estos datos, quizás farragosos, esconden los secretos del por qué de un mensaje, un mitin, una decisión o un vídeo en redes sociales. De hecho, la apuesta por la presencia renovada, más constante y con lenguaje propio en redes sociales de Sánchez nace la percepción de que Vox "se está quedando con los jóvenes". Así se lanzan a la batalla por ese voto en el entorno en el que están los jóvenes. En cuanto a las mujeres, el PSOE atraviesa una situación delicada tras casos como el de José Luis Ábalos y Koldo García y sus comentarios y vivencias sobre prostitución, así como los episodios de acoso sexual que obligaron a dejar sus cargos en La Moncloa y Ferraz a Francisco Salazar, en un episodio en el que se acumularon denuncias a varios cargos socialistas. Ello explica, en parte, la decisión de situar a tres mujeres al frente de la campaña electoral socialista: Rebeca Torró, María Jesús Montero y Cristina Narbona. También como ariete para azuzar el miedo a los recortes y retrocesos en materia de igualdad que, sostienen, provocaría un Gobierno del PP y Vox.