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Adiós a un genio

Resumen

“Ha venido muy joven, ha crecido de una manera extraordinaria con un trabajo personal muy grande, convencidísimo de todo su talento, de toda su jerarquía. Logró llegar al lugar más grande que tienen los futbolistas que es ganar un Mundial. Es el goleador histórico del Atlético de Madrid. Tiene un respeto de todos sus compañeros que es envidiable y la verdad es que no tengo un momento solo de relación con él.

“Ha venido muy joven, ha crecido de una manera extraordinaria con un trabajo personal muy grande, convencidísimo de todo su talento, de toda su jerarquía. Logró llegar al lugar más grande que tienen los futbolistas que es ganar un Mundial. Es el goleador histórico del Atlético de Madrid. Tiene un respeto de todos sus compañeros que es envidiable y la verdad es que no tengo un momento solo de relación con él. Me recuerdo aquel día que vino a contarme antes de irse a Barcelona que iba a dejar el Atlético. Fue doloroso pero era un momento que tenía que salir porque era bueno también para que se dé cuenta de todo lo que posteriormente le pasó. Cuando volvió: alegría, felicidad, sabía que volvía un genio. Tuvimos un genio muchos años dentro del Atlético de Madrid y, seguramente, lo extrañaremos”, radiografiaba Simeone a Griezmann este sábado tras las diez temporadas a sus órdenes. El hombre que lo moldeó desde el buen jugador de banda que se crió y se hizo un nombre en LaLiga en la Real Sociedad hasta convertirlo en un futbolista total capaz de mirar a los ojos a Messi y Cristiano Ronaldo no tiene duda de que su impronta en el Atlético va mucho más allá de su indudable talento. “Dejando un lado al deportista, es un tipo noble, humano, responsable, que siempre ha estado predispuesto para lo que necesitaba el Atlético de Madrid, que ha tenido la humildad de volver y volver a empezar para volver a ganarse a la gente que, obviamente, por el amor que tenía en su momento se enojó. Creo que él seguramente querrá ser recordado por la persona que es y ni qué hablar el goleador insaciable que ha sido”, enfatiza El Cholo. Precisamente el perdón ganado con hechos tras su ida y venida a un Barça en el que nunca tendría el estatus del que gozó en el Atlético (“Ahí jugamos un poco diciéndole ‘¿cinco minutos te ponen?’”, recordaría Simeone sobre el duelo en el que ingresaba al verde en el 90’) constituye quizás el mayor trofeo del francés como rojiblanco. Más aún teniendo en cuenta que su palmarés (una Supercopa de España, otra de Europa y la Europa League a la que guió con su magia), sin una Liga, ni una Copa ni la Champions que acarició en Milán o con la que soñó durante buena parte de este curso, no se corresponde con la magnitud de su leyenda. “Está claro que no iremos a buscar otro Griezmann porque seguramente no habrá otro igual. Pero sí futbolistas que se hagan cargo del equipo como se hizo cargo siempre él, con la responsabilidad de llevar el famoso peso del equipo que se ha depositado mucho en él o en Koke durante estos años. Son futbolistas que lo han logrado con su experiencia. Aunque a veces es muy difícil explicar el peso específico de una persona en un campo de juego, Antoine lo tuvo y trabajaremos para encontrar gente que tenga esa personalidad”, advertía Simeone. También se referiría al vacío que deja el 7. “Insustituible no porque creo que en la vida nadie es insustituible, nadie. Pero sí un jugador especial. Será un día importante para él y la familia que hay detrás y que siempre lo ha acompañado para ser la persona y el futbolista que es. Lo que sí genera desde lo emocional es el sentimiento que representa que se vaya un futbolista tan importante como ha sido Antoine. Esperemos poder hacer un gran partido, me gustaría, que seguramente sucederá, que nuestra gente dé todo lo que pueda darle a un tipo que le dio todo”, zanja el padre de Antoine.