← Volver
Marca ·

Mazazo y adiós al sueño

Resumen

La historia tendrá que seguir esperando para el Betis. Los verdiblancos, con todo a favor, han dejado escapar una oportunidad de oro de plantarse por primera vez en unas semifinales de la UEFA Europa League. El 1-1 de la ida en Portugal les permitía jugarse el pase en La Cartuja, con récord histórico de asistencia y un ambiente espectacular. Llegaron a ponerse 2-0 en el marcador antes de la media hora.

La historia tendrá que seguir esperando para el Betis. Los verdiblancos, con todo a favor, han dejado escapar una oportunidad de oro de plantarse por primera vez en unas semifinales de la UEFA Europa League. El 1-1 de la ida en Portugal les permitía jugarse el pase en La Cartuja, con récord histórico de asistencia y un ambiente espectacular. Llegaron a ponerse 2-0 en el marcador antes de la media hora. Pero un tremendo golpe entre Bartra y Llorente, que dejó K.O. al madrileño, fue el comienzo de una debacle de consecuencias imprevisibles ante un gran Sporting de Braga que terminó goleando por 2-4. Serán los portugueses quienes se vean las caras con el Friburgo, verdugo esta misma tarde del Celta, en uno de los dos cruces que buscan finalistas. Y a los de Pellegrini ya solo les quedará el consuelo de luchar por la quinta plaza liguera, cuyas opciones de convertirse en un pasaporte para la Champions League se están diluyendo a pasos agigantados por el empuje alemán y las eliminaciones españolas. Una decepción mayúscula en el momento y el lugar más inesperado. El Sporting de Braga, fiel a la idea de su técnico, salió dispuesto a no dejarse impresionar por el ambiente y hacerse fuerte con balón. Dominó de inicio y tuvo algún acercamiento al área de Pau López, pero los verdiblancos no tardaron en cogerle el pulso al partido y empezar a generar ocasiones. La primera, un disparo de Antony al palo largo que sacó Hornicek a córner. La segunda, un golpeo cruzado del Cucho que se fue rozando el palo. Y a la tercera, llegó el primer gol de la noche. Fidalgo, omnipresente, robó el balón en la salida de los portugueses, con Grillitsch y Gorby estorbándose entre ellos, se lo dio a Abde, el mallorquí aceleró hasta la línea de fondo y puso el centro atrás, la pelota rozó en un defensa, salió por arriba y Antony, completamente solo, cabeceó a la red. A los de Pellegrini se les ponía muy de cara la eliminatoria, con un rival aturdido que, desde el gol del brasileño, ya no era capaz de tener la pelota ni de salir prácticamente de su campo. El Betis insistía por las bandas, con sus extremos como dos puñales, pero de un tiempo a esta parte ya ni siquiera necesita dominar los partidos para convertirse en un equipo muy peligroso. A la contra es capaz de hacer muchísimo daño a sus rivales. Así fue como construyó su segundo tanto. Bartra robó en la medular, Fornals buscó a Antony y corrió al espacio, el brasileño se lo puso en carrera y el pase atrás del castellonense lo mandó a la red Abde, que por algo es el máximo goleador histórico del Betis en las competiciones europeas. El partido estuvo a punto de quedar resuelto a la media hora. Otra vez a la carrera, en una contra vertiginosa, Antony se plantó solo delante del portero. Estaba siendo asediado por un defensa en la carrera, así que en vez de rematar, decidió frenarse para regatear, y se fue al suelo. La pelota quedó suelta en el área y llegó, quién si no, su socio Abde para hacer el gol. Pero el tanto, en esta ocasión, no subió al marcador porque el VAR lo invalidó por fuera de juego del de Sao Paulo en el arranque. Y de lo que pudo haber sido el 3-0 se pasó casi de inmediato al 2-1. En una jugada absolutamente intrascendente, Bartra y Diego Llorente chocaron de manera violenta en el área cuando los dos iban a la vez a despejar un balón por el aire. El madrileño cayó desplomado, dejando helado al público de La Cartuja, pero el juego siguió y Pau Víctor, aprovechando la situación, cruzó su remate para batir al otro Pau, López. Llorente fue asistido durante varios minutos y logró restablecerse. Susto muy grande porque perdió el conocimiento. El primer acto terminó con un intento de Antony desde su posición preferida, frustrado por la defensa. Pero lo cierto es que tras el gol de los portugueses el ambiente se enfrió y aparecieron ciertos nervios entre los verdiblancos. Una inquietud que continuó tras el paso por los vestuarios y que el Sporting de Braga exprimió al máximo. En una falta lateral lanzada por Ricardo Horta, Pau López salió a por uvas y Vitor Carvalho se elevó por encima de todos para cabecear el balón a la red. El empate llevaba la eliminatoria de nuevo a la casilla de salida, pero por poco tiempo. Con un Betis que parecía haberse quedado en la lona desde el golpetazo de Diego Llorente, los de Carlos Vicens aprovecharon para completar la remontada. Pau López filtró un balón a Víctor Gómez y Amrabat, muy imprudente, le atropelló por detrás en el área. Penalti clarísimo transformado por el especialista del conjunto luso, Ricardo Horta, para hacer el 2-3 y poner a los andaluces en situación límite. Cuando los partidos se complican, todo parece ponerse en contra, incluso el arbitraje. El italiano Davide Massa le perdonó a Carvalho la segunda amarilla en un manotazo en la cara del Cucho, dando tiempo a Vicens a sustituirlo para evitar males mayores. Más fiero fue el enfado general cuando paró el partido para atender a un jugador del Braga caído en el área, justo lo que no hizo en la primera parte con Llorente dando opción a los portugueses a marcar. Pero el Betis siguió intentándolo, cada vez más atropellado, pero cargando el área con más gente, justo para lo que Pellegrini dio entrada a Ruibal a menos de media hora del final. Pero las prisas no suelen ser buenas consejeras... En uno de los pocos acercamientos de los visitantes tras el 2-3, un centro de Gabri Martínez desde la izquierda lo despejó la zaga a la frontal y Gorby, llegando desde atrás, la enganchó de volea a la red. Sentenciado. Ya solo hubo tiempo para que Pellegrini enervara al público con un triple cambio sin demasiado sentido. Entró Deossa, infrautilizado durante toda la temporada, Valentín, para cambiar lateral por lateral, y Bakambu, de vuelta tras su 'espantada' con la República Democrática del Congo. Lo intentó el congoleño, también Pablo García, que reemplazó a un alteradísimo Antony, pero nada que hacer. Un palo durísimo para un equipo que con Isco en el banquillo, sin minutos, se despide precipitadamente de Europa.