La cruda realidad de Madrid y Barça
ResumenPor quinta vez en la historia, las secciones de baloncesto del Barcelona y el Real Madrid han vivido un año de vacío al mismo tiempo. Un suceso extraño que no se daba desde 2008 y que muestra tanto los problemas de los dos grandes como el buen hacer y el crecimiento de sus rivales. El Valencia Basket se llevó la Supercopa Endesa y la Liga Endesa, el Kosner Baskonia se hizo con la Copa del Rey y el Olympiacos alcanzó la gloria europea. Pero a un duro presente se suman las dudas sobre los proyectos tanto de azulgranas como de madridistas.
Por quinta vez en la historia, las secciones de baloncesto del Barcelona y el Real Madrid han vivido un año de vacío al mismo tiempo. Un suceso extraño que no se daba desde 2008 y que muestra tanto los problemas de los dos grandes como el buen hacer y el crecimiento de sus rivales. El Valencia Basket se llevó la Supercopa Endesa y la Liga Endesa, el Kosner Baskonia se hizo con la Copa del Rey y el Olympiacos alcanzó la gloria europea. Pero a un duro presente se suman las dudas sobre los proyectos tanto de azulgranas como de madridistas. La realidad es más cruda para el Barcelona. Sobre todo si se mira atrás. Acaba de cerrar su tercera temporada en blanco consecutiva, algo impropio de un club grande. Hacía 49 años, desde el curso 76-77, que los azulgranas no vivían un trienio tan nefasto. Su último título fue la Liga Endesa de 2023, aún con Sarunas Jasikevicius en el banquillo y Nikola Mirotic en pista. Desde entonces, sólo han estado en dos finales: la de la Copa del Rey de 2024 y esta última de ACB. La Final Four, por supuesto, ni pisarla. El futuro del Barça está plagado de incertidumbres. Empezando por el banquillo, se desconoce quién será el entrenador la próxima temporada tras el anunció de la marcha de Xavi Pascual. El técnico, llegado para reflotar la nave, ha durado ocho meses. Se marcha a Dubái tras no ver cumplidas las promesas que le hicieron. Pese a ello, metió al equipo en la final de la Liga Endesa. Como sustituto gusta Paolo Galbiati, entrenador del Kosner Baskonia, que durante la temporada estuvo muy cuestionado en Vitoria pese a ganar la Copa. Ahora que ha trascendido el interés del Barça, los baskonistas quieren sacar tajada económica. También por Xevi Pujol, el joven director deportivo que apunta a las oficinas azulgranas y con el que los vitorianos tampoco cuentan. Ellos dos podrían ser los puntales de un proyecto que ya ha movido fichas: Moses Wright, Josh Nebo y Olivier Nkamhoua están cerrados y Justin Robinson, al caer. Sin embargo, no tener la seguridad de quién será el técnico ni el responsable de los fichajes está dificultando algunas incorporaciones. Entre las salidas, Willy Hernangómez, Youssoupha Fall, Tomas Satoransky, Myles Cale, Miles Norris, Juani Marcos, Nico Laprovittola y un Jan Vesely que se retira. Otro verano de muchos movimientos. La situación del Real Madrid también es compleja después de que su primer año en blanco desde 2011 provocara un inesperado terremoto en los despachos. La cuerda no se ha roto por la parte más débil, la del entrenador, Sergio Scariolo, sino por la de los responsables de la sección. Regresa Juan Carlos Sánchez, que ya la dirigió durante 15 años hasta el verano pasado. Se acaba la breve etapa de Sergio Rodríguez y Martynas Pocius al frente de los fichajes. ¿Quién va a ser el nuevo director deportivo? El Madrid apenas se ha movido en el mercado mientras sus grandes rivales en la Euroliga han ido pescando grandes nombres. Jaime Pradilla es la operación más avanzada por los madridistas, dispuestos a pagar los 1,5 millones de euros de su cláusula de rescisión. Será un verano movido. Sale Trey Lyles, hay que buscar un recambio de garantías para Edy Tavares, un manejador que Scariolo reclamaba ya esta temporada, hay siempre dudas sobre el futuro de Mario Hezonja... El curso en blanco del Real Madrid ha sido más extraordinario por lo inusual. No le pasaba desde hace 15 años, en el final de la etapa de Ettore Messina. El equipo ha disputado tres finales pero no ha podido ganar ninguna, quedando especialmente cerca en la de la Euroliga. Después de la Final Four se vino abajo en buena parte por culpa de las lesiones, aunque ese atenuante desaparece al comprobar que La Laguna Tenerife, que le echó de la Liga Endesa, tenían tantas y más importantes ausencias. Madrid y Barça andan en apuros. Lo que hace poco era un duopolio, ahora es un mercado abierto. La próxima temporada, los dos grandes del baloncesto español tendrán máxima presión. Ninguno de los dos puede permitirse otro año sin abrir sus vitrinas.